Llega a España el crowdlending, la nueva alternativa de financiación a los bancos

El crowdlending es un sistema mediante el que uno o varios particulares otorgan pequeños créditos para proyectos personales.

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La evolución de las nuevas tecnologías, el cierre del grifo del crédito por parte de la banca española y la baja rentabilidad que ofrecen los depósitos a los ahorradores han contribuido en nuestro país a la aparición de nuevas alternativas de financiación.

Una de las que más éxitos está cosechando en los últimos tiempos es el crowdlending. Se trata de un sistema mediante el que uno o varios particulares otorgan pequeños créditos a determinados proyectos a cambio de un tipo de interés. El crowdlending ya se ha consolidado en los países del entorno anglosajón y, en España, cada vez son más las personas que apuestan por esta forma de acceder al crédito.

Las ventajas para ambas partes justifican sus buenos resultados. Por un lado, los proyectos personales obtienen la financiación necesaria sin necesidad de tener que contratar productos adicionales como en los bancos o de asumir determinados costes financieros. Además, son los propios solicitantes del préstamo los que solicitan los plazos de devolución adaptándose a sus necesidades. En el caso de los inversores, la rentabilidad es su principal atractivo. Los dividendos que recibirán por su aportación son considerablemente superiores a los tradicionales depósitos a plazo fijo o a la deuda pública.

La aparición de una serie de plataformas especializadas en este tipo de operaciones es otro de los aspectos de los que también se pueden beneficiar los inversores. Las plataformas se encargan de aprobar las solicitudes de préstamo de personas solventes y ellos simplemente tienen que seleccionar los proyectos que más les interesen. Gestionan también los tiempos de los pagos y devoluciones que les corresponden.

Este es el caso de Excelend, una compañía española cuya actividad está regulada y supervisada por la CNMV. En un primer lugar, los ahorradores eligen aquellos proyectos en los que quieren invertir, que previamente han sido estudiados detalladamente por su departamento de Análisis y Riesgo. Después, cada uno de ellos es clasificado en uno de los cuatro niveles de rentabilidad. Una vez autorizada la financiación, los particulares deciden cuál va a ser la cuantía a aportar, que puede ir desde los 50 euros, por lo que el riesgo de la inversión es mínimo.

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