La gran paradoja de la medida contra los coches del Ayuntamiento de Madrid: ahora hay menos circulación

El consistorio toma la medida pese a que estos días el tráfico ha descendido un 20%. El Ayuntamiento cierra el tráfico y espera mejoras climáticas.

Libertad Digital/esRadio

En la rueda de prensa en la que se anunciaron las restricciones al tráfico que comenzarán este jueves con los vehículos de matrícula par, un periodista le ha recordado a Marta Higueras -alcaldesa en funciones ante la ausencia de Carmena- el hecho de que justo este momento, en Navidad, la circulación en la ciudad se ha reducido un 20%. Las responsables del consistorio lo han reconocido -"efectivamente en esta época hay menos tráfico"- pero han explicado que "la situación meteorológica es muy difícil".

La culpa es del tiempo

Lo que ocurra en los próximos días depende, pues, más de la evolución meteorológica que del impacto real de los vehículos. En este sentido, la portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Ana Casals, ha explicado a Europa Press que la situación es fruto de un anticiclón que ha provocado una estabilidad atmosférica en la que "no hay intercambio de la masa de aire que hay en superficie con respecto a la de altura -la de superficie pesa más y no se mueve-, y como tampoco hay precipitación ni hay viento, no se puede ventilar la atmósfera.

Casals ha añadido que esta situación se repite en todo el país "debido a que no hay diferencia de presiones" y también ha puntualizado que "es normal" que este ocurra y que los meses de diciembre sean secos, como lo está siendo este de 2016.

La previsión meteorológica es que la situación siga así hasta 2017, cuando se prevé un cambio de tiempo debido a la llegada de una serie de sistemas frontales desde el Cantábrico y el Atlántico que traerán precipitaciones que se irán extendiendo al este peninsular y que llegarán a Madrid y limpiarán la atmósfera.

"Es una medida ideológica"

En este sentido, el portavoz popular, Íñigo Henríquez de Luna, ha denunciado en Es Noticia de esRadio que el problema de la contaminación es más complejo de lo que quieren hacer ver y que influyen factores como la calefacción o el funcionamiento con gasoil de los autobuses municipales, un problema que, según ha dicho, el Ayuntamiento podría haber resuelto ya. "Esto es pura ideología", ha insistido.

Henríquez de Luna ha sido muy crítico con la forma de actuar del consistorio apuntando que se supera "muy ligeramente" un nivel de contaminación, de 200 microgramos, un umbral que fue reducido por decisión de Ahora Madrid y que ha desembocado en que lo "excepcional" se acabe convirtiendo en "habitual", en alusión a la aplicación del protocolo. En este sentido, ha apuntado que en otros países, como Francia, no se toman medidas tan drásticas hasta que no se mantienen durante varios días los altos niveles de polución.

Henríquez de Luna ha criticado duramente una medida "ideológica" que perjudica, en su opinión, a los comerciantes del centro. "¿Quién va a venir a comprar a Madrid?", se ha preguntado. También ha criticado la desinformación desde el Ayuntamiento: "Es el gobierno de la opacidad, no de la transparencia".

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