Los okupas se burlan de Colau y asaltan otra oficina bancaria en Gracia

Anuncian en las redes sociales que han entrado en el bajo de Travesera de Gracia, 173, a cincuenta metros de su antigua "sede".

Pablo Planas (Barcelona)

Tras una retirada táctica que ha durado dos meses y medio, los okupas que pusieron el barrio barcelonés de Gracia patas arriba han vuelto y se han acomodado a cincuenta metros de donde estaba su anterior fortín, el "Banc Expropiat". Un bajo comercial en alquiler en Travesera de Gracia 173 es ahora la nueva sede de los okupas, que se han sumado a las fiestas del barrio con un doble programa. Por un lado, cenas veganas, recitales de poesía y manifestaciones ante el anterior local bajo el lema: "Porque no nos falta fe, volveremos al Banco". Por el otro, el asalto a un bajo de la misma acera, una acción retransmitida en Twitter por la cuenta de los okupas.

En esta ocasión también se trata de unas oficinas bancarias. La "Caixa del Penedés" fue el último inquilino de un local que se pretendía alquilar por unos 2.300 euros, pero que ya está en manos de los okupas, que han burlado a Ada Colau con algunas complicidades en el interior del Ayuntamiento. El desalojo del "Banc Expropiat" y los disturbios posteriores durante el primer aniversario del mandato de Colau significaron la ruptura entre la alcaldesa y el movimiento okupa. También se descubrió el secreto de la paz con los okupas tras los sucesos de Can Vies, otro inmueble afectado. El anterior alcalde, el convergente Xavier Trias, pagaba el alquiler y los recibos de los okupas. Colau siguió con la práctica hasta enero de 2016, fecha en la que concluía el contrato con el anterior equipo municipal.

Colau llegó a explorar la adquisición por parte del Ayuntamiento del local, una "solución" que fue rechazada por los okupas y descartada. El comienzo de la campaña del pasado 26-J coincidió con el fin de los disturbios. Ahora, con las populares fiestas del barrio en marcha, los okupas han burlado todos los controles municipales y también se han burlado de Colau. Insisten en que volverán al "Banc Expropiat" y, de momento, han establecido una cabeza de puente a tan sólo cincuenta metros.

De momento, el nuevo "establecimiento" okupa luce en su exterior un corazón atravesado por el característico rayo en zigzag del movimiento antisistema. Los okupas han advertido a sus seguidores que tardarán unos días en abrir al público puesto que hay que hacer obras de acondicionamiento. Pero prometen que todo estará listo a la mayor brevedad. Ya han pasado 72 horas desde el asalto. El trámite judicial puede durar meses si va rápido.

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