La prensa flamenca admite que la justicia española es más garantista que la belga

La presencia de Puigdemont, que sí está solicitando asilo, está perjudicando al propio gobierno de Bruselas.

LD/Agencias

Varios medios de comunicación belgas ponen de relieve hoy que la presencia del expresidente de la Generalidad de Cataluña Carles Puigdemont en Bélgica ejercerá presión tanto en las relaciones con España como entre los partidos coaligados en el Gobierno del primer ministro Charles Michel.

El periódico flamenco Tijd afirma que Bélgica se ha visto involucrada en el conflicto catalán, "le guste o no" y Puigdemont, que se encuentra en Bruselas, "no planea volver pronto a España para terminar en una cárcel madrileña".

"Inevitablemente, el tribunal belga se enfrentará a una solicitud de extradición. Y tal vez, Puigdemont haga lo que ha estado haciendo hasta ahora: solicitar asilo. Esto presionará las relaciones belgo-españolas, pero también las relaciones con el Gobierno de Michel. La N-VA (partido flamenco mayoritario en Bélgica) nunca ha ocultado su simpatía por los nacionalistas catalanes".

Tras indicar que la ausencia de diálogo "ha provocado una radicalización en la cuestión catalana", este diario opina que "solo la mesa de negociación permitirá tener una salida" a esta situación.

Por su parte, el diario flamenco De Standaard cita hoy al profesor de Derecho Penal de la Universidad Católica de Lovaina Frank Verbruggen, quien señala que la cuestión no es que el proceso judicial "sea sobre un tema político, sino que es un proceso político".

Este académico reconoce, en todo caso, que "en las comparaciones europeas" en cuestiones judiciales, España "sale mejor parada que Bélgica". Por ejemplo, alude a que los derechos de defensa en asuntos penales están "mejor protegidos en muchos aspectos" en España que en Bélgica.

"Estamos en mala situación para tirar piedras. Nuestro sistema legal también es una caricatura en el exterior. Por ejemplo, después de los ataques" terroristas de noviembre de 2015 en París y de marzo de 2016 en Bruselas, cuyos responsables habían buscado refugio en el barrio bruselense de Molenbeek.

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