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Inquietud y estupor ante el último himno separatista

Vídeo del estreno del "Viva Puigdemont" a cargo de una coral amarilla en la última manifestación.

Pablo Planas (Barcelona)

"Venga, canta Viva Puigdemont, nuestro presidente. Viva Puigdemont (cuatro veces) y todo su gobierno. Lo hemos votado, el pueblo le quiere, tenéis que investirlo, ni un paso atrás". Con el fondo musical de una canción infantil alemana "Es tanzt ein Bi Ba Butzemann", una coral de aficionados se interpretó en la manifestación de este domingo por los presos el tema que arrasa en las redes separatistas, el "Viva Puigdemont". Dirigido el elenco de voces por un enérgico y entusiasta director subido en una peana, el himno se pudo escuchar en uno de los flancos de la concentración.

Pese a tratarse de un ensayo en condiciones poco ortodoxas, en el vídeo se puede comprobar la uniformidad amarilla y el sentimiento y seriedad con los que vocalistas de toda edad y condición lanzan al aire los germánicos trinos que ensalzan al fugado y abogan por su inmediata investidura. Esa especie de "flashmob" fue de lo más destacado en un acto controvertido por el número de asistentes. Según la Guardia Urbana de Barcelona, 315.000 personas flanquearon a la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau. Los organizadores, ANC, Òmnium, CC.OO., asociaciones de vecinos, de actores y el sindicato Unió de Pagesos, consideran que la Guardia Urbana es "fascista" y que por lo menos había 750.000 personas.

Tales polémicas no afectan al ardor vocal del catalanismo que mantiene vivo el fuego del Orfeó Català y el Palau de la Música de los Millet. Las reacciones del "unionismo" ante el singular vídeo oscilan entre la inquietud y estupor.

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