Pedro Sánchez: ni está… ni se le espera

En el PSOE justifican el mutismo de su líder, que sólo habla en las redes sociales sobre los Juegos, los incendios o Supersubmarina.

Libertad Digital

Tras el parón del puente, impuesto por Rajoy, la agenda política de la semana se reanudará con la Ejecutiva del PP que tiene que decidir sobre las condiciones de Rivera para el sí. Los populares, previsiblemente, redoblarán su estrategia de poner el foco sobre el PSOE para tratar de arrastrarles hasta la abstención o presentarles, si no ceden, como los responsables de una hipotética repetición electoral.

También arreciará la presión mediática: este mismo lunes, El País ha publicado otro editorial muy crítico con los socialistas atacándoles por su silencio ante la misiva de Rivera, publicada en el mismo medio, abogando por su abstención. El diario de Prisa reclama un Comité Federal, lamenta el "silencio cómplice" de todos los dirigentes del partido y avisa al PSOE de que camina a la "irrelevancia". Pero Pedro Sánchez no piensa, por el momento, cambiar de estrategia: ni va a cambiar el sentido de su voto ni piensa hablar, por el momento.

El líder socialista optó por guardar silencio e ignorar las presiones desde su última rueda de prensa, el día 2 de agosto, tras reunirse con Rajoy. Tras el encuentro, reiteró que se mantenía en el "no" a la investidura e instó a los populares a pactar con "las derechas", un mensaje que ha mantenido Ferraz, pese a las voces discrepantes de la vieja guardia. Entretanto, Sánchez continúa callado a excepción de las redes sociales, donde de forma intermitente ha publicado mensajes relacionados con los triunfos españoles en Río, con la virulencia de los incendios veraniegos e incluso con el accidente de tráfico de los miembros de Supersubmarina, un grupo indie del que en alguna ocasión se ha declarado seguidor.

Según fuentes socialistas, Sánchez mantiene la actividad interna para seguir la evolución del proceso de formación de gobierno. Su agenda se mantiene vacía mientras él descansa en Mojácar, su lugar habitual de vacaciones.

En el PSOE, justifican el silencio de Sánchez en que "no ha cambiado ni va a cambiar de opinión, por lo que no tiene nada nuevo que decir" en torno a la postura contraria a la reelección de Rajoy, informa Efe.

Sánchez ha delegado en las últimas semanas en otros cargos del partido, como Antonio Hernando, Óscar López o Meritxell Batet, para que defiendan la posición que el PSOE adoptó en el Comité Federal el pasado 9 de julio.

Ferraz no tiene previsión de convocar por ahora a la Ejecutiva federal, que se reunió por última vez el pasado 18 de julio en víspera de la sesión constitutiva del Congreso y el Senado. La única reunión que se espera que tenga lugar en los próximos días es la de la Comisión Federal de Listas para aprobar las candidaturas de las elecciones gallegas y vascas, si bien aún no tiene fecha. 

Por otra parte, el partido tiene pendiente la celebración del Congreso, pospuesto por las sucesivas citas electorales. La lucha por el poder en el partido está detrás de la cautela de Sánchez y del resto de barones, que por el momento optan por guardar silencio. Pero todo podría cambiar en los próximos días. 

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