'El País': "No hay que dejarse intimidar por amenazas y chantajes" de separatistas y Podemos

Oootro día histórico. Los separatistas celebran la cárcel y la prensa de Madrid defiende la separación de poderes.

Pilar Díez

El Mundo dice: "A la cárcel sin Puigdemont". El jefe de la banda sigue prófugo en Bélgica. Dice el editorial que es lógico que "quien está habituado a la impunidad se sorprenda cuando esta acaba", lo que no se entiende es "la catarata de protestas que la decisión de la magistrada ha provocado en ciertos sectores". Te lo explico, Rosell, para esos sectores, si un político del PP va a la cárcel se ha hecho justicia, si es un nacionalista golpista es una barbaridad de fachas. No le des mas vueltas. La reacción de los separatistas mesándose los cabellos era la esperada. "Despojados de su retórica emocional, sólo revela la rabia pueril de quien no está acostumbrado a que su soberana voluntad limite con la ley". Pataleta de niños malcriados. Federico Jiménez Losantos tiene cada día más claro que las elecciones ahora son contraproducentes. "¿Quién frenará en televisión el paragolpismo de Iglesias? ¿La Gran Muralla Constitucional de Ferreras en La Sexta, Ruiz en La Cuatro, Juliana en TVE y Espinar en Telemadrid? ¿O Cataluya Radio, RAC1, TV3 y La Vanguardia? No se puede poner en marcha la Justicia para restaurar un Estado de derecho que en Cataluña no rige hace décadas y, al tiempo, someterlo al baño maría de unas elecciones abocadas al victimismo; menos aún con los medios de comunicación en contra". Pero, en fin, "aunque en mal terreno y peor compañía, hay que dar todas las batallas por la supervivencia de España. Así que, ¡bien por la juez Lamela!". Los indepes están de enhorabuena. Como cuenta Raúl del Pozo "ahora empezará el mambo. La consigna es todos a la calle, caceroladas, sentadas, manifestaciones", vamos, más de lo mismo. "Lo lógico sería que los catalanes que apostaron por la independencia hubieran descubierto ya, roto el embuste verbal de sus dirigentes, el desastre que han organizado, pero los siguen apoyando". Pues por aquí se ha hecho lo que se ha podido. A lo mejor es hora de plantearse que se vive mejor sin ellos.

El País viene hoy –con alguna salvedad– impecable. "Junqueras a prisión; petición de captura de Puigdemont". Dice el editorial "los únicos responsables de que la justicia haya reaccionado de manera tan contundente son los políticos y líderes sociales que, como trama golpista civil bien organizada, han actuado vulnerando la ley de manera reiterada y consciente". "La contundencia de la justicia, paradójicamente, favorece a la causa independentista", que está tirando cohetes. Pero "resulta esencial comprender que el ritmo del aparato judicial es también independiente del que marca la política", pese a que eso les suene a chino a muchos. "No debe haber cabida para el miedo. La democracia española no puede caer en la trampa de las amenazas matonistas del independentismo catalán, siempre aireando la posibilidad de la revuelta violenta y masiva contra las decisiones del Estado de derecho. Una democracia que ha demostrado su madurez en esta crisis no puede dejarse intimidar por las bravuconadas de unos políticos dispuestos a hacer saltar por los aires el ordenamiento legal y menos todavía por decisiones judiciales ajustadas a derecho, por muy inoportunas que parezcan en un contexto de tanta tensión política", dice lleno de sentido común. Rubén Amón, en la misma línea, dice que la juez Lamela "no puede plegarse al chantaje atmosférico que ha pretendido hacérsele. No solo responsabilizándola del peligro de la iracundia popular que podría conllevar el encarcelamiento de los reos. También sugiriéndole que la expiación carcelaria de Junqueras y sus muchachos fortalece el discurso del martirio. Ya se han ocupado de asumirlo como propio Ada Colau y Pablo Iglesias", siempre listos para echar un cable al independentismo y la bronca en las calles. Como hoy El País se porta como un periódico de Estado no pienso ensuciar su imagen con las rufianadas habituales de Xavier Vidal-Foch.

