Los profesores acusados de incitar al odio tras el 1-O culpan a los alumnos

Declaran ante la Fiscalía los docentes del Instituto denunciados por obligar a hijos de guardias civiles a manifestarse contra sus padres.

Pablo Planas (Barcelona)

Tres de los trece profesores citados a declarar por la Fiscalía de Barcelona acusados de discriminación y de incitación al odio contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han declarado que el debate en clase sobre la actuación policial tras el 1-O fue una sugerencia de los propios alumnos. Una veintena de padres denunciaron que sus hijos fueron señalados y vejados por profesores del Instituto "El Palau" de Sant Andreu de la Barca, en Barcelona, un centro emplazado al lado del mayor cuartel de la Guardia Civil en Cataluña.

Los hechos ocurrieron el 2 de octubre, 24 horas después de la celebración del referéndum ilegal. Ese día, algunos profesores decidieron dedicar sus clases al más puro adoctrinamiento. Sin embargo y ante la Fiscalía, sólo han reconocido que instaron a sus alumnos a guardar un minuto de silencio en contra de la "violencia policial". De todo lo que sucedió a continuación responsabilizan a sus alumnos. Según esta versión, fueron los chicos quienes propusieron el "debate" sobre el papel de la Guardia Civil y la Policía Nacional durante el 1-O. Y también quienes propusieron salir al patio a manifestarse. Ellos serían los culpables, por tanto, de que algunos muchachos se vieran forzados a manifestarse contra sus propios padres. Otros decidieron quedarse en clase. Muchos de ellos llegaron a sus casas en un puro llanto.

La directora de los servicios territoriales de Enseñanza de la Generalidad del Bajo Llobregat, Núria Vallduriola, se ha personado ante la Fiscalía para mostrar el apoyo de la administración autonómica a los acusados y ha declarado a la agencia Efe que los profesores "no tomaron partido" en el "debate" y que ningún padre se quejó a la dirección del centro (mantuvieron dos reuniones). Vallduriola no se ha referido, por contra, a la manifestación que dos días después de aquellos hechos llevaron a cabo doscientos alumnos del mismo centro en solidaridad con sus compañeros señalados por su condición de hijos de guardias civiles.

A continuación