Deslucidas fiestas separatistas en el primer aniversario del encarcelamiento de los Jordis

Torra sigue con su escalada dialéctica para preparar un escenario insurrecto si el Supremo no absuelve a los golpistas.

Pablo Planas (Barcelona)

Nueva efeméride separatista. Primer aniversario del encarcelamiento de los Jordis. Manifestaciones frente a las cárceles que alojan a los golpistas presos, frente a los ayuntamientos de las principales localidades y en la plaza de Cataluña de Barcelona. No son actos de masas. El hijo de Jordi Sànchez, expresidente de la Assemblea Nacional Catalana, lamentaba horas antes en la radio de Godó que la sociedad catalana haya "normalizado la situación".

Mal día para la negociación de los Presupuestos Generales del Estado. Es el "cumpleaños" de los presos "políticos" y Torra sigue con sus arengas bélicas. Ha visitado a los dos Jordis, Sànchez y Cuixart, que mantiene la presidencia de Òmnium, y a Junqueras, Romeva, Rull y Turull. No ha tenido tiempo de ir a ver a Dolors Bassa, en Figueras, ni a Carme Forcadell, en la provincia de Tarragona. Dice el presidente de la Generalidad que "les han robado un año de vida", a ellos y a toda Cataluña. Exige la liberación de los presos, el retorno de los "exiliados" y advierte que si no son absueltos, habrá una "respuesta con la radicalidad democrática del 1 y el 3 de octubre". Insiste en preparar el escenario de una insurrección a menos que decaigan las acusaciones contra los golpistas.

Los canales entre el Gobierno y el Govern siguen abiertos a pesar de la hiperventilación separatista. El portavoz del PDeCAT en el Congreso, Carles Campuzano, maniobra para aislar los Presupuestos de los presos. Pablo Iglesias agenda una visita a la prisión de Lledoners para tratar la cuestión con el líder de ERC, Oriol Junqueras.

Ataques a la Corona

Prosiguen los ataques separatistas a la Corona. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, insiste en que recurrirán al Tribunal Constitucional la reprobación del Parlament al Rey. Llamamientos a la unidad de los suplentes de los Jordis en la ANC y Òmnium. "Es una irresponsabilidad grave que no hayamos sido capaces de trazar la unidad", mitinea el vicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri, en el acto central de la plaza de Cataluña.

Malestar creciente en las bases separatistas por las peleas entre los amigos de Puigdemont y ERC. Y más aún por la falta de avances concretos. Cataluña no es de momento una república. La ANC ha lanzado un ultimátum a Torra. Si el 21 de diciembre no se ha registrado ningún paso hacia la república, exigirán que convoque elecciones. Los CDR se manifestarán este viernes frente a las sedes del PDeCAT y ERC para exigir la república inmediata.

Acto frente a la cárcel

En la cárcel de Lledoners también se conmemora el primer aniversario del encarcelamiento de los líderes de la ANC y Òmnium. El abogado español de Puigdemont, Jaume Alonso-Cuevillas, arenga a los concentrados en una explanada aledaña a la prisión. Colaborador habitual de TV3, ha declarado que quiere dedicarse a la política y habla sobre la línea maestra de la defensa de los golpistas: "No vamos a defendernos, vamos a atacar y a evidenciar las graves carencias democráticas del Estado español". Todos los intervinientes saludaron a los presos a través de megafonía. La manifestación ante la cárcel fue por la Generalidad, responsable de las prisiones en Cataluña.

Los presos Sánchez y Cuixart emiten indicaciones a las bases para que se preparen para una desobediencia civil "pacífica" al efecto de responder a las sentencias. La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, dice que si por el Estado fuera "nos quemarían en las plazas públicas como la Inquisición".

La próxima gran cita separatista es el 27 de octubre, el día en el que Puigdemont declaró que Cataluña era un estado independiente en forma de república en las escaleras del Parlament tras otra tormentosa sesión. El cantautor Lluís Llach exhibía una bandera de las Naciones Unidas.

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