ABC se obsesiona con Puchi. "Puigdemont abandona a los suyos". Destaca un editorial alertando sobre el dañino virus de TV3, que infecta rápidamente a quien se acerca. "Es inaceptable que anoche TV3 emitiera un mensaje del prófugo Puigdemont quejándose del encarcelamiento de sus exconsejeros". Un medio pagado por todos los catalanes no puede funcionar como una "plataforma de propaganda de un individuo que elude la acción de la justicia". Y exige a la Junta Electoral Central que cumpla con su deber de "garantizar la neutralidad de los medios públicos", leñe, a ver si las instituciones empiezan a hacer el trabajo para el que se les paga. "Para aspirar a un nuevo futuro en Cataluña será necesario que sus medios públicos de comunicación se comporten como entes al servicio del interés general". Actualmente, como dice Luis Ventoso, TV3 es un "cañón de propaganda xenófoba". Carlos Herrera tiene asumido que "las calles volverán a ser pequeños polvorines de corto recorrido y las instituciones asistirán al vocerío de no pocos portavoces de revoluciones pacatas", pero habrá que aguantar. O, como dice Ignacio Camacho, "da igual". "Como ya hay poco que perder toca probar por camino opuesto" al del constante agachar la cabecita para que nos zurren, al del sometimiento al chantaje continuo. "El arbitro de la autoridad sin fueros, sin inmunidades, sin privilegios. Con plena conciencia de que la razón de la ley es incompatible con el miedo". Quien comete un delito, lo paga, como todo hijo de vecino. Y si con eso ganan los independentistas, pues molt bé, adiós, que diría Trapero, que vayan con Dios. Y se lleven a Iglesias. Como apunta Carrascal, "el 21 de diciembre los catalanes tendrán la última oportunidad de librarse" de una dictadura nacionalista y vivir en un país de ciudadanos libres e iguales donde las leyes se cumplen. Ellos deciden.

A La Razón, sin haberlo preparado le ha salido un pareado. "Prisión por rebelión". Del editorial destacan las bofetadas a Colau, Iglesias, Iceta y demás chusma. "Si es compresible" los chantajes a la juez "entre los organizadores del separatismo catalán, es del todo inaceptable que participan del esperpento político quienes, por sus responsabilidades institucionales, parlamentarias o de cualquier otro tipo deberían contribuir al fortalecimiento de la democracia española, atacada por unos individuos que, si no acatan sus propias leyes, menos respetarán la división de poderes". Pedir responsabilidad a Podemos y sus secuaces, qué cosas tienes Marhuenda, les gusta una revuelta más que a un tonto una tiza. También alerta sobre TV3, "al servicio de los independentistas". "Ayer emitió una alocución del fugitivo Puigdemont desde Bélgica, saltándose la legalidad y burlándose de los ciudadanos catalanes no separatistas. El Gobierno no ha querido intervenir la cadena, pero es necesario poner límites". La cosas o se hacen bien o no se hacen. Pilar Ferrer dice que "los nacionalistas están contentísimos". "Nos han dado ganada la campaña electoral (…) Es un grave error, da nuevos bríos" al independentismo. Como si les hiciera falta. Lo que necesitan son unas cuantas dosis de Estado de derecho y de ley y de Justicia y menos imposiciones y violencia.

La Vanguardia se limita a decir que "la juez envía a prisión a nueve consellers de Puigdemont". El editorial es una queja, "el peor escenario", pero menos virulento de lo que cabría esperar. Deja claro que "no ponemos en duda los fundamentos de la decisión judicial. Pero no es una buen noticia" porque "contribuye a dibujar un escenario de renovada agitación ante las elecciones del 21-D. Iba todo tan bien y volvemos a estar a un paso del abismo". A lo mejor es bueno el abismo. Juliana pide "una justicia atenta al polvo del camino". Pues cuando os independicéis ponéis esa justicia tan sucia, en nuestro Estado de derecho la preferimos ajustada a la ley. Y el director Marius Carol, ni corto ni perezoso dice que "habría sido más oportuno que la juez hubiera tenido presente el contexto social ante el que dicta el encarcelamiento". ¿Y quién es este señor para decirle a un juez cómo tiene que hacer su trabajo? Lo dicho, eso cuando sean la dictadura independiente que están fabricando.

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