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Màxim Huerta dimite: "La inocencia no vale nada contra esta jauría"

Huerta se va tras seis días en el cargo. Varios cargos del PSOE transmitieron al presidente que la situación era "insostenible".

Ketty Garat

Màxim Huerta ha presentado su dimisión como ministro de Cultura tras la noticia que revelaba que defraudó 200.000 euros a Hacienda en su época de copresentador de El Programa de Ana Rosa. Tres minutos antes de lo previsto, a las 18:57 horas, el ya exministro de Cultura y Deportes comparecía en la sala de prensa del ministerio con un discurso lacónico y teatral en el que dejó para el final el titular: "Corren nuevos tiempos en que los inocentes prefieren irse antes que se ponga en cuestión el sueño y el proyecto de Pedro Sánchez", quien recuperó el Ministerio de Cultura.

Huerta criticó la "jauría" en contra de su persona, la "sociedad ahogada por el ruido donde las explicaciones no tienen cabida" y el "bombardeo que busca minar el proyecto de Pedro Sánchez". "Esto no lo voy a permitir", dijo. "Me voy con la misma humildad con la que llegué hace siete días, agradecido por los apoyos recibidos, por la confianza con la que el presidente me nombró y agradecido por la disposición de los funcionarios y el buen talante del equipo saliente", solemnizó.

Con emoción contenida, sin responder a preguntas, y sin una sola mención a la cartera de Deportes, el ministro saliente se declaró "profundamente inocente" porque "pagué al fisco convencido de mi inocencia" aunque "la inocencia no vale de nada contra esta jauría".

En una despedida final, Huerta puso el broche: "Yo amo la cultura, y por eso me retiro. Amo la cultura más que nada. Seguiré comprando libros, entradas para ir a un teatro, a la zarzuela, para ver exposiciones y apoyar a los creadores... decía Lope de Vega que a veces hay que ir y quedarse o quedar y partirse. Me voy para no partirme, para que no se rompa este proyecto ilusionante" del Gobierno de Pedro Sánchez quien este mismo lunes le pidió la dimisión.

¿Tranquilidad en Moncloa?

No estaban tan tranquilos como decían este mediodía en Moncloa. Las fuentes consultadas por Libertad Digital avanzaban este miércoles por la mañana que "el tema no está zanjado. ¿Cuándo está zanjado un tema en política?". Y efectivamente no lo estaba. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, había perdido la confianza de su ministro de Cultura cuando conversó telefónicamente con Màxim Huerta tras ser informado sobre el fraude por el diario El Confidencial y no por Huerta.

El malestar del Gobierno porque Huerta no informara previamente sobre este asunto cuando se le ofreció la cartera ministerial se convirtió en un tema tabú sobre el que nadie quería pronunciarse, pero el enfado era notable pese a los esfuerzos por disimularlo y los lugares comunes para defender a su flamante fichaje.

"Ha dado explicaciones solventes", decían en Moncloa. "Es insostenible" escuchaba en paralelo Pedro Sánchez en las conversaciones que mantenía con sus fieles escuderos. Y lo que desbordó el vaso de su paciencia fue la hemeroteca: los vídeos que atestaban las redes sociales y grupos de whatsapp con la homilía de Sánchez sobre el fraude fiscal de Juan Carlos Monedero: "Si yo tengo en mi Ejecutiva Federal una persona con una sociedad interpuesta para pagar la mitad de los impuestos que le toca pagar, esa persona al día siguiente está fuera". "El vídeo lo ha matao", avanzaban a este periódico fuentes socialistas: "Màxim cae".

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