Santamaría dice que no pide "el voto por ser mujer"… pero tiene que haber "una presidenta del Gobierno"

Como hizo en su día Susana Díaz en sus primarias contra Sánchez, Santamaría ha convertido el hecho de ser mujer en uno de sus ejes de campaña. 

Libertad Digital

El hecho de que Pablo Casado, y no Cospedal, se haya convertido en su rival en la segunda vuelta de las primarias del PP ha hecho que Soraya Sáenz de Santamaría pueda hacer uso sin límite de un argumento que ya se había oído en las campañas de la ex vicepresidenta y de la secretaria general: que "ya era hora" de que una mujer presidiera el PP y, más adelante, el Gobierno de España.

El argumento del sexo de la candidata, criticado entre algunas de las mujeres del PP, fue usado profusamente por ambas. Después de los resultados, Santamaría lo ha repetido prácticamente en cada acto. Lo hizo en su primera comparecencia tras conocerse los resultados; también lo hizo en la primera entrevista que concedió, a El Mundo. Y lo ha venido reiterando en sus mítines al mismo tiempo que su equipo rechazaba debatir de "ideas" con Casado.

Tras las críticas que ha recibido este jueves por parte de su rival por este asunto, Santamaría ha tenido que dar explicaciones sobre el que se ha convertido en uno de los pilares de la campaña. Desde Las Palmas, ha negado la mayor: "No pido el voto por ser mujer". Pero ha añadido lo siguiente: "Lo que queremos es que haya una mujer presidenta del Gobierno y una mujer en cualquier sitio en el que tenga aptitudes y capacidades para llegar: es la igualdad de oportunidades".

También ha dicho: "No es una ofensa para nadie que cualquier institución de este país sea presidida por una mujer, todo lo contrario; sitúa al partido a la vanguardia de lo que ha sido siempre un principio del PP, la igualdad de oportunidades. (...) Si a alguien le ofende que sea mujer, lo siento mucho, pero he nacido de esta manera y así hemos nacido más del 51 por ciento de la población española".

Pidiendo el voto por ser mujer

En mítines, comparecencias ante la prensa e intervenciones televisivas Santamaría ha utilizado el hecho de ser mujer para tratar de convencer de que ella tiene que ser la candidata. E incluso lo ha empleado para intentar apropiarse de los apoyos cosechados por María Dolores de Cospedal. En Espejo Público, Santamaría afirmó que el 63% de los afiliados de su partido quiere que gane una mujer. Se basaba en que apoyaron una candidatura femenina en la primera vuelta, en alusión a quienes votaron a la secretaria general.

Horas después, afirmó de Casado que vende que "es joven y eso se arregla con el tiempo; yo soy mujer, y eso no cambia".

El argumento también ha sido usado por hombres que apoyan su campaña, como Juan Manuel Moreno Bonilla, que cree que es "hora" de que el PP tenga una presidenta. También tiró de ese argumento Rafael Hernando, aunque lo hizo antes de la victoria de Santamaría y sin querer manifestar su apoyo a una u otra.

A continuación