El anticristo ya está aquí y tiene en sus manos el botón nuclear

La prensa digital se ha llenado de predicciones apocalípticas. El anticristo está aquí, a siete horas de avión.

P. Díez

El País está más que desolado con el triunfo de Trump. "La noche cae sobre Washington", dice un editorial de urgencia en la versión digital. La victoria de Trump "representa una pésima noticia para todos los demócratas del mundo. Y se convierte , al mismo tiempo, en una fuente de satisfacción y oportunidades para los enemigos de la democracia". Tacha a Trump de "demagogo impredecible, y por lo tanto peligroso" y dice que "la conmoción" es estratosférica tanto en los demócratas norteamericanos como en el mundo mundial. El País regaña a los americanos por no votar lo que Prisa quería. "El electorado estadounidense ha demostrado que ninguna sociedad, por próspera que sea, es inmune a la demagogia (…) Esperamos que las minorías no sean las primeras víctimas de esta ola de fanatismo racista". Ya estamos con el Ku Klus Klan a vueltas. "Ayer se consumó una brutal sacudida a los pilares sobre los que descansa el orden internacional". Y se encomienda a los fundadores de la democracia de EEUU. "Gracias a las previsiones de los padres fundadores, que siempre tuvieron en mente la idea de que alguien como Trump pudiera llegar al Casa Blanca, la Constitución dispone de un elaborado sistema de contrapesos destinado a evitar un gobierno despótico basado en la tiranía de la mayoría". A Cebrián le van a prohibir la entrada en EEUU.

ABC, sin ser tan tremendista, no se queda atrás. El triunfo de Trump "puede sumir a Estados Unidos en una profunda crisis de valores en cuestión de meses". El nuevo presidente es "un multimillonario surgido para la política a golpe de talonario y simple popularidad televisiva". Oh Dios, que viene Pablo Iglesias. Y encima sin talonario. "Ha sabido transmitir con un éxito sorprendente –y para muchos inexplicable– la idea de un patriotismo sentimental y económico ajeno a lo políticamente correcto como solución a los problemas de los ciudadanos. Incluso, aunque esa solución pase por la humillación y la ridiculización del contrario. Sus sobreactuaciones sistemáticas y atípicas en la política norteamericana, su misoginia acreditada, su discurso xenófobo y excluyente, su demagogia permanente y su obsesivo desprecio por la figura de Hillary Clinton han ganado una batalla que obligará tanto al Partido Republicano como al Demócrata, y también a todo Occidente, a preguntarse qué está ocurriendo realmente en las capas medias y bajas de nuestras sociedades desarrolladas para que el populismo vuelva a emerger como solución a la falta de credibilidad, confianza y certidumbre en la política clásica", dice haciéndole un traje al flamante presidente. A ver si con el cargo se hace mayor y "deja de ser sinónimo de regresión, conflictividad, desprecio y autoritarismo". Uff. Menos mal que Trump no habla español. Que tiene el botón nuclear en sus manos, caramba, un poco de prudencia.

Pero El Periódico de Cataluña se lleva la palma sin editorializar. "Dios perdone a América", dice el titular. "Los peores augurios se han cumplido". "Se abre ahora un periodo de inestabilidad y de incertidumbre", ha ganado un "populista con claros tintes racistas y misóginos", un "amigo del Ku Klux Klan" y el mundo "debe empezar a hacerse a la idea". No, si ya nos hemos hecho, ya. Y nos estáis acojonando. "El Despacho Oval no es un estudio de televisión, y el cargo de presidente de Estados Unidos no se practica a golpe de tuit incendiario", dice. ¿Esto es una indirecta a Podemos? Otro que se teme que, al paso que vamos, Pablo Iglesias pueda llegar a la Moncloa.

En El Confidencial podemos leer artículos como este: "El mundo en shock: Trump, un radical en la Casa Blanca", dice Ignacio Varela. Se consumó el desastre (…) No creo que sea exagerado afirmar que el ascenso al poder de Donald Trump es el hecho político más amenazador que ha conocido el mundo desde la Segunda Guerra Mundial(...) Es bastante aterrador pensar que los códigos nucleares estarán en manos de dos psicópatas como Trump y Putin". Y vaticina que al final estos dos se pelearán entre ellos y se reeditará la guerra fría. Eso como mínimo.

En la prensa digital podemita, Público se lo toma con humor: "'Trumpazo' en EEUU". "La broma se ha hecho realidad". De El Diario de Escolar llama la atención Rosa María Artal. "Ese monstruo, ese desastre, ese fantoche, no ha sido creado por las redes sociales, sino por el sistema y sus medios que parecen no enterarse nunca de nada. El mentiroso compulsivo, misógino, xenófobo, racista, tramposo, bravucón, patán, botarate, hortera, trastornado, peligro público, fue aupado por las televisiones y medios convencionales. La televisión explota a auténticos desaprensivos por la audiencia que llena sus cuentas corrientes. Y tenemos ejemplos bien próximos del gremio de los mentirosos, histriónicos y provocadores. Trump ha demostrado que no es inocuo. Fraguar monstruos, produce monstruos". ¿Seguro que habla de Trump?

A continuación