Santamaría planta a Casado y arrecian los rumores sobre su futuro en el PP

La exvicepresidenta no acude a la primera reunión del Grupo Popular, que ha presidido Casado en el Congreso. Villalobos se sienta en última fila. 

P. Montesinos

Soraya Sáenz de Santamaría dejó de nuevo su silla vacía. Pablo Casado reunió por primera vez al Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, y la exvicepresidenta optó por no acudir provocando un aluvión de rumores sobre su futuro. "Se está sugiriendo que deja la política", soltó un destacado parlamentario a la entrada del encuentro.

Santamaría y su núcleo duro –Fátima Báñez y José Luis Ayllón, que tampoco participaron en la reunión– sí asistieron a las votaciones en el Congreso, aunque Casado ya se había ido de la Cámara. "La reunión del Grupo Popular se convocó ayer por la tarde y muchos no hemos podido cambiar billetes o teníamos compromisos previos", adujeron desde el entorno de la exvicepresidenta.

La propia Santamaría explicó el miércoles por la noche a Dolors Montserrat, la portavoz del Grupo, que tenía una cita que le impedía ir a la reunión con los diputados del PP. Entonces, se le comunicó su nueva ubicación en el pleno: ha sido situada en la segunda fila del grupo -la tercera del hemiciclo- en la esquina opuesta a Casado y los nuevos miembros de la dirección.

Según fuentes del PP, Casado y Santamaría no han hablado durante todo el verano. Si bien, en charla informal con periodistas en la Cámara, la diputada explicó que quiere tener una "conversación tranquila" con el presidente, y que luego desvelará sus intenciones. Casado reiteró que tiene hueco en el Comité Ejecutivo y que podría presidir una comisión, aunque en la dirección nacional se instaló la percepción de que "tal vez se vaya".

Quien sí acudió a la reunión del grupo popular fue Celia Villalobos, muy crítica con Casado y que ha sido apartada de la diputación permanente del Congreso. Se sentó en la última fila. "Jamás he hablado sobre el señor Arriola", esquivó a los periodistas a preguntas sobre el hecho de que su marido dejará de ser el sociólogo de cabecera del PP.

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