"¿Es preocupante el estado de salud de Cifuentes?"

No salimos de Cataluña, un día por el proceso, otro por las purgas, otro por la corrupción.

Pilar Díez

El Mundo dice que "el letrado mayor del Parlament tumba la legitimidad del procés". Ah, ¿pero es que tenía legitimidad? Se trata de un señor llamado Antoni Bayona que ha publicado un artículo en el que "cuestiona las bases jurídicas del proceso independentista desde sus inicios". Pues le doy dos telediarios como letrado mayor del Parlament. Un curioso artículo de Eduardo Álvarez habla de la inexplicable bobada de Cifuentes con sus vacaciones. "¿Es preocupante el estado de salud de Cifuentes?", se pregunta. "Tenemos derecho a saber si nos preside una política aquejada de algún tipo de trastorno, como el de la fatiga. Según los expertos, uno de sus síntomas es el deterioro y la torpeza de pensamiento". "Algunos profesiones deben someterse a exámenes psicológicos anuales. Lástima que no sea obligatorio para nuestros próceres". Eso le pasa por pasarse de frenada intentado presumir de lo trabajadora que es. La verdad es que últimamente hace muchas tonterías. El paseíllo con la moción de censura, plantar a Cs que la sustenta en la Comunidad. Está rara, sí.

El País dice que "la Guardia Civil busca pruebas del 3% en la Generalitat y el Parlament" y editorializa sobre la machada de Turull con la benemérita. "El nuevo consejero de la Presidencia de la Generalitat protagonizó ayer un amago de rebelión contra la justicia del todo ridículo, pero no por ello menos inquietante (…) Turull recluyó a los agentes en una salita de espera junto a las cocheras de la sede del Govern para aparentar que impedía el acceso de la Guardia Civil a la sede del gobierno catalán. Escenificaba así un amago de rebelión contra el Estado con pretendidos tintes de resistencia independentista". ¡Alto a la Guardia Civil! ¡A mí los Mossos! Qué gracioso este muchacho.

ABC deja claro que "la justicia no se detiene ante las instituciones tomadas por el nacionalismo". Dice el editorial que lo ocurrido ayer "es una expresión clara de la osadía con la que los dirigentes separatistas quieren desafiar a la ley y al Estado (...) La versión épica de Turull es una más de las que jalonan la estrategia propagandística de los dirigentes del nacionalismo catalán", qué cansinos. "La actuación de jueces, fiscales y guardia civil ayer, bien puede considerarse un ejemplo para hacer frente el día de mañana a otras ilegalidades", sueña Rubido. A David Gistau se le ha ocurrido una idea genial para entretener a Cifuentes este verano. Ya que se queda aquí para cuidar a los madrileños, "acuérdese, por favor, de pasar por casa a comprobar si todo está bien, de regarme las plantas, de alimentar al gato que no tengo y de arrancarme la moto" para que no se quede sin batería. Oye Cifu, pues si no te importa pásate también por la mía a echar un vistazo de vez en cuando, abrir los grifos y tal. No tengo plantas ni gatos ni moto, así que te daré menos curro que Gistau. Te dejo una copia de las llaves en el bar de abajo.

La Razón dice que "la Generalitat obstruye la investigación de la trama del 3%". Dice Marhuenda que Turull "pretendió escenificar una suerte de acto de resistencia y desobediencia, una pantomima, pero mas allá de sus bravatas, lo que queda es el escándalo de la corrupción que afecta medularmente al partido independentista". Cuenta el diario de Planeta que Pedro Sánchez va de acá para allá regalando naciones. "La nación vasca de Sánchez". Ayer le tocó al pobre Urkullu soportar al socialista plurinacional. En opinión de Ely del Valle, "Sánchez le ha cogido el gusto a la carretera" y va recorriendo España "con el concepto de nación de naciones y una reforma de la Constitución" como "equipaje". Este hombre tiene demasiado tiempo libre.

La Vanguardia dice que "el TSJC busca el rastro del 3% y Gordó en la Generalitat". El TSJC, que conste, no la Guardia Civil. Y Pilar Rahola, que al contrario que Cifuentes se halla de vacaciones en Cadaqués leyendo a Cicerón, tiene la poca vergüenza de hablar de corrupción. "Nada de lo que nos ha sonrojado, desde Gürtel hasta Caja Madrid, pasando por la deleznable situación de las cloacas de Interior, o el abuso de la ley contra el proceso catalán, nada podría perpetrase si los muchos buenos no estuvieran muy callados ante los muchos malos. Blesa y sus blacks, Correa y sus emolumentos de campaña, Bárcenas y los sobres bajo mano, todo pasó porque unos hacían, otros se aprovechaban, muchos pasaban, y el resto callaba, quizás a la espera de que llegara su turno". ¿Y dónde estaba ella? ¿Esperando a que le caiga algo del 3%? Claro, que viendo su sonrojante silencio sobre la corrupción de su partido cualquier mal pensado podría deducir que ya ha pillado cacho.

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