Microcrédito o tarjeta de crédito: ¿cuál es la mejor opción?

Aunque ambas alternativas nos permiten acceder al crédito de forma inmediata, es esencial tener claras las ventajas y los inconvenientes de cada una.

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Ahora que se acercan las Navidades, contratar una tarjeta de crédito o solicitar un préstamo rápido son las mejores opciones en los momentos en los que necesitamos dinero de forma urgente. Aunque ambas alternativas de financiación nos permiten acceder al crédito de forma inmediata, los consumidores deben tener claro cuáles son las ventajas y los inconvenientes de cada una de ellas. Así, dependiendo de cada situación personal, será preferible una opción u otra.

Lo primero que hay que tener claro son cada uno de los conceptos. Una tarjeta de crédito es un instrumento de que permite aplazar el cobro de nuestras compras. Normalmente, el titular de la tarjeta dispondrá de un mes para abonar la deuda con la tarjeta.

Por otro lado, el microcrédito es un sistema de financiación que permite obtener pequeñas cantidades de dinero de forma rápida. El plazo de devolución dependerá de la cantidad solicitada. Por ejemplo, solicitando un préstamo urgente con Kredito24 podrás obtener hasta 750 euros y devolverlos en un plazo máximo de 30 días.

Ventajas y desventajas

  • Las tarjetas de crédito

El principal atractivo de esta opción de pago es que permite consumir en el momento, sin necesidad de realizar ningún trámite burocrático. Si el pago de las compras se realiza en el plazo fijado, no te cobran intereses. El problema surge cuando llegada la fecha de liquidación, la persona no dispone de fondos. Entonces, tendrá que pagar unos intereses que oscilan entre un 12 y un 20%.

Para hacerte con una tarjeta de crédito deberás domiciliar algún ingreso, como una pensión o una nómina.Otro de los requisitos es no aparecer en ninguna lista de morosos. Además, deberás tener en cuenta que la cuantía que se puede gastar con este tipo de tarjeta es limitada.

  • Los microcréditos

Las condiciones para acceder a un préstamo rápido son mucho más fáciles de cumplir. Solo es necesario ser mayor de edad, tener un documento que nos identifique y una cuenta bancaria. Pueden solicitarse desde casa, a un solo click, sin papeleos. Además, te pueden conceder el préstamo aunque aparezcas en una lista de morosos con las mismas condiciones que al resto de clientes.

Sobre la cuantía del crédito, los minipréstamos otorgan importes más elevados y son más flexibles en los plazos de devolución. En el lado de los intereses, este tipo de financiación siempre cobra un cargo a los deudores, aunque si se retrasan en el pago, los intereses suben.

Entonces, ¿con cuál me quedo?

La mejor opción dependerá mucho del tipo de consumo que cada cliente vaya a llevar a cabo. Bien es cierto es más recomendable decantarse por el minicrédito online por su inmediatez y porque cada particular puede determinar el plazo de devolución dependiendo de sus circunstancias personales. Sin embargo, para compras de importes menores y que se repiten de forma intermitente, puede resultar más útil la tarjeta de crédito.

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