Desolación entre los guardias civiles con hijos acosados: "El 155 no ha llegado a Educación"

Bartolomé Barba, padre de dos de los niños acosados por ser hijos de guardias civiles, se queja de que nada ha cambiado en Es la Tarde de Dieter.

Libertad Digital/esRadio

Después de que la Fiscalía denunciara a nueve profesores del Instituto El Palau de Sant Andreu de la Barca por acosar a hijos de guardias civiles durante el 1-O y posteriormente, uno de los padres afectados ha hablado en Es la Tarde de Dieter, de esRadio, de cómo lo están viviendo en sus familias y de lo que sigue ocurriendo en el centro educativo.

Bartolomé Barba, coordinador de la Asociación Española de Guardias Civiles y padre de dos de los niños discriminados, ha contado que, a pesar de la veracidad de los hechos, corroborados por más alumnos aparte de los afectados, los profesores no fueron en ningún momento apartados sino que "fueron tutelados y protegidos por su gente, que puso en duda lo que decían los niños". No actuó ni la dirección del instituto, ni los servicios territoriales ni la consejería, mientras se insinuaba que todo era una "confabulación" de los alumnos contra sus maestros.

Barba ha señalado que, después de la aplicación del artículo 155, nada ha cambiado: "Se lo queremos trasladar a Educación" para que "se empiecen a arreglar cosas. A este ritmo no lo arreglan ni en 30 años ni en ochenta".

Según Barba, "a efectos prácticos" no han "notado absolutamente ningún cambio" tras el 155. Los libros son los mismos, así como el programa y la inmersión lingüística "brutal". "El 155 a Educación no ha llegado. Agradecería un poco de premura porque esto no se arregla en un día", ha lamentado.

El agente ha señalado que sí se ha abierto "algún tipo de expediente" pero no hay medidas cautelares, por lo que su efectividad "es dudosa". Mientras, los niños lo llevan como pueden: "Hay una situación de ansiedad, de tensión. Tienen sus miedos", entre otras cosas a unas malas calificaciones porque "su papá ha denunciado" al profesor. Ahora que el foco mediático está encima de los maestros, "tienen vacaciones de adoctrinamiento", ha explicado. Pero persiste la tensión.

Entre los alumnos hay chicos que han necesitado asistencia psicológica y "algún menor ha dicho 'papá, yo me quiero ir'". Lo mismo piensan algunos de sus compañeros, que se plantean "pedir destino a otro sitio de ambiente más respirable".

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