Juana Rivas, condenada a cinco años de prisión y seis sin patria potestad

El mediático caso de Juana Rivas puede tener un final dramático para su protagonista que es condenada a cinco años de cárcel.

Fernando Lorente

Dos años y medio de cárcel por fugarse con cada uno de sus hijos –cinco años en total– en contra de una resolución judicial que obligaba a la restitución al padre. La sentencia condena a Juana Rivas, además, a seis años para el ejercicio de la patria potestad, una indemnización de 30.000 euros a su expareja Francesco Arcuri y el pago de las costas del juicio oral.

El Juzgado de lo Penal nº1 de Granada considera probados dos delitos de sustracción de menores. La resolución, recurrible ante la Audiencia Provincial, no hace mención a la denuncia por malos tratos que la mujer de Maracena interpuso hace dos años contra Arcuri en Italia, aunque no prosperó. Fue el motivo que esgrimió para fugarse con los dos niños durante más de un mes desoyendo las órdenes judiciales.

Según Juana Rivas, Arcuri había sido condenado en 2009 por lesiones en el ámbito familiar: "Venía huyendo de maltrato, ¿cómo iba a entregar a mis hijos?", clamó en la vista oral. La Fiscalía desestimó su alegato en las conclusiones, solicitando cinco años de cárcel, también por delito de desobediencia, y la inhabilitación mencionada.

Fue la protagonista del 'Juana está en mi casa', la corriente que se extendió el pasado verano entre los vecinos de la localidad granadina. Aquella escapada anunciada contó con la orientación de la asesora jurídica del Centro Municipal de la Mujer de Maracena Francisca Granados y la psicóloga Teresa Sanz. Ambas fueron imputadas por inductoras o colaboradoras necesarias en los delitos, aunque su caso se archivó.

Esa estrategia, que se ha traducido finalmente en una sentencia condenatoria, ha influido decisivamente en que hasta cuatro abogados hayan desistido al frente de la defensa de Juana Rivas, que quince días después de darse a la fuga soportaba la carga de una orden de detención en su contra. La Audiencia de Granada la obligó desde el primer momento al retorno de los dos niños a Italia, país de residencia del padre, para que los tribunales de aquel país resolvieran el conflicto familiar.

Rivas entregó a finales de agosto de 2017 a los menores. En el juicio, insistió en que siempre había actuado "como una madre". Sobre el hecho de que se mudara con su expareja a Carloforte (Italia) con posterioridad a la denuncia por malos tratos, explicó que lo hizo para darle "una oportunidad". El abogado Juan de Dios Ramírez se retiró de la defensa de Rivas en plena vista porque "no estaba capacitado para conducir la defensa", encabezada por José Estanislao López, de baja por enfermedad.

A continuación