El PSOE de Madrid ignora a Franco y sigue apoyando a Carmena y sus semáforos en la A-5

Quedan seis meses para las elecciones municipales y los nervios y las divisiones en el PSOE empiezan a aflorar.

O. Moya

El PSOE en Madrid comienza a acusar su apoyo a nivel municipal al Gobierno de Manuela Carmena. Durante estos casi cuatro años de legislatura, los socialistas de la capital han ofrecido su apoyo sin contrapartidas a los comunistas de Ahora Madrid. Pero con las elecciones a la vuelta de la esquina, el partido de Pedro Sánchez se deja escuchar y la división está servida.

El secretario general del PSOE-M, José Manuel Franco, pidió este lunes paralizar el proyecto del Ayuntamiento en la A-5, que calificó de "personalista y electoralista" y que contempla entre otras actuaciones la instalación de semáforos en esta vía. "Si debe paralizarse el proyecto, que se paralice. No vamos a dejar abandonados a cientos de miles de ciudadanos que tienen que usar diariamente esa vía de acceso a Madrid", dijo en una rueda de prensa tras una reunión con alcaldes, alcaldesas y portavoces de municipios afectados por los cambios en la A-5.

Y es que esta medida afectará mayoritariamente a los vecinos de municipios limítrofes con la ciudad, los que antaño se calificaron como "cinturón rojo"al votar mayoritariamente al PSOE.

Y un día después, este martes, el PSOE de Móstoles ha anunciado su "frontal rechazo" ante "el improvisado y nada consensuado" proyecto de la alcaldesa. "Desde el PSOE de Móstoles estamos absolutamente en contra de que este proyecto entre en funcionamiento de manera inmediata, sin consenso, sin alternativas y sin garantías de funcionar".

Los de Causapié no acatan directrices

No obstante, los concejales socialistas que sustentan el partido instrumental de Podemos han votado este martes en el Pleno del Palacio de Cibeles en contra de la paralización del plan para convertir la A-5 en una vía urbana y de la retirada de los semáforos y se han limitado a pedir diálogo con los municipios antes de su puesta en marcha.

Aunque en su proposición solo ha pedido diálogo, el edil del PSOE-M Chema Dávila ha abogado en su intervención por hacer "un alto en el camino" y "borrón y cuenta nueva" en el proyecto municipal, que prevé convertir un tramo de 11 kilómetros de la A-5, entre Cuatro Vientos y Batán, en una calle con un carril Bus Vao en sentido entrada con semáforos y una velocidad de 50 kilómetros por hora. "No podemos tolerar ni un día más la situación que viven decenas de miles de personas, es inaceptable, pero para ello tenemos que hacer un esfuerzo entre todos", ha explicado Dávila, en referencia a los vecinos de Batán y Campamento.

"Primero crea el problema y ahora va de salvador, ha hecho un papelón el señor Dávila", le espetó el edil de Ciudadanos Sergio Brabezo durante la sesión plenaria.

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