Un titubeante Sánchez cambia su demanda contra los medios por una amenaza "personal, no como presidente"

El presidente sigue rebajando su amenaza contra los periodistas que investigan su tesis doctoral. Admite que conocía a los miembros del tribunal.

Ketty Garat

No fue su mejor entrevista la de anoche en El Objetivo de Ana Pastor. Balbuceante, con frases entrecortadas y titubeos, el presidente del Gobierno no terminó de aclarar que hará contra los medios de comunicación a quienes amenazó con "acciones legales" y a quienes les exigió en la tarde noche del viernes una rectificación vía burofax sobre las informaciones en relación a las irregularidades de su tesis doctoral.

Pedro Sánchez no ha aclarado qué hará en el caso de que estos medios de comunicación no rectifiquen en sus informaciones acerca del plagio en su tesis doctoral. En una entrevista en La Sexta, el presidente descartó la querella criminal y habló en condicional sobe la presentación de una demanda "pero como persona, como ciudadano, no como presidente del Gobierno". "No me voy a querellar porque creo en la pluralidad informativa, pero sí voy a interponer una demanda porque mi honor ha sido mancillado".

Sánchez aseguró que "no hubo plagio, ni la tesis la hizo un tercero, ni hubo trato de favor" pero sí admitió que conocía a los miembros del tribunal que evaluó su tesis. "El tribunal en su composición fue acorde a la ley, a lo que está establecido en la legislación. Que haya una persona que hubiera participado conmigo en un artículo no tiene nada que ver con la objetividad".

Algo que no desembocó en ninguna irregularidad, según el presidente del Gobierno que calificó de fake news las informaciones que lo cuestionan y que acusó a PP y Ciudadanos de haber iniciado una campaña contra él para "montar ruido". "Se están produciendo fake news porque he probado que mi tesis no ha sido plagiada, que la he hecho yo y que no tuve trato de favor. ¿Qué tengo que hacer, callarme y aceptar la manipulación?".

Caso Montón

Sobre el caso que precedió y motivó el escándalo de su tesis doctoral y la dimisión de la ministra Carmen Montón, Sánchez evitó contestar a la pregunta de si le mintió su ministra de Sanidad a sabiendas de que había plagiado su tesis doctoral. Se limitó a defender "la gestión pública de la ministra Montón" y a alabar que diera "un paso hacia atrás" para no enturbiar la labor de un Gobierno que negó que estuviera tocado.

¿Elecciones generales en 2018?

Sin embargo, otra de las preguntas que no quiso contestar, pese a defender la fortaleza de este Ejecutivo, es si conseguirá llegar hasta el final de la legislatura en 2020. Nervioso y huidizo, el presidente dijo que no se "pillaría los dedos" y que "este Gobierno durará lo que dure la acción de este gobierno". Sin descartar un adelanto electoral para 2018, se limitó a explicar que "yo tengo 84 diputados" y que la duración de la legislatura está condicionada por lo que quieran sus socios Podemos, el PNV, ERC y el PDeCAT.

Bombas de Arabia Saudí

Otro de los asuntos que más incomodaron a Sánchez fueron las preguntas sobre las rectificaciones del Gobierno que justificó diciendo "yo niego la mayor... es que yo tengo 84 diputados...". Y la fundamental y más reciente ha sido la polémica de las bombas a Arabia Saudí y la amenaza de paralizar los contratos de fabricación de varias corbetas de Navantia en la bahía de Cádiz.

Sánchez rectificó a su ministra de Defensa, Margarita Robles, de quien dijo que "lo que hace la ministra de Defensa es paralizar la venta de armamento y lo que la ministra no vio es una serie de contratos que se podrían suspender en la bahía de Cádiz" que "no estaban vinculados, pero el mensaje que se lanza es que en lo que está el Gobierno es en revisar toda las relaciones con Arabia Saudí. El presidente del Gobierno, en este caso yo, entro. No es una rectificación. La política es priorizar". Y él priorizó las relaciones con Arabia Saudí y los contratos de Navantia en Cádiz.

Preguntado por las polémicas palabras de la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá, el pasado viernes en el Consejo de Ministros en relación a que las bombas sabrían discriminar y no matar a ciudadanos yemeníes, el presidente quiso salir en su defensa como pudo: "Lo que ha querido decir es una cosa son proyectiles de alta precisión y otra bombas que se utilizan de manera indiscriminada". Y añadió sobre la polémica: "Lo que le puedo garantizar es que este gobierno defiende los derechos humanos".

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