El barullo andaluz: elecciones a la Susana; los ERE, Griñán y la Segarra, la formación y Ojeda, los euros de Cajasol, Spiriman y el bofetón del Aquari

Los demás partidos, salvo Ciudadanos que da síntomas de desorientación, están a la baja y sin opciones.

Pedro de Tena (Sevilla)

Ya se barruntaba que el ascenso de Pedro Sánchez a La Moncloa iba a provocar un seis de proporciones no predecibles en el PSOE andaluz y, naturalmente, en Andalucía. Que ascienda a los cielos del gobierno de España alguien que ha sido condenado y expulsado del paraíso de Ferraz, tiene muy mala digestión. Y, en efecto, como ya anunciamos hace poco más de una semana, Susana Díaz parece inclinada a convocar elecciones anticipadas cuando llegue septiembre.

Resumamos. Los demás partidos, salvo Ciudadanos que da síntomas de desorientación, están a la baja y sin opciones. El juicio por el fondo de reptiles de los ERE tendrá sentencia a finales de año. El caso de la formación se está reactivando amenazadoramente. La mala gestión de la Sanidad revuelve las calles y las redes sociales, y creciendo. Pedro Sánchez va a nombrar a sus pretorianos desde la Delegación del Gobierno en Andalucía y atacará las bases susanistas en Ayuntamientos y Diputaciones para disputar a la trianera las primarias.

La presencia de María Jesús Montero en Hacienda puede dinamitar el discurso "igualitario" entre las regiones de España y los socialistas andaluces quieren curarse en salud vaya a ser que la solución "frankenstein" acabe por devorar a sus padres. Andalucía es especialmente sensible a los agravios comparativos y el coste de privilegiar a Cataluña, como parece, puede ser elevado si se consuma.

Otra dimensión del barullo procede del juicio de los ERE donde, uno tras otro, los testigos van dejando caer perlas que en nada benefician al PSOE. Ayer mismo, un interventor adjunto a la Intervención General de la Junta de Andalucía, declaraba el ex consejero de Hacienda, José Antonio Griñán, titular del ramo entre 2004 y 2009, "podía haber intervenido en cualquier momento para parar esta situación", en relación al sistema de concesión de ayudas sociolaborales a trabajadores y a empresas en crisis en los expedientes de regulación de empleo (ERE) fraudulentos y el uso "inadecuado" de las transferencias de financiación para el pago de estas ayudas.

García Revilla, además, dejó claro que desde el año 2003 el Control Financiero Permanente ya recogía en sus informes el uso "inadecuado" de las transferencias de financiación para pagar ayudas sociolaborales, que no fueron fiscalizadas previamente en la Consejería de Empleo, dando la razón a las acusaciones que sostienen que con el uso de las transferencias se omitió el control de las ayudas si bien no deja claro si hubo o no menoscabo de dinero público.

El barullo se tornó ensordecedor cuando se supo a lo largo de este martes que la fiscal jefe de Sevilla, María José Segarra, iba a ser propuesta como nueva Fiscal General del Estado, con máxima autoridad y jerarquía sobre los macrocasos de corrupción que afectan al PSOE de Andalucía. Llegada de la mano del ex fiscal Cándido Conde Pumpido, que al parecer sigue influyendo y de qué modo, nunca le tuvo simpatías a la juez Alaya – cuya recusación pidió en algún caso -, y se ha opuesto a que se tenga en cuenta el informe pericial de la Intervención General de Estado contra el criterio de los fiscales Anticorrupción. Todo el caso instruido por Alaya se deducía de dicho informe.

El caso de la formación cobra nueva vida gracias a las tarjetas black de la Fundación Andaluza de Fondo Formación para el Empleo (FAFFE) y sus cargos en puticlubes y, desde ahora, en las andanzas del ex consejero de la Junta, Ángel Ojeda que se relacionó con su cuñada, Teresa Florido, entonces directora general que decidía sobre los cursos de formación, para beneficiarse.

ABC desvela el informe de la UDEF que detalla, correos electrónicos de por medio, cómo Ojeda "intenta influir en las adjudicaciones" de subvenciones "en beneficio propio" e incluso remite a su familiar "propuestas para establecer unos criterios de baremación estándar que, evidentemente, puntúan más alto las cualidades o especificaciones presentadas por entes del grupo Prescal", que era el suyo.

Es curioso cómo intentan que sus correos sean secretos y no oficiales. En un correo del 30 de junio de 2011, Florido le pide a Ojeda que no remita «nada más» a su cuenta oficial sino a través de otro correo personal. "En el texto oculta la dirección completa para que no figure la palabra Junta de Andalucía por ninguna parte", destaca el informe policial que no descarta que otros correos "hayan sido eliminados" antes de la intervención de los sistemas informáticos" de Ojeda.

Suma y sigue: Fundación Cajasol. Sigue siendo un misterio que, tras la liquidación de las cajas de ahorros sevillanas y su absorción por La Caixa, quedara en manos de su ex presidente, Antonio Pulido Gutiérrez, uno de los pretorianos de Susana Díaz con 200.000 euros de sueldo anual, una Fundación con 20 millones de euros de presupuesto anual que se gestionan al margen de La Caixa. De ellos 9, los tiene Pulido a su libre disposición.

Desvela Confidencial Andaluz que el susanista Pulido ha purgado al PP del Patronato de la Fundación con la excusa del fin del mandato (cuando debería ser el fin también del mandado de Pulido que nunca llega) por haber preguntado por la cuantía real de su sueldo. El triunfo de Pedro Sánchez parece recomendar un cambio de modos y maneras y el nombramiento para el Patronato de personas más afines al vencedor, como Amparo Rubiales.

No olvidemos a Spiriman y su Asociación por la Justicia en la Sanidad, que crece y crece y puede extenderse a la política general, no sólo a la sanitaria. La manifestación del pasado domingo en Sevilla, que rodeó el palacio de san Telmo donde está el despacho de Susana Díaz, juntó a mucha, a demasiada gente. Las fotos no engañan y este fenómeno puede beneficiar a muchos pero no a Susana Díaz ni al PSOE, responsables exclusivos.

Y, por último, llegamos al bofetón Aquarius. El "gesto humanitario" del gobierno de Pedro Sánchez con el barco cargado con poco más de 600 personas procedentes del continente africano contrasta con la realidad andaluza. El número de inmigrantes llegados en patera a Andalucía aumentó un 185% en 2017. Un total de 17.614 personas a bordo de 803 pateras llegaron a las costas andaluzas en 2017, en sólo un año, y fueron 6.175 las rescatadas en 423 embarcaciones en solo un año. Y, de lo esta gente, ¿qué?

Movilizar desde la presidencia del gobierno todo un conjunto de medidas para la atención de los inmigrantes del Aquarius, con gran repercusión mediática y simpatías buenistas, supone golpear en pleno rostro a una región como la andaluza que, como alguien ha aguijoneado, vive un "Aquarius" a la semana. Por ello, la Junta de Andalucía se ha referido más a la seriedad de impulsar una política europea común, que a la dinámica de gestos propagandísticos muy oportunos.

El barullo, como puede apreciarse, es tal que unas elecciones anticipadas pueden no disgustar de manera visceral más que a Pedro Sánchez, que quedará sin el impulso de unas elecciones conjuntas en las que beneficiarse del motor del PSOE andaluz.

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