El PSC suplica a Colau una coalición para las autonómicas

Los socialistas catalanes se echan en brazos de los podemitas para evitar su desaparición.

Pablo Planas (Barcelona)

Las graves derrotas electorales en Cataluña y las discrepancias con el PSOE han llevado al PSC a un callejón sin salida. Su única opción, consideran los estrategas del partido, es una coalición con Barcelona en Comú, el partido de Ada Colau, y las restantes plataformas podemitas. En el Ayuntamiento de la capital catalana, el PSC se ha convertido en una fuerza casi testimonial con tan sólo cuatro concejales. A pesar de su escasa fuerza, la alcaldesa Colau los ha acogido en su equipo de gobierno.

Ante la tesitura de la extinción, la ponencia marco que el PSC debatirá en su congreso, a celebrar entre el 4 y el 6 de noviembre, defiende "la colaboración de las fuerzas parlamentarias que se reivindiquen del catalanismo para alcanzar el mayor entendimiento posible al servicio de Cataluña, de su ciudadanía plural, de su realización nacional, del pleno desarrollo de la lengua y la cultura que le son específicas; para construir una estrategia nacional compartida lo más mayoritaria y fuerte posible".

En definitiva, una coalición con los "comunes" de cara a las próximas elecciones autonómicas, que serán el primer jalón del nuevo calendario electoral. Esta opción busca también paliar los posibles efectos de una ruptura con el PSOE, cada vez más factible ante la negativa de los socialistas catalanes a abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy.

En paralelo, el partido de Colau ha emprendido una campaña para definir su estrategia, consolidarse como formación política y "asaltar" el parlamento catalán con un programa que incluye un referéndum en teoría pactado con el Estado, pero basado en el indiscutible principio del "derecho a decidir".

Miquel Iceta, que continuará al frente del partido tras haber vencido en las primarias a la alcaldesa de Santa Coloma, Nuria Parlón, defenderá la alianza con los "colauítas" en lo que pretende ser un retorno al tripartito de Maragall y Montilla. La experiencia de "Junts pel Sí", la coalición entre CDC y ERC, no se reeditará, según insisten en repetir los republicanos, de modo que en el PSC se cree que en los próximos comicios autonómicos se podría reeditar el experimento de una gran alianza de izquierdas en la que los socialistas catalanes podrían encontrar un fácil acomodo.

En el acuerdo que se plantea, fuentes del PSC ya han advertido que están dispuestos a ceder la cabeza de cartel a quien Colau proponga, habida cuenta de que la alcaldesa insiste en que no tiene previsto aspirar a la presidencia de la Generalidad.

A continuación