España se la juega en septiembre: las claves de un mes de vértigo

El debate de investidura dará el pistoletazo de salida a un mes plagado de citas políticas importantes para España.

Libertad Digital

El panorama político comienza a despejarse casi dos meses después de las elecciones: España está más cerca de tener gobierno y si eso, por fin, ocurre, será en septiembre. Pero el mes no estará sólo marcado por negociaciones, debates en el Congreso y nombramiento de ministros. La jura del presidente coincidirá de lleno con el arranque del curso político y con un mes lleno de citas clave. Septiembre será el mes de una sentencia judicial clave, de agitación en Cataluña, de elecciones en País Vasco y Galicia y de probables crisis internas en uno, o varios, partidos. Estas son las noticias que más darán que hablar:

La investidura, por fin: el acercamiento entre PP y Ciudadanos ha puesto fecha, dos meses después, al debate de la investidura, que arrancará el 30 de agosto y concluirá el viernes 2 con la más que segura segunda votación. El "no" del PSOE, reiterado con Sánchez con renovada insistencia, hace poco posible que tras la votación de ese viernes se produzca el nombramiento de los ministros, aunque quizás sea ésta la semana en que el PSOE empiece a virar su posición. En cualquier caso, los tiempos están ajustadísimos: puede que Rajoy tuviera que faltar a la cumbre del G20, que se celebra los días 4 y 5 en China. El presidente debería viajar el 3 de madrugada para llegar a tiempo.

Si hay segundo debate, algo que nadie descarta empezando por el PP, lo más posible es que se produzca a finales de mes, sin campañas de por medio y con el horizonte político en el País Vasco despejado, lo que podría favorecer el juego de pactos con los nacionalistas. Hay fecha, sí, pero todo sigue muy abierto y septiembre será un mes intensísimo en negociaciones.

¿Habrá presupuestos?: septiembre debería ser también el mes de la presentación de los presupuestos generales del Estado pero no está claro que el Gobierno logre sacarlos adelante a tiempo. La amenaza de una prórroga, de hecho, se ha convertido en un arma de presión más para Rajoy, que el 15 de octubre debe presentar las nuevas cuentas en Bruselas. La Constitución, en su artículo 134, establece que los Presupuestos deben presentarse ante el Congreso tres meses antes de que expiren los del ejercicio anterior, algo que se cumpliría el día 30 de septiembre. Distintos departamentos ministeriales estarían trabajando ya en las nuevas cuentas aunque el Gobierno esté en el aire, pero los plazos están tan ajustados que quizás sea inevitable la prórroga.

Las otras elecciones: el 25S en Galicia y País Vasco. Muchos apuntan a la posibilidad de que la investidura no llegue hasta después del 25 de septiembre. La razón, el otro melón electoral abierto en España: el adelanto en Galicia y País Vasco a dicho día. Dos semanas antes arrancará la campaña, que podría solaparse con las negociaciones si aún no hay gobierno. Si el horizonte nacional sigue sin aclararse, los resultados electorales en Galicia y, sobre todo, el País Vasco, podrían influir en el juego de apoyos a Rajoy. Todas las miradas apuntan al PNV, cuyo no rotundo al PP podría cambiar en función de los resultados.

Otegi, ¿candidato?: Arnaldo Otegi se convertirá en protagonista de la campaña. Su amenaza de que no habrá "Ejército ni Estado" que impida su candidatura se traducirá, previsiblemente, en múltiples recursos por las vías administrativa y judicial para lograrlo. El calendario de la candidatura arrancará el 24 de agosto, fecha en que se publicarán las listas provisionales y que con toda certeza incluirán a Otegi como cabeza de lista. Las impugnaciones podrán presentarse los dos días siguientes -PP, UPyD y Ciudadanos ya han anunciado que lo harán- y la Junta Electoral publicará las definitivas el 30 de agosto. A partir de esa fecha, se abrirá el proceso judicial para intentar parar la candidatura: llegará el turno de la Fiscalía y de los previsibles recursos del batasuno y su partido. La última palabra la tendrá el Constitucional en el caso de que se presente un recurso de amparo. La fecha límite es el arranque de la campaña, el día 9.

La Diada… ¿y otras elecciones?: no sólo Galicia y País Vasco acapararán la actualidad en septiembre. El otro punto de atención estará en Cataluña. Al habitual pulso separatista del día 11 se suman dos fechas importantes. La primera, la resolución del Tribunal Constitucional sobre el último desafío separatista del Parlamento catalán. En los próximos días se cumplirá el plazo que dio el alto tribunal para que la mesa del Parlamento se pronunciara sobre el pleno que abrió la puerta al proceso independentista. Una vez concluido este tiempo, el Constitucional podría aplicar sanciones o incluso la inhabilitación de la presidenta del Parlamento, Carmen Forcadell, la principal señalada, los consejeros y el propio Puigdemont.

El otro frente que tiene abierto el presidente catalán es el de su propia supervivencia política: él mismo puso la fecha del día 28 para la votación de una cuestión de confianza que probará el estado de su frágil pacto con la CUP.

El futuro de los Urdangarín: septiembre podría ser también el momento en que se aclare el futuro judicial de Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina. El juicio por el caso Nóos quedó visto para sentencia en junio y en los corrillos judiciales se apunta como fecha más probable para que se conozca la decisión de los jueces el mes de septiembre. Será el momento en que se sepa si hay condena, o no, para la hermana del Rey y si Urdangarín deberá ingresar en prisión.

¿Y el PSOE? El partido socialista está intentando aguantar la presión que el PP está poniendo sobre él por la investidura. Septiembre será el momento en que se conocerá si los socialistas dejan, o no, gobernar a Rajoy y que desencadenará la batalla por el poder en el partido que ha quedado aparcada por las citas electorales. El partido tiene pendiente de celebrar un congreso que debería llegar, como tarde, este otoño. Antes, un Comité Federal tendrá que ponerle fecha y quizás, volver a pronunciarse sobre la investidura. La fecha, de nuevo, podría ser septiembre. Entre tanto, también el PP tiene pendiente la celebración de un Congreso Nacional tras la formación de gobierno. Y ya hay quien se atreve a mentarlo ante la cúpula.

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