Cabreo sideral en Podemos: el PSOE les birla los réditos de una muerte y les gana en la calle

Colea todavía el regalo navideño de Aznar a Rajoy, a los hipotecados les toca la lotería y a Podemos les birlan la cartera.

Pilar Díez

El Mundo anuncia que "la banca negociará caso a caso cómo devolver la cláusula suelo". Vayan pasando uno a uno por ventanilla y en orden. Eso sí, "estudiarán" la sentencia antes de afrontar los pagos". Sin meter prisa, eh. El editorial da un aviso a los banqueros para que no se hagan los remolones. "Lo que no tendría sentido es que los bancos trataran de enfangar los procedimientos y poner trabas a los ciudadanos que han pagado de más y quieren recuperar su dinero". Que a la hora de cobrar siempre son raudos y veloces. "Tienen una ocasión de oro para intentar resarcirse de la mala reputación". Que es justo lo que más les preocupa a los bancos, la reputación.

El País dedica hoy a Aznar el espacio que no le quiso dar ayer. Para atizarle, claro. "¿Cabe un partido a la derecha del PP?", se pregunta con el susto en el cuerpo. El editorial se deleita con uno de sus ejercicios favoritos. Darle a Aznar. "Ha sido el político de la época democrática que más fractura ha provocado entre los españoles", dice. Bueno, eso es discutido y discutible. Muchos le atribuyen ese mérito a Zapatero. "Ahora azuza la división en el seno del PP, después de haber dedicado buen número de críticas a Rajoy". Es una manía que tienen todos los expresidentes. González también le dedicó algunas perlas a Zapatero. "Siempre calculador, Aznar no ha ahorrado a Rajoy ni el mal gesto de renunciar por carta, añadiendo una llamada telefónica". Es verdad, le tenía que haber mandado un wasap, es mucho más moderno. "No debemos especular sobre las verdaderas razones del dimisionario, pero su entorno se encarga de describir lo que tiene las trazas de un proyecto populista", algo así como el Le Pen español, quiere decir aunque no dice. Y la pobre Cayetana Álvarez de Toledo se lleva un tortazo sin comerlo ni beberlo. "Otra partidaria de Aznar nos iluminaba ayer al asegurar que la libertad del líder no debe presagiar una nueva extrema derecha". Pero El País, que es muy listo, se huele ya que Aznar formará un partido de mala gente. Aznar "no necesita recurrir a la xenofobia para erigirse en el gran defensor de la identidad española: ya tiene a los catalanes", dice destilando mala baba. ¿Y qué van a hacer en El País sin Aznar? Qué depresión.

ABC anuncia la venganza del PP. "El PP propone regular las funciones de los expresidentes del Gobierno". "Deberían renunciar al sueldo vitalicio que reciben si optan por participar en la política partidista". Vamos, que como abras la boca o se te ocurra formar otro partido te quito la pasta, José Mari, tu verás. Bieito Rubido aconseja a los peperos que se tomen una tila y no se metan en ese jardín. "El PP corre el riesgo de meterse en un lío innecesario si realmente se propone" meter la mano en la cartera de nuestros jarrones chinos. Les aconseja que antes de liarse a patadas se psicoanalicen para ver "si les afecta o no" el portazo de Aznar. "Todo expresidente es un ciudadano con plena libertad para opinar sobre lo que quiera y encauzar su vida profesional como crea, mientras respete el estatuto legal (…) Parece razonable que quienes han presidido el gobierno y dirigido sus respectivos partidos puedan manifestarse sobre las situaciones actuales. La lealtad no consiste en que González, Aznar y Zapatero solo tengan como alternativa aplaudir o callar a sus sucesores". Pero además, que se lo piensen bien. "Si Aznar representa un problema para el PP la solución no es imponerle obligaciones o incompatibilidades porque acabará provocando el efecto contrario a su marginación y porque el expresidente ya ha demostrado que no duda en renunciar a cualquier condicionamiento que limite su participación en la vida publica". Pues menudo genio tiene el señor.

La Razón cuenta a toda página el cabreo que se ha pillado Podemos por el acuerdo entre PP y PSOE para solucionar lo de la pobreza energética. "Bronca Podemos-PSOE por liderar la calle: 'no tenéis vergüenza'", les espetó el podemita Rafa Mayoral al socialista Carmona por ir a una manifa que consideraban suya. Y encima les ganaron en banderas. Marhuenda les echa sal en la herida. "El bipartidismo aísla a Podemos". "La ley contra los cortes de luz, un nuevo ejemplo de pacto", dice el editorial. "El bipartidismo sigue siendo necesario para mantener la actividad parlamentaria con realismo y criterio", porque viendo que a Podemos sólo les interesa armar gresca, insultar y montar numeritos en el Parlamento alguien tiene que gobernar. "El papel que Unidos Podemos ha tenido en este pacto es sintomático de su concepción de la política instalada en la protesta, pero que demuestra una gran ineficacia, incluso desinterés, en el trabajo legislativo". Y mientras PSOE y PP arreglaban el asunto para que ninguna anciana muera en un incendio por tener que usar velas, Podemos, que buitreó con su cadáver hasta la náusea, sacaba pancartitas y daba voces en la calle contra el PP, lo único que saben hacer. Para colmo, "lo que enervó a Podemos fue la abundancia de pancartas socialistas". O sea, que encima de birlarles a la pobre anciana les ganó en la foto. Criaturitas. Venga podemitas, ánimo, siempre habrá un accidente con algún muerto que podáis echaros a la boca.

Ussía habla de Aznar. Como a El País, le parece que ha renunciado en un momento "inoportuno". Porque, dice "la benevolencia del Gobierno con los separatistas no es de hoy, sino de anteayer, y tiempo y motivos le han sobrado a Aznar para presentar su renuncia". ¿Y porque es ahora inoportuno? ¿Porque es Navidad? ¿No será que las filtraciones sobre que ojalá no fuera al congreso le han tocado las narices más allá de lo soportable? "Lo que está claro es que la izquierda radical le sigue odiando, y eso dice mucho en su favor". Sí, es la prueba del algodón. Le perdonas hasta su perenne cara de vinagre.

En La Vanguardia me deja alucinada Pilar Rahola. "A riesgo de enfadar o desconcertar, no planteo este artículo como el tiro al plato imaginable, sobre alguien en las antípodas de mi pensamiento político. Aznar es, din duda, la bestia negra de la mayoría del espectro político, a excepción de su corrillo. Y, por supuesto, ha sido para los derechos nacionales de Catalunya, un martillo de Thor, implacable, inflexible e intolerante. Sería fácil, pues, esbozar las maldades del líder político más odiado de los últimos tiempos, porque ese ejercicio, que tiene más efecto en el estómago que en el cerebro, ya lo harán otros". Puf, hay cola. Rahola hoy prefiere "analizar sus claroscuros" –¡le ve claros!– "porque Aznar ha sido demasiado importante como para aplicar, sin matices, el rodillo del desprecio". ¡Hay matices! "Y ese es, de hecho, su primer triunfo: su importancia". Es más, dice que Aznar tiene "méritos". Voy a llorar de emoción, ¿qué le pasa a Rahola? También habla de sus "deméritos", pero lo dejo aquí, no voy a estropear el espíritu navideño que se ha adueñado de Rahola.

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