El Gobierno consigue el respaldo de las CCAA tras renunciar a sus reválidas

El ministro se arroga el éxito de haber dado este lunes "el primer paso" para lograr el Pacto de Estado por la Educación.

Olivia Moya

El Gobierno ha dado marcha atrás en uno de los aspectos clave de la Lomce: las reválidas. Prueba de ello ha sido la inusual Conferencia Sectorial celebrada este lunes en la sede del Ministerio de Educación. Poco más de una hora estuvo reunido Íñigo Méndez de Vigo con los consejeros de las comunidades autónomas. Nunca un encuentro de estas características había transcurrido en un espacio tan breve de tiempo desde que el PP está en el Ejecutivo. Y tampoco nunca antes se habían escuchado al término del mismo buenas palabras e intenciones por parte de todos.

Tal es el grado de satisfacción, que el consejero asturiano salió en representación de todos los responsables autonómicos del PSOE para calificar la reunión de "éxito sin precedentes". Y es que en realidad, con los últimos movimientos del ministro a este respecto, las reválidas quedan reducidas a la nada.

Las evaluaciones y la Selectividad

La evaluación final de 4º de la ESO tendrá un carácter muestral, es decir, no la van a realizar todos los centros, sino los que elijan las comunidades autónomas, y versará sólo sobre las troncales de ese curso. Obviamente, no tendrá efectos académicos. Además, y esto sí es una novedad que se ha conocido este lunes, la evaluación externa de 6º de Primaria, que lleva dos años celebrándose y que únicamente tenía un carácter orientativo, también será de carácter muestral.

Este último anuncio en relación con la prueba de Primaria llama especialmente la atención puesto que el Ejecutivo ha acabado adoptado una fórmula muy parecida a la que encontró el PSOE antes del verano para no respetar el espítitu de las pruebas sin caer en la insumisión a la ley. En ese momento, Méndez de Vigo fue tajante y avisó a las autonmías díscolas: "La Inspección vigilará la evaluación que hagan las comunidades autónomas", llegando a advertir de que se podría llegar a un "contencioso administrativo con aquellas comunidades" que no hubieran cumplido con la ley.

Es más, el pasado mes de septiembre fuentes educativas informaron a LD de que el Ministerio había enviado ya un requerimiento a ocho de esas comunidades [Cantabria, Aragón, País Vasco, Cataluña, Castilla La Mancha, Canarias, Comunidad Valenciana y Andalucía]. Ahora, el ministro confirmó que incluso ha retirado esos requerimientos como "gesto de buena voluntad".

La única que sobrevive es la evaluación final de Bachillerato y, en realidad, será como la Selectividad. Los alumnos se examinarán de cuatro asignaturas troncales y podrán elegir dos específicas para subir nota. Se podrá aprobar con un 4, y no con un 5 como había previsto José Ignacio Wert, si la media con el expediente académico es un aprobado. Y no tendrán que examinarse de asignaturas de cursos previos, como en un principio se planteó. Respecto a las preguntas tipo test que barajó el exministro quedan a expensas de lo que decida cada comunidad autónoma.

El derecho a estudiar castellano, a debate

Las únicas autonomías que mostraron reparos fueron País Vasco y Cataluña. La consejera vasca, Cristina Uriarte, aunque reconoció que "se han dado pasos importantes", consideró que el Ministerio no tiene que regular estas evaluaciones externas al ser competencia, a su juicio, de las comunidades autónomas. Más dura fue la catalana, Meritxell Ruíz, que directamente exigió ya la derogación total de la Lomce. Y puso el acento en la disposición 38 de la ley, por la cual el ministro Wert trató de garantizar que los estudiantes que lo desearan pudieran ejercer su derecho a estudiar también en español en los colegios.

Sobre esta cuestión también se pronunció, a preguntas de los periodistas, Méndez de Vigo, quien se mostró abierto a eliminarla. "Me he comprometido a llevar este tema a la Subcomisión" parlamentaria para tratar de lograr el pacto.

"Primer paso para el Pacto de Estado"

El ministro compareció muy satisfecho: "Hoy hemos dado el primer paso para lograr un Pacto de Estado por la Educación" y se apuntó este tanto en el marcador del Gobierno. También lo hizo el PSOE, no sólo en boca de sus consejeros, sino de destacados socialistas como Alfredo Pérez Rubalcaba o Eduardo Madina.

En cambio, el protagonismo de Ciudadanos en este sentido [fue uno de los asuntos cruciales que figuran en el acuerdo de investidura entre populares y centristas] quedó este lunes invisibilizado.

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