Rebelión contra Puigdemont en plan Iglesias: "Ya basta de tonterías"

Manifestación independentista en Barcelona con los sindicatos como nuevas estrellas del golpismo.

Pilar Díez

El Mundo abre con una entrevista a Montoro: "Acepto que al PP le pasa algo, pero su problema no es Rajoy", dice, no vaya a a ser. Y otra manifa indepe, esta vez patrocinada por los sindicatos. "UGT y CCOO asumen la doctrina separatista: 'España vive una involución democrática'". Dice Rosell que el apoyo sindical al golpe "supone una doble traición. A los trabajadores, por sumarse a una movilización auspiciada por las clases acomodadas de una de las regiones más ricas de España. Y a la Nación, en la medida que se han prestado a auxiliar a quienes no han demostrado otro propósito que el de romper la unidad territorial violando el mismo orden constitucional que ampara la labor de las organizaciones sindicales (…) Los representantes sindicales pueden discrepar de una resolución judicial. Lo que es del todo punto inadmisible es que defiendan la impunidad para quienes desbordan el marco estatutario, organizaron un referéndum ilegal y declarado la independencia de manera unilateral". Raúl del Pozo dice que es llamativo que "los sindicatos apoyen el supremacismo". "La izquierda española ha sentido una inexplicable atracción fatal por el separatismo", dice. "La batalla se resolverá en las calles y sueñan con un mayo catalán apoyado por sectores de la prensa y la televisión". Y por Alemania, Raúl, no te olvides, el respaldo de Alemania al golpe ha sido esencial. Federico Jiménez Losantos habla de las cacerías mediáticas, algo muy usado en España pero que últimamente han alcanzado el título de máster. Gran éxito de público y taquilla. "Cebrián y Ferreras están reeditando para Soraya su exitosa asociación en torno al 11-M (…) Tantos años después, Atresmedia/La Sexta, prevaricreada por Soraya pese al dictamen de Competencia, y Prisa, cuyo Gran Timonel promueve la liquidación de Cifuentes y Casado, candidatos madrileños del PP y estorbos para Soraya, que quiere hueco en Madrid por si no hereda a Rajoy". ¿Quién será el siguiente en ser sometido a linchamiento? Es como ver una recreación al rojo vivo y en directo de un proceso de la Inquisición, realmente fascinante.

El País entrevista a Falciani, el informático que quiere Suiza que le extraditemos. "Me fío de la justicia de España, no de la suiza", dice. Tortazo a los sindicatos por ponerse sin disimulo al lado del golpismo. "Los sindicatos encabezan la marcha por la libertad de los presos del procés". Santos Juliá dice que "lo ocurrido en Cataluña entre septiembre y octubre no habría sucedido si los nacionalistas no hubieran tenido durante décadas poder y recursos públicos para organizar la sección y alzarse contra el Estado al que debía su poder y su lealtad" Bien lo sabe Cebrián, el mejor aliado de los nacionalistas.

ABC lleva un estudio. "Sólo el 36% de los diputados saben lo que es trabajar en una empresa". Si lo dejan en "trabajar" dirían lo mismo y ahorrarían espacio. Isabel San Sebastián define terrorismo al hilo de los casos de Alsasua y Cataluña. "Terrorismo es tratar de poner al Estado de rodillas mediante el uso de la fuerza. Exactamente lo sucedido en Alsasua y también en Cataluña. En manos del Estado está impedir que lo consigan". Está el Estado en estado calamitoso, es como pedir peras al olmo. Luis Ventoso dice que "ayer en Barcelona hubo una manifestación separatista convocada con ayuda de los dos mayores sindicatos españoles, UGT y Comisiones. Hace sólo diez años seria impensable y, por supuesto, inadmisible. Un ejemplo más del óxido que va carcomiendo a España, cuyo Gobierno actual no cree que le competa fomentar la idea de pertenencia. Un país con una izquierda felona, que ejerce de cooperadora necesaria del nacionalismo, unos intelectuales que se inhiben, una tele en manos italianas y unos ciudadanos que a veces creen que su patria es Facebook, España ya alberga el virus para dejar de ser gran país". ¿Un gran país? Eso es una tontería de Rajoy, esto ya no es ni país.

La Razón dice que "UGT y CCOO marchan contra el poder judicial". También Marhuenda zurra a los sindicatos. "Quedó claro ayer que las cúpulas de UGT y CCOO en Cataluña no representan hoy el constitucionalismo, sino el colaboracionismo bien regado por el favor separatista". Cuentan Bolaño y Gallego que los presos están hasta la coronilla del caudillo. "Los presos piden a Puigdemont un gobierno: 'Ya basta de tonterías'". Y es que creen que "secuestra el independentismo e impide que ellos salgan de prisión". Hombre, a él le va de lujo. Vive como Dios, le pagamos los gastos y Alemania protege al forajido como antes lo hizo Bélgica. Vamos, un sueño para un golpista. Y a los presos que les den morcillas, que hubieran huido como hizo él.

La Vanguardia oculta a los sindicatos. "Multitudinaria protesta para pedir la liberad de los presos. Dice Francesc Marc Álvaro que "no es una mani más", que aquí había gente de toda condiciones. "Ni la policía ni los jueces borran a dos millones de personas". ¿Y qué pasa con los otros millones de personas que votaron a Arrimadas? Ah, que los supremacistas como este ya les han borrado su condición de personas.

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