"No hay presidente pero hay Rey": acude al auxilio de los catalanes abandonados por el Gobierno

¡Hay alguien ahí! Alivio ante la aparición del Rey tras la deserción del Gobierno. Ahora, hechos.

Pilar Díez

El Mundo: "El Rey emplaza a los 'poderes del Estado' a acabar con la 'deslealtad inadmisible' de la Generalitat". ¿Oyes, Rajoy? Federico Jiménez Losantos está exultante, como cualquiera con dos dedos de frente en este país de locos. Felipe VI dio ayer "el discurso más difícil de su vida en el momento más difícil de la Historia de España. Y lo ha hecho, en mi opinión, perfectamente". Ni diálogo, ni proporcionalidad, ni narices. "Es un consuelo, en medio del desconsuelo de tanto traidor separatista y de la deserción de una casta política infame, ver que, al menos, el Jefe del Estado se sabe el Rey legítimo de la España legítima, la de la ley y la libertad. Los enemigos de nuestra nación saben desde ayer que tienen un mal enemigo. No es el jefe supremo de las Fuerzas Armadas, sino algo más: el símbolo que une a todos los españoles dispuestos a seguir siéndolo". Así se quedó Pablito, que se frotaba las manos para tomar el relevo a la insurrección separatista y extenderla a toda España, sin Gobierno y con la policía calentita. Anda, pero si hay autoridad, qué frustración para los podemitas. El editorial resalta que el Rey "evitó subterfugios y fáciles apelaciones al diálogo". Con un par, sabiendo la que le va a caer en ca Ferreras y en ca Conde de Godó por desobedecer sus consignas. "Identificó pronto a los culpables" sin bobadas equidistantes. "Allanó el camino a los jueces y a los partidos constitucionalistas –y en especial al presidente Rajoy– para que anuncien hoy mismo las medidas necesarias que le devuelvan el imperio de la ley a Cataluña". Y si no tiene agallas para cumplir con su obligación que se vaya a su Pontevedra a fumarse un puro. También le arrea Rosell dos merecidas tortas a Pedro Sánchez por su mezquina traición a las fuerzas de seguridad sitiadas en Cataluña en sus peores momentos. "Lo verdaderamente dramático es que un partido de Estado como el PSOE de Sánchez compre semejante mercancía populista y proponga la reprobación de la vicepresidenta en el momento más crítico de la ofensiva golpista". Una vergüenza que inhabilita a Sánchez para presidente del Gobierno. No por Soraya, que se merece eso y más, pero si arrastra por el fango a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado siendo oposición, qué no hará siendo presidente. Un peligro, este hombre. No obstante, Rosell le disculpa porque "Sánchez puede permitirse equivocarse", al fin y al cabo, no tiene que tomar decisiones. "Quien no puede fallar, por su posición y su juramento de proteger los derechos violados en Cataluña, es Rajoy". Que supongo que también podrá ser juzgado por alta traición por dejadez de funciones. "Ayer le pedimos que aplicara el artículo 155 para acabar con la impune rebelión de Puigdemont y sus socios. Esa urgencia se vuelve hoy mas imperiosa. El mensaje del Rey le emplaza a ello". Y ya hablaremos después, porque ha dejado meridianamente claro que no está a la altura de su cargo. El Rey "llevó esperanza a los catalanes oprimidos y les recordó que no están solos". Eso, su Gobierno les habrá abandonado, pero aún les quedan el Rey y un montón de gente por aquí.

El País dice que "el Rey llama a restaurar el orden constitucional en Cataluña". La foto elegida para la portada muestra a cuatro gatos en una carretera protestando. Con la que se montó ayer en Barcelona. Esto puede significar varias cosas. Que el fotógrafo estaba acojonado –no es un reproche– y se largó a hacer su trabajo a sitios más despejaditos. Que han querido minimizar la insurrección. Que a Cebrián no le salió de ahí mismo poner la foto del Rey. El editorial guarda las formas con el Rey, pero vamos, tampoco muestra entusiasmo. El menos no hace reproches. "Hay que celebrar el mensaje real, por fin llega algo claro y positivo por parte del Estado, en una intervención muy esperada y que debería ser el principio de una actuación conjunta del Gobierno, el PSOE y Ciudadanos para utilizar todos lo medios legales con el fin de restaurar la legalidad y la democracia en Cataluña". Tuvo palabras "muy duras" contra los golpistas y "confiamos en que el mensaje real contribuya a que los constitucionalistas unan esfuerzos para restaurar el orden democrático en España". El revés viene en el segundo editorial, que pide la "formulación de una propuesta, una oferta para los catalanes. Una oferta generosa, ambiciosa, atractiva, incontestable, que luego pueda ser negociada, pactada y ratificada en un referéndum legal y con todas las garantías". Ah, Cebrián no se queda tranquilo si no apuñala a Felipe, aunque sea con pellizquitos de monja al enmendarle la plana el día de su discurso más importante. Por cierto, que escribe Rubalcaba un artículo titulado "Ganar a los independentistas". Lo primero que tienes que hacer es darle una colleja a tu secretario general, que ya tenemos bastantes problemas para que el PSOE se convierta en uno más.

