Los cambios de la DGT para 2019: se rebaja la velocidad a 90 Km/h en 7.000 kilómetros de carreteras

Usar el móvil quitará seis puntos, tantos como conducir borracho o drogado. Aumentan los puntos que se recuperan con cada curso.

LD / Agencias

La Dirección General de Tráfico (DGT) ya tiene preparado el primer paquete de medidas con el que pretende mejorar la seguridad en las carreteras españolas, después de que en los últimos cuatro años haya habido un incremento de la siniestralidad. Una de ellas, la reducción del límite de velocidad de 100 a 90 km/h en unos 7.000 kilómetros de vías secundarias será una realidad el mismo 2 de enero, según los plazos con los que trabaja el Gobierno.

El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha aparcado el trabajo de sus dos últimos antecesores en el cargo, Gregorio Gordo y María Seguí, de poner en marcha una reforma integral de la ley de seguridad vial y de los reglamentos de conductores, de circulación y de vehículos debido a la inestabilidad política de la actual legislatura, y su objetivo es ir haciendo pequeñas modificaciones en la ley que pueden ser aprobadas con rapidez.

De hecho, según fuentes de la DGT consultadas por Servimedia, los tiempos de la Administración son más lentos que el deseo de poner en marcha modificaciones legislativas que cambien el hacer y comportamiento de los conductores después de que las cifras de víctimas mortales hayan vuelto a aumentar en los últimos cuatro años. En 2013, hubo 1.680 fallecidos en las carreteras españolas, una cifra que en 2017 ya ha alcanzado los 1.830.

La primera medida que verá la luz es un Real Decreto que modifica el Reglamento General de Circulación en lo relativo al límite máximo de velocidad en las carreteras convencionales con un único carril por sentido y que están sin desdoblar. Tráfico pretende reducir el límite máximo y equipararlo así al que tienen otros países de la Unión Europea.

Vías secundarias de doble sentido

El texto, al que tuvo acceso Servimedia, entrará en vigor el próximo 2 de enero y supone igualar los límites de velocidad en todas las carreteras convencionales a 90 km/h para coches y motos, y 80 km/h para autobuses, furgonetas y camiones, y sólo cuando haya separación física de los dos sentidos de la circulación podrá fijarse un límite máximo de 100 km/h para turismos y motocicletas.

Los límites actuales varían: 100 km/h para automóviles y motocicletas, 90 km/h para autobuses y furgonetas, y 80 km/h para camiones en las carreteras convencionales con al menos 1,5 metros de anchura de arcén o con más de un carril para alguno de los sentidos de circulación, y 90 km/h para coches y motos, 80 km/h para autobuses y furgonetas y 70 km/h para camiones en el resto de las vías secundarias.

Navarro aseguró el pasado mes de septiembre en su primera comparecencia en la Comisión sobre Seguridad Vial y Movilidad Sostenible del Congreso, donde tendió la mano a los diputados para poner en marcha nuevas medidas, que las carreteras convencionales con al menos 1,5 metros de arcén (es decir, con límite a 100 km/h para coches y motos) abarcan unos 7.000 kilómetros, lo que supone menos del 5 por ciento de los 165.000 kilómetros de la red de carreteras de España.

De esta forma, se culminaría un deseo que la DGT ya veía persiguiendo desde, al menos, 2015 tanto con María Seguí como con Gregorio Serrano al frente de este organismo del Ministerio del Interior. Tráfico defiende que esa reducción de 10 km/h en carreteras convencionales supondría un descenso de la mortalidad cercano al 10%, máxime cuando en estas vías se producen en torno a un 75 por ciento de los accidentes mortales en carretera.

Permiso por puntos

Otro de los cambios que pretenden hacer desde Tráfico es la actualización del carnet de conducir por puntos, que España copió hace más de una década del que se venía empleando en la vecina Francia. Se ha elaborado un anteproyecto de ley que modifica el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, que necesariamente tendrá que ser aprobado en el Parlamento.

El texto, al que tuvo acceso Servimedia, incluye modificaciones puntuales. Así, conducir utilizando el teléfono móvil con la mano supondrá perder seis puntos (por los tres de ahora), con lo que esa conducta se equipararía a conducir borracho o drogado, negarse a hacer la prueba de alcohol o drogas, conducir de forma temeraria, ir a más del 50 por ciento del límite de velocidad o conducir con vehículos que lleven inhibidores de radar.

Hace apenas una semana, durante la presentación de la última campaña de concienciación de la DGT, el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, recordó que las distracciones fruto del uso del móvil al volante se han convertido en la primera causa de siniestralidad (33 por ciento de los accidentes con víctimas mortales), superando al exceso de velocidad (29 por ciento de los casos) y el consumo de alcohol (26 por ciento).

Ligado al real decreto del Reglamento General de Circulación, el anteproyecto de ley penaliza más a quienes pisen el acelerador más de la cuenta en carreteras convencionales con límite a 90 km/h, puesto que ir en esas vías a 111 km/h ya supondría dos puntos menos en el carné y 300 euros de multa (esas sanciones se aplican ahora a partir de 121 km/h).

Cursos de recuperación

Además, el anteproyecto de ley premia a los conductores que superen un curso de recuperación parcial de puntos (de los seis actuales a ocho) y a los que hagan un curso de conducción segura (dos puntos más en el carné), en tanto que se unifica el plazo para recuperar ocho puntos tras hacer un curso de recuperación parcial (ahora son dos o tres años en función de si se ha cometido alguna infracción grave o muy grave).

La propuesta normativa de la DGT incluye novedades para los conductores profesionales, de manera que habrá un sistema telemático para que las empresas de transporte sepan si sus conductores tienen puntos suficientes para manejar un autobús o un camión, y se desarrollará un sistema online que permitirá a las empresas de transporte.

Por último, Tráfico ultima un proyecto de orden ministerial que actualiza la regulación de los cursos de sensibilización y reeducación vial para los titulares de un permiso de conducción que entrará en vigor el 1 de julio de 2019, y con el que dota a los curso de un contenido más práctico y participativo.

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