Las contradicciones del PP con la investidura y su excusa para justificarlas

El PP lleva semanas retorciendo su discurso sobre todo lo que afecta a la sesión de investidura. Esto dice ahora y esto fue lo que dijo tras el 20D.

O.M.

28 de julio. Mariano Rajoy comparece en rueda de prensa ante los medios para anunciar que ha aceptado el ofrecimiento del Rey para tratar de formar Gobierno. Aunque con peros: de forma insólita, el presidente del Ejecutivo en funciones dejaba abierta la posibilidad de no someterse a la sesión de investidura si no conseguía los apoyos necesarios para ello. El PSOE puso el grito en el cielo y el PP se apresuró a cerrar filas en torno a su líder. Fue a partir de este momento cuando comenzaron las contradicciones más evidentes entre lo que los populares habían dicho [y hecho] apenas cinco meses antes.

En la pasada legislatura, cuando Pedro Sánchez fue propuesto por Felipe VI, desde el PP presionaron para que se fijara lo antes posible una fecha. El 12 de febrero, diez días después de la decisión del monarca, el portavoz del PP en el Congreso Rafael Hernando, reprochó al entonces presidente del Congreso, Patxi López, que no hubiera convocado aún el debate de investidura y registró un escrito por el que pedía que se celebrara el 22 de febrero. "Ha llegado la hora de que se retrate y diga cuándo va a ser el pleno, que fije la fecha y que la fije de forma inmediata y cuanto antes. El resto es incumplir la Constitución y el Reglamento del Congreso. No valen excusas", afirmó.

El 29 de julio, y esta vez Rajoy en la misma tesitura que el secretario general del PSOE hace unos meses, los populares retorcían su discurso hasta el momento y se pronunciaban así por boca de su vicesecretario de Organización, Fernando Martínez Maíllo: "Ana Pastor tendrá que ponerse de acuerdo con el candidato propuesto por el Rey para fijar una fecha. La Constitución no contempla que se deba fijar ya un plazo concreto para la investidura".

Veinte días después de estas afirmaciones del dirigente popular, Rajoy decidió aceptar las condiciones impuestas por Rivera para darle su apoyo en la investidura y fijó la fecha de celebración del pleno para el 30 de agosto, trasladando toda la presión al PSOE con una terceras elecciones en Navidad.

Una semana después de dicho anuncio, la presidenta del Congreso ha comparecido para informar de dicha sesión: tendrá el mismo formato que tanto criticó a Sánchez, esto es, Rajoy será el único en intervenir el martes a las 16.00 horas y será replicado el miércoles por el resto de los portavoces. Hernando arremetió en aquella ocasión contra López por "no conocer el reglamento y la ley y por cometer un gravísimo error para engañar a los españoles". Le acusó de "caciquismo", de falta de respeto a la Cámara y tachó el debate de "monólogo del señor Sánchez". Así las cosas, los populares se unieron a Podemos para realizar una propuesta alternativa para que la investidura se iniciara el mismo día 1 de marzo, pero por la mañana y que ese día no interviniera solo Sánchez. López argumentó que existía un precedente en la etapa de Felipe González, con mayoría absoluta.

"Unas horas más" para Sánchez

En Es la Tarde de Dieter, el portavoz adjunto del PP en el Congreso, Rubén Moreno, lo ha justificado diciendo que así daban "a Sánchez unas horas más para que reflexione sobre el bloqueo". También ha apuntado que, fijando así los tiempos, se evitaba el riesgo de que las elecciones cayeran en lunes -aunque a priori podría ser incluso una fecha más apropiada que la festividad de Navidad. Moreno ha indicado que, en su opinión, "el presidente necesita reservarse un día de investidura". "Necesita una tarde de investidura para él solo", ha dicho. Y ha recalcado lo de las "horas de reflexión, para pensar", de las que dispondrá Sánchez, que hablará el día siguiente con el resto de grupos.

Así las cosas, el presidente del PP se presentará el 30 de agosto en el Hemiciclo para solicitar el apoyo de la Cámara. Lo hará con más escaños que Sánchez, sí, pero en las mismas condiciones: sólo contaría con el apoyo de Ciudadanos y Coalición Canaria. "No quiero parecer crítico, pero tengo que expresar mi sorpresa porque se nos solicite un voto para un ente de ficción". Podría decirlo el líder de los socialistas el próximo día 31, pero estas palabras las pronunció Rajoy, que vapuleó a Pedro Sánchez por someterse a una sesión de investidura que de antemano sabía fallida.

"Señor candidato, su fiesta ha llegado al final. Ha perdido las elecciones. ¡Usted!, con el peor resultado de la historia de su partido. El peor en casi cuarenta años. Ha perdido esta investidura, nos ha hecho perder a todos el tiempo, ha generado falsas expectativas y las ha defraudado. Ha puesto las instituciones al servicio de su supervivencia. Y eso también es corrupción, señor Sánchez", le espetó. Calificó la sesión de "farsa" y de "comedia de enredo" mientras se mofaba airadamente del secretario general de los socialistas. Habrá que ver si las palabras se repiten, esta vez, en boca del líder socialista.

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