La venganza de Pedro Sánchez

El foco de la actualidad vuelve a los nacionalismos tras el acuerdo del PSE con el PNV a escondidillas de Susana Díaz.

Pilar Díez

El Mundo dice que "el PSOE acepta debatir el derecho a decidir dentro de la legalidad". Otra vez el dichoso derecho a decidir. Mientras, Soraya se va a Cataluña a ver si arregla el lío y Puigdemont manda a recibirla a Romeva, su 'ministro de Exteriores', un bofetón en toda regla que la vicepresidenta aceptó poniendo la otra mejilla. A Arcadi Espada le dan arcadas. "Los socialistas vascos aciertan en hacer valer su apoyo" entrando en el gobierno, dice con ironía. "Lo que debe resultar realmente insoportable para un socialista vasco, para un socialista pongamos por caso, como Nicolás Redondo Terreros, es de qué modo el documento hace suya la narrativa nacionalista (…) Lo que queda del socialismo vasco ha hecho bien en cobrarse intensamente, con cargos y responsabilidades diversas, su apoyo al pacto. En esa letrina política de 70 folios sólo puede invocarse el non olet". Y cuenta El Mundo que Garzón tiene prisa por vender IU a cambio de su escaño. "Garzón proclama que quiere diluir lo antes posible a IU en Podemos". Éste era otro de los de 'no nos vamos a ir a Podemos, punto'. Pero "Podemos enfría las prisas de Garzón". Que se ande con ojo Garzón, Roma no paga traidores.

El País defiende a capa y espada el acuerdo del PSE con el PNV. "El PSE admite la 'nación vasca' si no tiene efectos jurídicos". Vamos, que pueden decir que son una nación como si yo digo que soy la Reina de Inglaterra. El editorial aplaude el pacto a rabiar. Es "una buena noticia para el País Vasco y el conjunto de España" porque, dice, "cierra el paso a otras posibilidades de alianzas rupturistas, como lo habría sido coaligarse con EH Bildu". Además, al PSOE le viene de perlas, porque "obtiene más rentabilidad política de la que anunciaban sus magros resultados en las urnas". Ya se lo cobrará el PNV. "Urkullu quiere un país que funcione, y esa voluntad merece aplauso". Aizpeolea regaña al que no dé palmas. "Los grandes partidos españoles y sus medios de influencia deberían valorar este pacto, aunque sea por la inestabilidad que acarrearía para el Estado un acuerdo PNV-Bildu de reafirmación soberanista sumado al independentismo catalán".

En ABC no le hacen ni caso y atizan un coscorrón a los socialistas. "El PSE pisotea la línea roja del PSOE sobre la unidad de España". Dice el editorial que a ellos no le vendan la burra, que "la versión socialista de que el PNV huye de la radicalización que habría supuesto pactar con Bildu es pura retórica". Ignacio Camacho pide a la gestora que anule el pacto. Mucho pides tú al pobre Javier Fernández, bastante tiene el hombre. "Si la gestora del PSOE se come sin chistar el acuerdo de coalición en el País Vasco habrá encajado una significativa derrota de facto", porque "en el PSE mandan los partidarios de Pedro Sánchez, quien se ha apresurado a aplaudir una maniobra que lleva su sello". Que se la ha colado en toda regla.

A La Razón tampoco le mola nada. "El PSE avala un referéndum para que el País Vasco sea una nación". Ya estamos otra vez con la nación. Marhuenda tiene la deferencia de no presionar a la pobre gestora. "Somos conscientes de que poco puede hacer hoy la Gestora que dirige el PSOE en este asunto, más aún cuando ni siquiera había sido consultada por la secretaria general del PSE, Idoia Mendía. Lo que demuestra la urgencia de una renovación en profundidad de la socialdemocracia española". Pero urgente, urgente, dice Toni Bolaño, porque como no anden listos Pedro les come la tostada. "Los que ganaron en el comité federal deben ser los primeros en superar el pedrismo y volver a tejer una mayoría sin mirar por el retrovisor a Sánchez. Si hay un proyecto, el exlíder será pasado. Sin proyecto, seguirá siendo la gran preocupación". Para Ely del Valle, el acuerdo ha sido una "bofetada doble en la faz" de la gestora. "Es la venganza de la sanchista Idoia Mendía". Y Sánchez, más feliz que una perdiz.

La Vanguardia tiene pelusilla. "PNV y PSE pactan cambiar el estatuto en ocho meses". "En teoría, es el Comité Federal el que debe autorizar cualquier pacto. Pero en el caso del PSE, este partido ha avanzado a su aire, y ahora al comité federal le queda poco más que bendecir lo acordado. Contrasta esta actitud del PSOE frente al PSE con la de su gestora ante las recientes discrepancias con el PSC. Ha sido como si hubiera dos varas de medir". Hombre, no compares. Idoia ha ido a la chita callando, sin hacer ruido, y no dando voces como Iceta.

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