Elsa Artadi y Eduard Pujol dan por muerto al PDeCAT e impulsan un nuevo partido

Los diputados independientes de Junts per Catalunya se organizan para dar cobertura a Puigdemont y tomar las riendas del nacionalismo.

Pablo Planas (Barcelona)

Junts per Catalunya, la marca con la que Carles Puigdemont concurrió en las pasadas elecciones autonómicas, es el embrión de una nueva formación política. Los diputados ajenos al PDeCAT impulsan la constitución de un partido que aproveche el tirón electoral del "legitimismo" y permita que tanto ellos como Puigdemont dispongan de un organización propia.

El segundo lugar de Puigdemont en los comicios, por delante de ERC, fue la espita que activó la operación. El PDeCAT, lastrado por la herencia corrupta de Convergencia, cedió a Puigdemont la marca "Junts per Catalunya", registrada por la dirección del partido, y le dio libertad absoluta para formar la candidatura. Tras ese pacto con Artur Mas, Puigdemont ni siquiera contó con la coordinadora general del partido, Marta Pascal, para las listas en lo que supuso algo más que un indicio sobre las pretensiones del expresidente de la Generalidad. La número uno de la formación tras la retirada de Mas está a la espera de que arranque la legislatura para ser designada senadora autonómica.

Elsa Artadi y Eduard Pujol, los negociadores de Puigdemont, cuentan con el decidido concurso de Agustí Colomines, director de la Escuela de Administración Pública de Cataluña y considerado el ideólogo de la operación. En un artículo publicado este lunes en El Nacional, Colomines anticipa el funeral de los restos de Convergencia y da la bienvenida al nuevo partido catalanista: "JuntsXCat nació como un movimiento amplio, transversal, con gente que todavía es militante del antiguo Reagrupament o de Alternativa Verda y, claro, del PDeCAT. Ahora bien, de los 34 diputados que obtuvo la candidatura de Puigdemont, 18 no militan en ningún partido. Suman más diputados que los que tiene ahora el PSC (17) y muchos más que Catalunya en Comú (8). Ese capital no se puede malograr".

Una "facción" de JxCat

Y añade: "Por lo tanto, ha llegado la hora de organizarlos para dejar claro que JuntsXCat no será nunca una extensión de nadie ni la marca blanca del PDeCAT. El PDeCAT son, sobre todo, sus alcaldes y la buena gente que milita en él. Y tanto los unos como los otros son imprescindibles para construir un proyecto político republicano basado en la justicia social, el reformismo radical, las políticas de igualdad y sostenibilidad y el pluralismo. Pero el PDeCAT es solo una facción de JuntsXCat. Pronto se verá".

"Autoridad Nacional Catalana"

El programa esbozado por Colomines consiste en combinar el gobierno de Puigdemont en Bruselas con la "gestión de la administración autonómica". El expresidente de la Generalidad se erigirá en "Autoridad Nacional Catalana en el exilio" mientras que en Barcelona operará un presidente "bis".

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