Colau descarta los bolardos a pesar de la instrucción de la Policía Nacional

El atentado con un camión en Berlín puso en la alerta a la Policía, que instó a colocar bloques de hormigón en los accesos a zonas concurridas.

Pablo Planas (Barcelona)

El 20 de diciembre pasado, el entonces comisario general de seguridad ciudadana Florentino Villabona (ahora Director Adjunto Operativo de la Policía), enviaba una carta a los jefes superiores de Policía de toda España en la que comenzaba recordando el atentado de Berlín, ocurrido un día antes, y el de Niza e instaba a adoptar medidas preventivas.

"Desde esta Comisaría General se considera necesario que, con motivo de las próximas fiestas navideñas, por parte de los responsables de las distintas plantillas de la Policía Nacional se inste la reunión urgente de las correspondientes Juntas Locales de Seguridad o, en su caso, las Comisiones de Coordinación policial con la finalidad de establecer medidas de protección física que impidan ataques de similares características en lugares de alta concurrencia de personas, especialmente en días tan señalados como Navidad, Nochevieja y la tarde noche del 5 de enero en la Cabalgata de los Reyes Magos", notificaba Villabona.

En la carta también entraba en detalles: "La protección de estos espacios públicos se debería llevar a cabo por los ayuntamientos mediante la instalación provisional de grandes maceteros o bolardos en los accesos a los mismos que dificulten o impidan la entrada de vehículos, permitiendo únicamente el acceso controlado de los que estén debidamente autorizados".

Bronca Generalidad/Ayuntamiento

Eran unas instrucciones precisas y claras que fueron desatendidas en Cataluña por la consejería de Interior, según la versión del primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, quien ha utilizado Twitter para aclarar la cuestión en tres mensajes: En el primero sostiene: "Para dejar las cosas claras. Jamás el ayuntamiento de BCN se ha negado a poner bolardos. Siempre que se le ha requerido, lo ha hecho". En el segundo, añade: Las medidas de seguridad antiterrorista las determinan los responsables de Interior. El Ayto. colabora y aplica estas instrucciones". Y para limar asperezas concluye con un tercer texto: "Reiteramos nuestro agradecimiento y plena confianza en la profesionalidad de mossos y el resto de cuerpos de seguridad".

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha mediado en la polémica para descartar las medidas preventivas, ya que en su opinión, poner bolardos significaría que los terroristas han conseguido sus propósitos y "Barcelona quiere ser una ciudad en libertad".

El portavoz del gobierno autonómico, Jordi Turull, ha entrado en tromba, como en él es habitual, y ha acusado al Ayuntamiento de "mala fe". Según ha explicado Turull, la instalación de maceteras y bloques de hormigón se produce "cuando hay actos concretos muy concurridos" y citó el congreso de telefonía móvil o la fiesta de Nochevieja. Sin embargo, se descartó de manera permanente por cuestiones relativas a accesos, emergencias y tareas de carga y descarga, ha explicado el consejero.

Así pues, en Barcelona se descartan los bolardos que otras ciudades catalanas, como Lérida, Reus y Calafell ya han empezado a instalar en plazas y paseos peatonales.

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