"Matonismo" de Sánchez: "aleccionó" y amedrentó a profesores y Universidad para frenar la "marea"

Hoy es un gran día. Al fin Sánchez nos deja leer su tesis cum laude tras asegurarse de que no la ha plagiado.

Pilar Díez

El Mundo dice que "un tribunal de afines y novatos otorgó a Sánchez su cum laude". Dice el editorial que "la decisión de Pedro Sánchez de hacer pública su tesis ha sido vendida por el Gobierno como una muestra de transparencia", pero "lo hace porque no tenía otro remedio si no quería acrecentar las sospechas que ya de por sí pesan sobre la autoría y la originalidad de su trabajo académico". Y es que ayer, después de ponerse hecho un basilisco con Rivera en el Congreso como si le hubieran mentado a la madre, al presidente sólo se le ocurrió a primera hora de la mañana, tras una noche de insomnio, amenazar a los medios de comunicación. Su copresidente, Pablo Iglesias, se tiraba de los pelos ante tanta torpeza y decidió tomar cartas en el asunto. Le llamó y le dijo, pero vamos a ver, Pedro, tú estás tonto o qué. Tómate un Lexatín y enseña la dichosa tesis de una puñetera vez, que nos vas a meter a todos en un lío. ¿Que te la ha escrito un negro o la has plagiado? No problem, ¿para qué te crees que queríamos el control de las teles? Yo te pongo varios expertos que digan en La Sexta, TVE y la Ser que tu tesis es un primor y santas pascuas, en un par de días no hablamos más de ello. Dicho y hecho. A eso de las dos de la tarde Ferreras anunció a bombo y platillo que el experto en tesis de Sánchez, el podemita de reconocido prestigio Antonio Maestre, habitual contertulio de La Sexta, iba a dictaminar. Y dictaminó que la tesis es chachi piruli. Punto pelota. A Francisco Rosell (otro amenazado) no le convence. "Las investigaciones periodísticas seguirán su curso", aunque en esta ocasión se echa de menos la mano experta de Escolar, el hijo de Arsenio. "El precio del poder a cualquier precio es un rápido deterioro, no ya de su expectativa electoral, sino de la situación política general. A fuerza de esperar el momento más propicio, Sánchez puede acabar añorando los tiempos en que los españoles aún confiaban en su capacidad". Hijo, Rosell, es que eso duró un par de telediarios. Federico Jiménez Losantos bautiza la tesis de "cum fraude". "El presidente del Gobierno no ha plagiado la tesis presentada por él y calificada de apto cum laude por la sencilla razón de que no la hizo (…) El plagio es del negro y quedó consignado en el libro; la usurpación de personalidad y monumental estafa docente, del negrero". Lo mismo por eso ha tenido que comprobar antes de publicarla que no ha plagiado su propia tesis. Mira que si se la ha jugado el negro.

El País dice que "la presión fuerza a Sánchez a difundir su tesis doctoral". Las revelaciones de Carlos E. Cue, suponemos que sin mala intención, son estremecedoras. Cuenta que "Sánchez se movió ayer con la mayor de las cautelas". Primero "amenazó con demandar a quien le acuse". Después "aleccionó a todo su entorno –incluidos muchos de los profesores citados en la tesis– para evitar que subiera la marea". En otro acto cauteloso, el presidente del Gobierno "consiguió que la Universidad Camilo José Cela saliera a media tarde con un comunicado oficial en el que asegura" que todo está bien, de verdad, lo juro. "El Ejecutivo buscó y logró el aval de la Universidad", dice en un párrafo. O sea, que el presidente se dedicó ayer a hacer llamadas amedrentando a profesores, universidad y todo aquel que pudiera comprometerle, como hables te parto la cabeza, al estilo matón de discoteca con el que nos deleitó en el Congreso. Eso sí, "El País ha hecho en las últimas horas una cata sobre el 15% de las páginas de la tesis" y no vio indicios de plagio. ¿Seguro? ¿De qué era la cata? Parece que El País tuvo que realizar su propia "cata" porque "nadie quiere hablar". "El País se ha puesto en contacto con los cinco autores presuntamente plagiados por Sánchez, pero ninguno quiere pronunciarse. Tampoco la presidenta y el secretario del tribunal. Ocaña, coautor del libro de Sánchez" desmintió en EFE que fuera el negro, "pero también se niega a hablar con este diario" y eso que es socialista. "La directora del trabajo, María Isabel Cepeda González, tampoco responde". ¿Y qué esperaban? Si recibieron una llamadita del presidente del Gobierno para aleccionarles, cualquiera se atreve a decir esta boca es mía. Lo mismo te ladra un 'te vas a enterar'.

ABC sigue destripando la tesis. "Sánchez volcó en la tesis textos escritos con un miembro del tribunal que luego le dio el cum laude". El editorial responde a las amenazas de Sánchez. "ABC se reafirma". "Este periódico no a va a ceder ante las presiones de Pedro Sánchez, primer presidente en ejercicio que amenaza con denunciar a un diario". No te lo tomes tan a pecho, Bieito, está muy asustado y fuera de sí. A Rivera casi le da un puñetazo. "No vamos a ceder ante el matonismo del presidente". "Ha mentido en sede parlamentaria", "la credibilidad del presidente es nula y la propaganda y las televisiones afectas ya no pueden camuflar la extrema debilidad de un ejecutivo que a veces frisa abiertamente el ridículo". "Si se atuviese a las altas exigencias éticas que él mismo estableció en la oposición, Sánchez debería dimitir hoy mismo", pero ya que no lo va a hacer, "al menos debería devolver su voz al pueblo", "es tiempo de dar la la voz a la ciudadanía" que tiene secuestrada. Hermann Tertsch advierte a Bieito que lo mismo debería contratar un escolta, que Sánchez está "acorralado" y es "peligroso". "No se recuerdan amenazas en el Congreso salvo las de los guardias que lo asaltaron el 23-F". O ya retrotraerse a "las amenazas del socialista Pablo Iglesias a Antonio Maura, en 1910, y de la comunista Pasionaria a José Calvo Sotelo, en 1936. Ambas amenazas se cumplieron. Maura fue gravemente herido en atentado semanas después" y a Calvo Sotelo se lo cargaron. Jo, Hermann, me has dejado preocupada. En cuanto acabe llamaré a Mariano Alonso para ver si Rivera sigue vivo.

La Razón dice que "Sánchez maniobra para no comparecer por la tesis". "El gobierno se reserva la potestad de frenar a través de la junta de portavoces la comparecencia". Mira, mejor, eso que nos ahorramos, esas comparecencias son un peñazo y no sirven para nada. Marhuenda responde a Carmen Calvo, que ayer tuvo una intervención ridícula, de que lo de Franco no va a tapar nada. "Lo cierto es que, ni los ciudadanos, salvo una minoría de irreconciliables, se sienten concernidos por la obsesión antifranquista del actual Ejecutivo ni la oposición va a caer en la trampa pueril". Cuenta La Razón que "el presidente sólo habla en Twitter y Facebook", que ayer no dio la cara. Parece que estaba ocupado haciendo algunas llamaditas que pusieron los pelos de punta a más de uno. Vaya con Sánchez, ha convertido a Pablo Iglesias en un moderado.

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