La 'Triple Alianza' de Iglesias se desmorona: Podemos se une a PSOE y C's para paralizar la Lomce

El ministro anunció que el Gobierno decretará la suspensión de los efectos académicos de las reválidas hasta que se alcance un Pacto de Estado.

Olivia Moya

El Pleno del Congreso de los Diputados debatió este martes la proposición de Ley presentada por el PSOE para suspender el calendario de implantación de la Lomce, una iniciativa que la Cámara aceptó tramitar con el apoyo de Ciudadanos, los partidos independentistas y nacionalistas y también de Unidos Podemos. Así, el PP se quedó solo siendo ésta la primera votación que pierde.

Y ocurrió en la primera sesión plenaria de esta legislatura, donde los socialistas tomaron la iniciativa mientras los de Pablo Iglesias dejaron que se deshiciera en mil pedazos por la vía de los hechos su recurrido discurso de la 'Triple Alianza'; esto es, la unión de PP-PSOE-Ciudadanos. Quizá por eso –y a pesar de la postura de su voto– el diputado de la formación morada Javier Sánchez Serna incidió en ello en su discurso: "Parece que con esta proposición de Ley, seguimos el guión marcado por la ‘Triple Alianza’; una ‘Triple Alianza’ que ha permitido la continuidad del Gobierno de Mariano Rajoy, que permite que siga la Lomce, que permite que sigan los recortes en educación y que ahora nos quieren presentar como una victoria del POSE que las reválidas sigan pero que sigan sin efectos evaluativos". Fue con la nariz tapada –según aseguraron– pero votaron junto a los socialistas y los diputados centristas y en contra de los populares.

En la iniciativa registrada, el PSOE recuerda que la Lomce se aprobó "con el rodillo de la mayoría absoluta" del PP y, a su juicio, demuestra "la incapacidad del Gobierno de buscar un consenso en materia de educación" y "su desprecio al diálogo con todos los agentes que intervienen en el ámbito educativo". Ya durante su intervención, el portavoz socialista en materia educativa, Manuel Cruz, fue muy duro con los populares y les advirtió de que no intenten dar "el abrazo del oso al PSOE: no somos iguales" y "menos en política educativa".

"Para herencia recibida gravosa la que le dejó el señor Wert, un autentico y genuino marrón; pero le ofrecemos nuestro apoyo", dijo Cruz al ministro del ramo, no sin antes advertir de que el Pacto Educativo por el que apuestan no puede estar sustentado sobre la base de la Lomce, ya que no sería un pacto sino un "oxímoron como una catedral".

La misma línea siguieron el resto de los grupos de la oposición, siendo especialmente histriónicos los discursos de los partidos independentistas catalanes y también el de Bildu. Así las cosas, un Pacto de Estado por la Educación parece un objetivo prácticamente imposible de alcanzar. Lo vio la diputada de Ciudadanos, Marta Martín, y exhortó: "Basta ya de batallas propagandísticas, basta ya de utilizar la educación como arma arrojadiza".

Suspender los efectos académicos por decreto ley

En último lugar, quiso tomar la palabra el ministro de Educación. Lo hizo para anunciar que el Ejecutivo va a suspender los efectos académicos de las reválidas con un decreto ley porque es una fórmula más "inmediata" que la de los socialistas. "Esta proposición (del PSOE) no tiene efectos jurídicos inmediatos porque si se toma en consideración comienza un largo procedimiento legislativo y no tendrá efectos inmediatos", subrayó Íñigo Méndez de Vigo. Además dijo que esta suspensión se mantendrá no sólo este curso sino hasta que se alcance el Pacto educativo.

Asimismo, indicó que para "solventar" la polémica en torno a las evaluaciones de Secundaria, se va a reunir el próximo 28 de noviembre con las comunidades autónomas en la Conferencia Sectorial, y no el 24 como anunció en el último Consejo de Ministros, debido, según fuentes ministeriales, a que alguna autonomía no puede asistir la primera de las fechas. "Estos acuerdos los traduciremos en un decreto ley".

Posteriormente, en declaraciones a los medios en los pasillos del Congreso, Méndez de Vigo señaló que este decreto ley, que tendrá que convalidar el Congreso, estará aprobado previsiblemente en las "primeras semanas de diciembre" y "entrará inmediatamente en vigor".

El titular de Educación recordó que la prueba de la ESO tendrá carácter diagnóstico y la de Bachillerato será necesaria para el acceso a la Universidad porque sustituye a la antigua Selectividad, aunque insistió o en que va a ser "muy parecida" a ésta última.

Los consejeros de Educación socialistas manifestaron en la puerta del Congreso, antes de la celebración del debate, que no quieren que haya ninguna prueba al final de la ESO, ni siquiera con carácter diagnóstico, y que la de Bachillerato sea "lo más semejante posible" a la PAU (Selectividad), con el examen de las troncales de 2º de Bachillerato y no de los dos cursos como establece la ley. El ministro se mostró "abierto" a las propuestas que los consejeros puedan hacerle en el encuentro del día 28 y aseguró que "no se cierra a nada", aunque confirmó después de que ambas pruebas se van a realizar este curso. Asimismo, dijo que no sabe a qué consenso se llegará en la Sectorial y que no puede adelantar nada.

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