Forcadell dice que no dimite y que inhabilitarla sería "antidemocrático"

El TSJC acordó este martes investigar a Forcadell al entender que pudo incurrir en los delitos de desobediencia y prevaricación.

LD/Agencias

La presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, ha descartado este miércoles dimitir por el proceso judicial abierto por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y ha dicho no tener "miedo" ante el "ataque antidemocrático" del Estado contra el proceso soberanista.

El TSJC acordó este martes investigar a Forcadell al entender que pudo incurrir en los delitos de desobediencia y prevaricación al permitir que la cámara catalana votara las conclusiones de la comisión de estudio del proceso constituyente, que abrían la puerta a una vía unilateral hacia la independencia.

En declaraciones a Catalunya Ràdio recogidas por Efe, Forcadell ha salido al paso de las peticiones de dimisión expresadas por Ciudadanos y el PPC, y dice que, "evidentemente", no dimitirá por "haber cumplido mis funciones", "haber defendido la soberanía" del Parlamento catalán y "el derecho de iniciativa de los diputados". Según la independentista, las formaciones que en la región lideran, respectivamente, Inés Arrimadas y García Albiol "están en su derecho" de pedir su dimisión y "defender a sus votantes", pero "otros partidos defienden el mandato democrático del 27 de septiembre".

Justo un año después de haber sido elegida presidenta del Parlamento regional, Forcadell se ha mostrado "convencidísma" de que no será inhabilitada porque "sería un acto antidemocrático tan feroz" que no puede "imaginar". Además, tampoco cree que el Estado acabe aplicando el artículo 155 de la Constitución para intervenir la autonomía catalana, porque eso conllevaría un "descrédito internacional muy gordo".

Sobre la próxima investidura de Mariano Rajoy, Forcadell se ha limitado a comentar que desearía un nuevo Gobierno "dialogante y que reconociese el derecho de autodeterminación de los pueblos de España", aunque es consciente de que eso "será imposible".

En cuanto al llamamiento del rey Felipe a desdramatizar una reforma constitucional, ha advertido de que por ahora eso no se ha concretado en nada tangible: "Necesitamos hechos, no propuestas", ha concluido.

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