Carlin enloquece: "Una especie de cuerpo alienígena" ha invadido EEUU

Persisten los efectos de la conmoción provocada por el triunfo de Trump.

Pilar Díez

El Mundo es el único periódico que abre con un tema doméstico. "Rajoy convocará elecciones si no logra apoyo a los presupuestos". Con lo que le ha costado ser presidente. En fin, qué poco dura la alegría en la casa del pobre. Federico Jiménez Losantos critica la "cruzada anti-Trump" que ha montado la "milicia mediática", que compara con el "Rusia es culpable" de Serrano Súñer durante el franquismo. "'¡USA es culpable! ¿De qué? ¡De todo! ¡Mira que votar populista y no a Espiblack! ¡Démosle un escarmiento democrático! ¡USA es culpable! ¡Y allá que va, a tomar Chicago, la División Roja del general Muñoz Grandes-Ferreras!". Santiago González corrobora en su columna que Trump es un "patán y un ignorante, lo ha demostrado cumplidamente en la campaña, pero nada más ganar las elecciones empezó a comerse sus promesas electorales más absurdas". Y Raúl del Pozo dice que los hay peores. "Roguemos al señor que no le pase nada a Donald Trump, porque si tuviera que sucederle el vicepresidente temblaría la tierra. Mike Pence es un borde, un magnate ultra, racista, que en Indiana no deja entrar a las parejas homosexuales en los restaurantes. El malo de la película, que no cree en los condones y un defensor radical del creacionismo". ¿Dónde has andado estos días, Raúl? La tierra ya ha temblado.

El País dice con gran alarma que "Trump deportará de inmediato a tres millones de inmigrantes". "Trump anuncia la expulsión masiva de indocumentados delincuentes", aclara en su apertura de Internacional. "La confirmación de los planes de Donald Trump para poner en marcha deportaciones masivas llegó ayer mismo", cuando este demonio con flequillo dijo que "vamos a echar del país o encarcelar a todos los que tienen antecedentes criminales, traficantes de drogas, miembros de bandas", y adorna la información con una foto de "agentes fronterizos" deteniendo en Texas a indocumentados… en octubre. O sea, bajo el mandato de Obama. Curiosamente, el periódico amigo en Cataluña, La Vanguardia, titula así la misma noticia: "Trump rebaja ahora a dos millones la cifra de inmigrantes que deportará. Entre el 2009 y el 2014, Obama expulsó a 2,9 millones". Un caso digno de ser estudiado en las facultades de periodismo. El periódico de Prisa nos ofrece una nueva soflama de John Carlin, que declara "la guerra a la estupidez", en referencia a los votantes de Trump. "La victoria de Trump representó una rebelión contra la razón y la decencia. Fue el triunfo del racismo, o de la misoginia, o de la estupidez, o de las tres cosas a la vez. Fue la expresión del poco juicio y del pésimo gusto de 60 millones de estadounidenses, la enorme mayoría de los hombres y mujeres de piel blanca que poseen casas, coches, armas de fuego y comen más que los ciudadanos de cualquier otro país de la tierra". O sea, que además de estúpidos, gordos. Dice que conoce a "la especie que votó a Trump", que no son seres humanos normales, sus "circuitos cerebrales operan de otra manera", algo parecido a los marcianos. Es más, la gente normal, ese grupito que no ha votado a Trump, "tiene la sensación de que han sido invadidos por una especie de cuerpo alienígena". Este tío debería hacérselo mirar. O se ha tomado algo –y fuerte– o el rarito es él.

ABC ve con buenos ojos el nuevo acuerdo con las FARC. "El nuevo acuerdo refleja 56 de las 57 demandas de los críticos". No obstante, las columnas de opinión siguen dándole a Trump. Dice Isabel San Sebastián que es "un niño de papá rico, aficionado a todo tipo de excesos, que aprendió en un reality show qué hay que decir y hacer para satisfacer a la audiencia. Un demagogo consumado. Un vendedor de humo y odio cuyas promesas generarán grandes dosis de frustración cuando se revelen baldías. Entonces crecerá la rabia y no habrá muro que la contenga". Ignacio Camacho dice que qué manía con criticar a los votantes de Trump. "También en España muchos se preguntan cómo cinco millones de electores pueden haber respaldado a Podemos y su siniestra distopía autoritaria". En todos sitios cuecen habas.

La Razón: "Trump deportará a tres millones de inmigrantes que tengan antecedentes". "Asegura que cumplirá su promesa de construir un muro en la frontera". Esta dureza en los titulares contrasta con lo que luego cuenta en el texto. "Es el presidente Obama quien tiene el récord de deportaciones (…) Tampoco es nueva la idea de levantar vallas en la fronteras. Ya existen en varios tramos entre EEUU y México". Y en Ceuta y en Melilla, Marhuenda, claro que no es nueva la idea. Incluso les podemos enviar unas cuchillas –las famosas concertinas– que puso Zapatero que hacen mucha pupa cuando alguien las intenta saltar.

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