La portavoz del PDeCAT se va harta de las desautorizaciones de Puigdemont

Maria Senserrich abandona la dirección del partido convergente tras la crisis por la moción sobre el diálogo del grupo en el Congreso.

Pablo Planas (Barcelona)

La bronca de Puigdemont a los diputados en Madrid estuvo a punto de provocar la dimisión del portavoz del grupo Carles Campuzano y ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de Maria Senserrich, dirigente encuadrada en el sector "moderado" afín a la purgada Marta Pascal. Senserrich, diputada autonómica las tres anteriores legislaturas, portavoz del partido y miembro de la dirección, ha decidido dimitir de sus cargos orgánicos y abandonar la política.

Lo anunció el viernes por la noche el presidente del partido, David Bonvehí, a través de Twitter: "Mi amiga Maria Senserrich me ha comunicado hoy que comienza una nueva etapa profesional. Gracias por tu compromiso. Después de dos meses al frente del PDeCAT quiero decir que tengo un gran equipo. Orgullo de PDeCAT. Ahora, en todos los sitios donde estamos presentes, todo el mundo continúa en su puesto".

El mensaje ha dado pie a una mayor confusión en la formación heredera de Convergencia, cuya dirección ejecutiva está en manos de Miriam Nogueras por designación de Carles Puigdemont. La moción arbitrada por el grupo parlamentario para emprender un diálogo con el Gobierno en el marco del ordenamiento legal pasó el filtro de Nogueras, que reaccionó invocando la autoridad de Puigdemont cuando ya se había hecho público el texto.

Críticas a Nogueras

Buena parte de la dirección del partido y el grupo parlamentario en el Congreso critican la escasa experiencia política de Nogueras, que comenzó su carrera política en 2015 como concejal independiente en las listas del PDeCAT en la población de Cardedeu. En menos de dos años se ha convertido en la vicepresidenta del partido y delegada del prófugo. Atribuyen a su impericia el número de la retirada de la moción y las constantes fricciones del grupo con Puigdemont, que no disimula su malestar con el partido y la intención de fundirlo en su nuevo proyecto político, la Crida Nacional per la República.

La dimisión de Senserrich supone un obstáculo menos para el círculo de confianza de Puigdemont de cara a la integración del PDeCAT en la Crida, toda vez que consideran que el presidente, David Bonvehí, no pondrá objeciones, aunque formaba parte de la dirección purgada por Puigdemont en el congreso del partido celebrado hace dos meses.

A continuación