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La gestión de la Junta de Andalucía y el desastre del temporal en Málaga

Numerosas obras de encauzamiento del Guadalhorce y otros ríos y arroyos no se han realizado.

Pedro de Tena (Sevilla)

Nadie ha dado aún explicaciones sobre la gestión de la Junta para evitar desastres como el sufrido este fin de semana por una causa ya conocida y que viene de lejos. En el caso de Málaga, diluvia sobre mojado. Lo cierto es que siguen pendientes no pocas de las obras prometidas para impedir las riadas que sistemáticamente se vienen produciendo.

Igualmente deberán hacerlo las demás administraciones, si bien es la Junta de Andalucía la responsable directa de la mayor parte de las obras que deben prevenir estas riadas, lo que ha subrayado incluso Ciudadanos, el socio que sustenta el gobierno de Susana Díaz.

Se recuerda ahora que hay un Plan Riesgo de Inundabilidad del Guadalhorce, pero la ausencia de gobierno hasta la investidura reciente de Mariano Rajoy lo dejó sin posibilidad de ejecución. En cualquier caso, el horizonte temporal de esas obras era 2021.

Todavía se recuerdan los terribles efectos de las inundaciones provocadas por el desbordamiento del río Guadalhorce en 1989, hace 27 años. En 2010 y 2012, volvieron a repetirse los acontecimientos con el mismo río como protagonista. Este fin de semana, de nuevo, ha ocurrido una tragedia porque, a los daños materiales, hay que sumar una víctima mortal en Estepeña y otra en La Línea. Y de nuevo, el río Guadalhorce, en Málaga, ha sido el origen de muchos de los problemas que han afectado a esta provincia.

Se recuerda ahora que sólo hace unos meses, en mayo de este año, que el PP logró que se aprobara en el Parlamento andaluz una proposición no de ley para abordar el desbroce de los ríos y arroyos, en aquel caso, a su paso por la localidad de Álora.

Se trataba de limpiar el río a su paso por dicha población ya que las inundaciones de 2012 habían agravado la situación de acumulación de los sedimentos. Ya entonces la parlamentaria del PP Patricia Navarro recriminó a la Junta de Andalucía el que, cuatro años después, la Junta no hubiera "tenido tiempo" para reparar los desperfectos ocasionados por las inundaciones de ese año.

Navarro añadió que "fruto de las inundaciones que tuvieron lugar en septiembre de 2012, el cauce y los márgenes del Guadalhorce a su paso por Álora quedaron llenos de material y sedimentos que motivan que cualquier lluvia intensa o pequeña riada supongan un peligro real para los vecinos del municipio". Se destacó además la exigencia de los vecinos a la Junta y a la Agencia Andaluza del Agua la limpieza, drenaje y desbroce del cauce.

Incluso Ciudadanos, en septiembre de este año, advertía a la Junta del riesgo de haber entrado en época de lluvias sin los cauces limpios en la capital malagueña y exigía al Gobierno andaluz un paquete de actuaciones de emergencia. Según C´s, el cauce del río Guadalmedina presentaba un "un inequívoco estado de abandono" por parte de la Junta de Andalucía.

Su portavoz en el Ayuntamiento de Málaga, Juan Cassá, denunció entonces que hacía años "que la Junta no invierte en materia de defensa contra las inundaciones; años en los que tampoco ha habido obras de reforestación, y en los que tampoco se han limpiado los cauces urbanos, a algo que está obligada, según quedó ratificado por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA)", precisó.

Ciudadanos recordaba que es el Gobierno andaluz quien tiene que encarar los desbroces y la eliminación de exceso de tierra de los cauces y subrayaba que era "vital que la Junta se tome en serio la prevención de inundaciones. No hay que remontarse a las inundaciones del 89 para tener centenares de incidencias y problemas.

En la última sesión plenaria del Parlamento andaluz, celebrada el pasado día 24 de noviembre, el diputado de Ciudadanos, Carlos Hernández White, se refería así al problema del Guadalhorce: "Hemos cerrado en el acuerdo de presupuestos la actuación prioritaria en la comarca del Guadalhorce, donde viven más de 100.000 personas en los municipios que usted ha mencionado, como Alhaurín el Grande, Coín, Cártama, Álora, Pizarra…Pero es que desde 2011 se está aplicando un canon del agua para la mejora de infraestructuras y, desgraciadamente, no se han acometido las obras".

Y añadió: "Sin duda usted conocerá el mapa en el que se muestran los puntos negros más importantes, y están en Andalucía, los puntos negros más importantes, y especialmente en la provincia de Málaga. Y tampoco sabemos realmente... Vemos una falta de transparencia, ha habido una recaudación de ese canon, pero no sabemos cómo se ha invertido".

En 2012, tras dos hitos de inundaciones graves, se decía en el diario Málaga Hoy que los proyectos que pretendían evitar estos desastres "sólo salen a la luz cuando la naturaleza muestra su peor cara y el río Guadalhorce termina por imponerse. Pero por más daños que su desbordamiento provoca cada vez que se produce un fenómeno de lluvias torrenciales, no parece que vaya a tener una solución inmediata. La Junta de Andalucía se escuda en la situación económica actual para asegurar que ninguna de las actuaciones previstas desde hace décadas en este río, para evitar que se repitan catástrofes".

Desde 1989, solamente se llevó a cabo el encauzamiento en los últimos nueve kilómetros del cauce hasta la desembocadura, con la construcción de dos brazos en forma de y capaces de evacuar un caudal de hasta 4.000 metros cúbicos por segundo. Esa obra costó casi 90 millones de euros y terminó en 1999, con siete años de retraso. Pero contemplaba una segunda fase para encauzar otro tramo más, de unos cuatro kilómetros entre Cártama y Alhaurín de la Torre, que la Junta no hizo.

Otra obra pendiente en parte desde hace casi veinte años, entre otras, es el encauzamiento del Guadalhorce a su paso por Villanueva del Trabuco, declarada de urgencia por el Gobierno central en 1996 cuando las fuertes lluvias provocaron importantes inundaciones en todo el municipio. Y como en este caso, hay otros casos de obras no realizadas que posibilitan que las catástrofes se repitan.

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