Los policías agredidos en el CIE de Murcia denuncian que no les dejan usar casco

Tres agentes sufrieron brechas tras ser golpeados con barras de hierro. En Es la Tarde, UFP denuncia la impotencia de los policías. 

LD/Agencias

Cuatro sindicatos policiales han denunciado la falta de un protocolo de actuación y las carencias de medios materiales que persisten en los Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) después de que tres agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) fueran atendidos en Murcia tras ser golpeados por los internos en la cabeza, provocándoles graves brechas.

SUP, CEP, UFP y ASP han criticado a la Delegación del Gobierno y a jueces y fiscales por no atajar las deficiencias que vienen denunciando en centros como el murciano de Sangonera la Verde, donde a las 21 horas del lunes los agentes se enfrentaron a un motín que se saldó con nueve policías lesionados -seis de carácter leve y tres atendidos por las brechas en la cabeza- y nueve internos fugados.

Los internos, en unos hechos denunciados por su "extrema violencia" por la Delegación del Gobierno, utilizaron las rejillas del aire acondicionado como objeto punzante. Entre las deficiencias, los cuatro sindicatos destacan que en Sangonera no cuenten con chaleco de protección antitrauma o que la dirección del CIE "no permita requisas ni el uso del casco", según su versión, porque con ellos "se intimida a los internos".

"Llueve sobre mojado", han sostenido estos sindicatos, que denuncian que el material antidisturbios se encuentre en el interior de una habitación cerrada en el mismo CIE de Sangonera, donde hablan de un deficiente número de funcionarios y de materiales inadecuados "para responder en la justa medida a las acciones violentas protagonizadas por los violentos con barras de hierro".

El portavoz de la UFP, Serafín Giraldo, ha incidido en estas críticas en Es la Tarde de Dieter, donde ha lamentado que las lesiones "no tendrán repercusión para los internos que se amotinaron". Algunos de los agentes necesitaron "más de diez puntos". Según ha denunciado, para un policía "es más peligroso estar en el CIE que estar patrullando la calle".

Sobre Podemos y sus críticas a los centros de internamiento, Giraldo ha destacado que son la respuesta a una directiva europea y que en otros países la situación es mucho más dura. España, de hecho, "está muy por delante" en el respeto a los derechos. Los podemitas, ha insistido, "no tienen alternativas" y se limitan a lanzar "cantos de sirena de cara a la galería" mientras se permite que se agreda a la Policía. "Se está teniendo mucha hipocresía con los CIE", ha insistido.

"Extrema violencia"

En el momento del motín había 92 internos en el centro, que tiene capacidad para 138 personas, según el delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Antonio Sánchez-Solís, quien ha destacado que había 20 agentes prestando servicio, con lo que estaba disponible la plantilla del CIE al completo reforzada por miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP).

Se trata del tercer incidente que se registra en el centro en los últimos dos meses. El primero de ellos tuvo lugar el 5 de octubre, con 67 fugados, y el otro el pasado día 31 de octubre, cuando se escaparon otros cinco internos. Los sindicatos han anunciado que, si no obtienen una respuesta adecuada a sus demandas, acudirán a los tribunales. "Tenemos claro que no vamos a permitir nuevos hechos como estos", han avisado.

El primer agente que acudió a atender el incidente de este lunes en Sangonera fue agredido por los internos y, a continuación, acudieron más policías con el fin de atender a su compañero y sofocar el tumulto. Sin embargo, los internos amotinados les arrojaron ropa a la que previamente habían prendido fuego, según ha explicado Sánchez-Solís a Europa Press.

Nueve de los internos aprovecharon esa confusión y tumulto para fugarse. En concreto, pudieron acceder al patio, donde emplearon las tapas de los registros del sumidero para hacer agujeros en la malla protectora del perímetro y, a continuación, saltar al foso y trepar el muro exterior.

El delegado del Gobierno ha destacado la actuación policial, porque tuvieron lugar hechos de "extrema violencia". Tanto es así que el propio Sánchez-Solís, que estuvo allí tras los incidentes, dice que vio "mucha sangre de policías que estaban defendiendo nuestros derechos y los de los internos".

En este sentido, ha recordado la naturaleza del CIE, que es un centro "no penitenciario" en el que los internos están "provisionalmente" por orden de un juez hasta que se aclara su situación y se tramita el correspondiente expediente de expulsión.

"Pasan un mínimo de 20 días de media internados, pero al no ser delincuentes, sino que simplemente han cometido una irregularidad, gozan de sus derechos y libertades, no estando en un régimen carcelario", ha señalado el delegado.

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