El máster falso, pagado por el 'fondo de reptiles', del caso de los ERE

El íntimo de Susana Díaz, Carmelo Gómez, aparece en uno en el que negó haberse inscrito.

Pedro de Tena

La sospecha sobre algunos de estos cursos de posgrado no se limita a Madrid. Este viernes se recuerda el caso del amigo personal y muy cercano de Susana Díaz, Carmelo Gómez, cuyo nombre apareció en un máster de la Universidad de Sevilla que costó 30.000 euros y cuyo importe fue satisfecho desde el 'fondo de reptiles' de los ERE.

Para rematar el día, Luis Sobrino, exdirector de Recursos Humanos de Primayor, antes Cárnicas Molina, admitió este jueves ante la juez Bolaños que se incluyó en un expediente de regulación de empleo, pero siguió trabajando en la empresa. Esto es, se obtuvo la confesión completa de un "intruso" en un ERE que, además, estaba trabajando.

Destacó ya Libertad Digital en 2014 que el entonces y aún hoy parlamentario andaluz Carmelo Gómez, miembro de la Ejecutiva del PSOE-A que dirige Susana Díaz en la Secretaría de Acción Electoral y Programa, recibió una beca fantasma pagada con dinero de los ERE. El caso está en el juzgado que dirige la juez Núñez Bolaños como pieza separada del caso ERE inicial que instruía Mercedes Alaya.

Gómez, parlamentario socialista en Andalucía, dijo a la juez Bolaños, y lo recoge este viernes El Mundo, que aunque su nombre aparece en el expediente del máster, él no sólo no acudió a clase, sino que ni siquiera sabía que estaba matriculado.

La instrucción, inicialmente centrada en la ayuda recibida del 'fondo de reptiles' por la universidad, ha detectado un posible caso de fraude y falsedad documental. Ahora se investiga si hubo más alumnos "fantasma" y otras irregularidades.

En su caso, Gómez figuraba como alumno, al parecer fantasma, en el máster en Gestión Integrada de Asociaciones sin Ánimo de Lucro, Fundaciones y ONG, que se sufragó con cargo al 'fondo de reptiles' y que la Junta declaró nulo. Gómez subrayó entonces que él no había realizado el curso, pero en el registro oficial de la Universidad de Sevilla constaba que una persona llamada exactamente igual que él y con su mismo NIF se matriculó y retiró el título a la conclusión.

Lo sorprendente fue que el 20 de septiembre de 2007, el hoy exdirector general de Trabajo y Seguridad Social, Javier Guerrero, encausado en el juicio de los ERE, concedió una subvención de 30.000 euros a la Universidad de Sevilla para el desarrollo de la segunda edición del Máster Universitario en Gestión Integrada de Asociaciones sin Ánimo de Lucro: Fundaciones y ONG, que se impartió durante el curso 2007/2008. Los fondos públicos se destinaron a becar las matrículas de 23 de los 24 alumnos inscritos. O sea, sólo pagó uno.

Carmelo Gómez aparece entre los cinco alumnos de la modalidad de "experto", y su matrícula –con un coste de 1.425 euros– consta como becada al "100%". Pero Gómez negó haber estado en ese curso, lo que implicaba que la documentación oficial está equivocada o es falsa.

La Universidad de Sevilla confirmó que Carmelo Gómez Domínguez -que entonces trabajaba en la Sociedad de Informática Provincial (Inpro), dependiente de la Diputación sevillana- constaba como "matriculado" en dicho curso. Pero si no fue él, ¿quién incluyó su nombre en el curso y dónde fue el dinero tomado del fondo de reptiles?

La concesión de la ayuda por parte de la Consejería de Empleo fue solicitada por el profesor Francisco José González Domínguez, -del departamento de marketing y director del propio curso-, quien pidió el dinero "para emplearlo de forma preferente en ayudas a la matriculación de alumnos". Sin embargo, González dijo luego que no sabía si Carmelo Gómez fue o no su alumno.

La ayuda de 30.000 euros concedida a la Universidad de Sevilla por la Dirección General de Trabajo y Seguridad Social fue una de las declaradas nulas por la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, tras el procedimiento de revisión de oficio que puso en marcha después de estallar el escándalo de los ERE.

El "intruso" Luis Sobrino

Luis Sobrino, ex director de Recursos Humanos de Primayor, que anteriormente adquirió la empresa cárnica Hijos de Andrés Molina (Hamsa) conocida popularmente como Cárnicas Molina, admitió este juevs ante la juez Núñez Bolaños que se incluyó en un expediente de regulación de empleo (ERE) pero siguió trabajando en la empresa.

Sobrino, según Europa Press, confesó que en las negociaciones para el ERE de Primayor participaron tanto el sindicalista y 'conseguidor' de los ERE Juan Lanzas y el abogado Carlos Leal, administrador único de Estudios Jurídicos Villasís, quienes también estaban citados este jueves como investigados, aunque Lanzas no se presentó.

Es más, ha confesado que, por orden del exconsejero delegado de Hijos de Andrés Molina y exgobernador civil de Cádiz nombrado por el PSOE, César Braña --ya fallecido--, envió al abogado Carlos Leal el listado de trabajadores con la antigüedad en la empresa y la edad prevista para incluirlos en un ERE.

Sobrino ha desvelado que en el año 2005 tuvo lugar una reunión en Sevilla en la que participaron el exdirector general de Trabajo Francisco Javier Guerrero, la empresa Primayor y el comité de empresa, donde el ex alto cargo de Empleo dijo que se iba a hacer un ERE financiado por la Junta y en la citada reunión se llegó a firmar un protocolo recogiendo dicho compromiso.

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