Cómo convertir la barbarie de la tribu cupera en un filón para el turismo

Pendientes de Venezuela, Ángel Nieto protagoniza las portadas junto a los jarrais catalanes.

Pilar Díez

El Mundo dice que "Maduro ultima su autogolpe con la toma del Parlamento". De Barcelona, ciudad sin ley, habla Luis Miguel Fuentes. "Quizá quieren hacer de Barcelona un convento de la raza, o un jardín de vestales del flequillo barroka (…) Barcelona está tomada, pero no por turistas, sino por tristes fanáticos". Cuenta el periódico que dirige Francisco Rosell, muy alarmado, que los ataques a los turistas han llegado a la prensa internacional. "La publicación de estas imágenes en los periódicos de los principales mercados emisores de turistas supone la peor publicidad para España en el peor momento posible". Oye, oye, que Cataluña no es España, sólo lo parece. Como decía Ketama, "vente pa' Madrid'", turista, "vente pa' Madrid, que allí no se puede vivir, vente p'a' Madrid, porque aquí en Madrid está lo mejor". Y si es por lo de la playa, recuerde, señor turista, que España tiene mar por todas partes. Eso sí, para el turismo de borrachera lo más recomendable es Cataluña, allí tienen la bronca asegurada.

El País dice que "Maduro inicia el asalto al Parlamento de Venezuela". Mientras, el "alcalde accidental" de Barcelona, Jaume Collboni, dice que "Junqueras y Puigdemont son rehenes de la CUP en el proceso". Lo de alcalde accidental es muy bueno. Fijo que lo han puesto en el traductor de Google. Un día después de que lo publicara El Mundo, dice el periódico de Prisa, "la turismofobia suma a los radicales vascos". Vamos, que echaban ellos de menos su kale borroka y les ha venido como anillo al dedo la jarana de los cuperos. Que a ellos de atacar autobuses no les da lecciones nadie. Dice el editorial que "la insensata multiplicación de actos vandálicos requiere una respuesta contundente de los partidos políticos y de los responsables públicos", que hay que "cortar de raíz el fenómeno". Relaciona el "matonismo" cupero con el dichoso procés porque proclamar "el desdén por la legalidad es el primer paso para dar por buenas la coacción y la violencia". Y mientras, el máximo responsable de la seguridad del país, el presidente del Gobierno, dando carreritas en pantalón corto por su Galicia natal.

ABC dice en su editorial que los ataques de los cachorros de la CUP amenazan una "importante fuente de riqueza, puesto que ya está recabando la atención de la prensa extranjera, con el consiguiente daño a la imagen exterior de España". "Estos viles actos vandálicos no solo perjudican al turismo, sino al empleo y a los intereses económicos de todos los españoles". El sueño húmedo de los cuperos. A David Gistau se le ocurre cómo sacar tajada del asunto. "A poco que un promotor avispado se diera cuenta, podría sacar la aventura de los parques temáticos y recuperar el sabor bárbaro que tanto sedujo a los viajeros románticos del XIX: sombrero salacot para fotografiar a la tribu Arran corriendo grave riesgo de acabar en su marmita de caníbal". Y con la posibilidad de mandarlo por wasap en vivo y en directo a los amigos. Qué jodido, este Gistau, como se nota que escribe desde un "valle edénico", así cualquiera. Y una última confesión del columnista: "Me están entrando ganas de que Cataluña consiga la independencia sólo para contemplar el maravilloso experimento sociológico que sería una nación concebida y construida por la CUP". Entre nosotros, Gistau, a mí me pasa lo mismo.

La Razón muestra a la "la prensa extranjera ante el boicot de la CUP: 'España maltrata a los turistas'". Y dale molinos, que hace un montón de tiempo que Cataluña va a su bola y no tienen nada que ver con el resto de España. Es una región tomada por una panda de locos, las empresas huyen de allí despavoridas, la gente normal se exilia… Toni Bolaño dice que el soberanismo está que trina con sus cachorritos por la trastada. "Ha roto la estrategia del Gobierno y de Junts pel Sí de cara al 1-O". Nos cuenta qué es Arran con un día de retraso, porque ya lo explicó ayer Pepe García Domínguez. Y dice que "sus principios son el independentismo". ¿De verdad cree este grupo de psicópatas que alguien quiere esa basura en su país? Hala, hala, a independizarse cuanto antes.

La Vanguardia dice que "El Govern asume la investigación del asalto al bus ante la inacción municipal". ¿El Govern? ¿Se refiere a Junqueras y Puigdemont? Ay, madre, pues vamos apañados.

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