ABC, que está que trina con el Gobierno, le estampa a Rajoy las palabras del Rey. "Es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional". "El Rey indica el camino al Gobierno". Con miguitas, para que no se pierda. Dice el editorial que "la huelga de ayer fue un golpe interno para intimidar a los no nacionalistas y forzar a que se sientan marginados". Pues lo hicieron de miedo, oye, estaban acojonados. Y que se vayan preparando los pijos nuevos indepes, "el tigre del separatismo de extrema izquierda está desbocado y su objetivo es devorar a la sociedad catalana en un proceso revolucionario en el que las clases medias no tendrán amparo". Pero lo más serio del editorial es que Rubido, que lleva días pidiendo el 155, cree que hasta eso ha quedado obsoleto. La "insurrección" requiere un "estado de excepción y sitio establecidos en el 116. La crisis constitucional provocada por la Generalitat de Cataluña no puede resolverse con los poderes ordinarios del Gobierno ni del poder judicial. Hacen falta medidas extraordinarias cuya ejecución requerirá el ejercicio de la fuerza del Estado". "Reconozcamos que el conflicto catalán ya no es un problema político sino una amenaza directa a la Nación y confiamos, con el Rey , en que los poderes del Estado restauren el orden constitucional con los instrumentos que tienen a su disposición". Pues como confiemos en el Gobierno lo llevamos claro. David Gistau destaca la parte más humana del mensaje del Rey, que "habló a esos catalanes que se sienten abandonados a su suerte", aquellos que ayer hacían "llamadas de auxilio". "Hay Rey. Y es un alivio. El único al que pueden aferrarse los españoles. El Rey habló a ésos a los que el Gobierno desamparó. Lo hizo sin remilgos en el diagnóstico de las traiciones (…) No hay presidente pero hay Rey", hasta el punto de que "mostró su disposición a cargar él con el peso de todas las decisiones que el presidente inexistente no se atreve a tomar". Cierto todo, Gistau, pero el Rey no está solo. Tiene a la mayoría de los españoles detrás para respaldarle.

La Razón dice que "el Rey pide actuar por la 'deslealtad inadmisible' de la Generalitat". ¿Y se lo pide a quién, Marhuenda? ¿A mí? ¿A ti? ¿A la perrita Lola? El editorial, como durante toda la crisis, no menciona la responsabilidad de Rajoy y el Gobierno. Pero hoy va un pasito más allá y se atreve a decir el Rey "ofreció las 'vías de constitucionales para que cualquier persona pueda defender sus ideas dentro del respeto a la ley'. Es el marco desde el que se debe reemprender el diálogo". El Rey no habló de diálogo en ningún momento, Marhuenda, habló de Estado de derecho, de deslealtad y de ley. Y de los catalanes abandonados por el gobierno. Y le habló a tu presidente, porque Rajoy ya ha dejado de ser presidente de todos los españoles. Para ser justos, no todo el periódico es igual. Alfonso Rojo dice claro que "de manera tácita, el Jefe del Estado abrió el camino para que el gobierno active todas sus medidas al alcance" y se comporte como un gobierno en momentos críticos. "No utilizó la palabra diálogo", señala. Fernando Rayón también se moja. El Rey no dijo qué es lo que hay que hacer, pero dijo que "es el gobierno el que debe tomar y aplicar las decisiones". Mariano, sal de tu escondite, que tienes que trabajar. Ya hablaremos después de las condiciones de tu despido.

La Vanguardia dice que "el Rey anima a defender las ideas dentro de la ley". El análisis lo hace Enric Juliana. No le ha gustado, qué alivio, eso es que el Rey ha hecho diana. "Felipe VI dio anoche un fuerte palmetazo sobre la mesa, ante el asombro de aquellos muchos catalanes que esperaban empatía hacia los sentimientos mayoritarios de protesta e indignación por los acontecimientos el pasado domingo". No, a esos ya les muestra bastante empatía la banda de La Vanguardia, la Sexta con su cartelito insultante de 'bienvenidos a la república independiente de Cataluña' y demás alentadores de insurrecciones, amedrentamiento y odio. El Rey mostró empatía hacia los catalanes sitiados, arrinconados y marginados en su propia tierra por gente de tu calaña.

A continuación