El consejero de los Mossos declara en TSJC por el 1-O sin el apoyo de las entidades separatistas

Deslucida procesión del gobierno de la Generalidad y de cien altos cargos para acompañar a Buch y a la expresidenta de la ACM al TSJ catalán.

Pablo Planas (Barcelona)

Sólo un centenar de personas apoyó este martes a Miquel Buch y Neus Lloveras a las puertas del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Lloveras, alcaldesa de Vilanova i la Geltrú, fue presidenta de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) y Buch, exalcalde de Premiá de Mar, expresidente de la Asociación Catalana de Municipios (ACM) y actual consejero de Interior, han tenido que declarar en calidad de investigados por el referéndum ilegal.

Contra lo que era habitual cada vez que un político separatista tenía que declarar en el TSJC, la comitiva independentista ha sido sumamente discreta, sin banderas, pancartas ni alcaldes agitando las varas. Además de los declarantes, encabezaban la marcha el presidente y el vicepresidente autonómicos, Quim Torra y Pere Aragonès, así como todos los consejeros, salvo la titular de Justicia, Ester Capella (ERC), que no ha participado en la concentración ante las puertas del TSJC por razones "estéticas". El grueso estaba compuesto por altos cargos de la administración autonómica.

Los Comités de Defensa de la República (CDR) no fueron convocados. Tampoco las asociaciones separatistas Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium. Tanto los CDR como la ANC, así como la CUP, que tampoco estuvo, han pedido reiteradamente la dimisión de Miquel Buch como consejero de Interior a raíz de las cargas de los Mossos contra independentistas durante los disturbios en intento de asalto al "Parlament" por el primer aniversario del 1-O.

Buch y Lloveras son investigados por un posible delito de desobediencia a raíz de una querella de la Fiscalía Superior de Cataluña por los correos que enviaron la AMI y la ACM a los alcaldes exigiéndoles que se habilitaran locales municipales para el referéndum ilegal. Lloveras se ha escudado en que el Supremo sobreseyó su caso mientras que Buch ha dicho que los correos eran a título informativo.

Ambos han rebajado el papel de las organizaciones que presidían durante el golpe. Según Buch y Lloveras, son entidades de carácter "privado" y "espacios de carácter político". De ahí que los correos en los que se instaba a aprobar decretos municipales de apoyo al referéndum y ceder locales fueron, en su versión, simples sugerencias sobre temas de actualidad.

No promovieron el 1-O, alegan

También se han escudado en que a diferencia de los miembros de la mesa de la cámara catalana, ellos no recibieron ninguna notificación del Tribunal Constitucional sobre el referéndum. De modo que Buch y Lloveras, activos dirigentes separatistas en el "frente" municipal, han asegurado que no promovieron el 1-O, sino que hicieron circular la información sobre la convocatoria y los "cambios legislativos" en el "Parlament". Alegan también que la suspensión del Tribunal Constitución fue posterior a los correos por los que se querelló en septiembre del año pasado la Fiscalía de Cataluña.

La primera deposición en el TSJC de un consejero del "Govern" Torra se ha saldado sin las tradicionales demostraciones de fuerza a las puertas del edificio judicial del paseo Lluís Companys de Barcelona, aunque el centenar de personas concentradas ha coreado el "no estáis solos" y otros cánticos separatistas.

El tuit de Buch

Horas antes de declarar, el consejero de los Mossos lanzaba el siguiente mensaje en Twitter: "El juicio que más me preocupa es el mis hijos y mis nietos. Quiero mirarlos a los ojos y decirles que hicimos todo lo posible por la libertad de Cataluña". Buch, de 43 años, ilustra sus palabras con fotografías de las "jornadas históricas" previas al referéndum en las que ocupa el centro de la imagen.

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