La trampa del primer gesto de Rajoy con las reválidas

La promesa implica suspenderlas hasta lograr un Pacto de Estado. Pero para este curso todo seguirá igual: habrá reválidas sin efectos académicos. 

Olivia Moya

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, anunció este jueves que, mientras se logra acordar un pacto de Estado en educación [que él mismo situó en un plazo de seis meses], el Ejecutivo suspenderá los efectos académicos de las reválidas en ESO y Bachillerato previstas por la Lomce y no se exigirán para obtener el título. "Vamos a abordar la suspensión de los efectos académicos de las evaluaciones de finales de la ESO y del Bachillerato hasta que concluyamos el Pacto por la Educación" y "hasta ese momento, la evaluación final del Bachillerato (…) no será necesaria para adquirir el título y tendrá valor únicamente para acceder a la Universidad".

Este anuncio de Rajoy se produce tan sólo un día después de la huelga y de las manifestaciones llevadas a cabo en muchas ciudades, pidiendo la supresión de estas reválidas y, en definitiva, de la Lomce.

No obstante, no deja de ser tan solo un gesto de buena voluntad hacia el PSOE y Ciudadanos. Y es que tiene algo de tramposo: ninguna de las pruebas externas de final de ESO y Bachillerato tienen efectos académicos este curso. En realidad, la medida anunciada por Rajoy coincide con el calendario de aplicación de la Lomce, que establece que este curso escolar 2016-2017 las pruebas de ESO y Bachillerato no son necesarias para obtener el título. Sin embargo, la de Bachillerato sí servirá para acceder a la Universidad -porque sustituye a la Selectividad- pero no para aprobar esta etapa educativa.

De hecho, el ministro Íñigo Méndez de Vigo explicó en el Congreso que estas pruebas externas van a seguir porque "el sistema que no se evalúa, se devalúa", pero sólo contará para acceder a la Universidad y puntuará igual que la Selectividad actual. "La reválida que tendrá carácter de evaluación es la que servirá de acceso de la Universidad. Este examen ha sido acordado con la Conferencia de Rectores y, próximamente, sacaremos una orden ministerial". Será muy parecida a la antigua Selectividad pero el Ministerio tendrá una mayor competencia en los contenidos de ese examen respetando la autonomía de las comunidades. El responsable de Educación insistió en que al final de Bachillerato se realizará una única prueba, una única reválida, que servirá tanto de evaluación interna como para acceder a la Universidad.

Según señalan fuentes del Ministerio de Méndez de Vigo a LD, en el momento en que Mariano Rajoy sea investido presidente y haya Gobierno se publicará "un real decreto" por el que suspenderá ese carácter académico de las reválidas. Y añaden: "Antes del 30 de noviembre se publicará la orden (ministerial) que regulará estas pruebas". Es el "gran paso" en pos "del Pacto de Estado que desde julio de 2015 busca el ministro de Educación". Estas mismas fuentes subrayan que la única novedad con respecto a lo que ya establecía la Lomce y estaba previsto es que esta suspensión del carácter académico de las pruebas se mantendrá hasta que se alcance dicho acuerdo de Estado, tarde éste en lograrse lo que tarde. Está por ver que se firme un pacto en tan solo seis meses, como se comprometió Rajoy el miércoles.

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