Rajoy no se va de puente: la verdadera razón del aplazamiento de la respuesta a Rivera

Rajoy tiene tanta prisa por formar gobierno que se larga una semana de vacaciones para pensarse la respuesta a Rivera.

Pilar Díez

El Mundo interpreta la pachorra de Rajoy como que "Rajoy dilata la investidura para apremiar a Sánchez". Yo estoy más con Manuel Llamas, el jefe de Libre Mercado. Rajoy no piensa renunciar a su semana de vacaciones en Pontevedra porque no le sale de las narices. "Rajoy logró ayer que se visualizara que es él quien controla los tiempos", que a ver si se va a creer Rivera que le va a meter prisa. "Si bien hay razones políticas que justifican esta estrategia, creemos que la situación del país debiera haber llevado a no dilatar más los plazos". Cuartango, hijo, un poco más de contundencia, que no te va a morder. "Lo deseable habría sido que la cúpula del PP se hubiese reunido a más tardar mañana viernes". O que creen un grupo de wasap como todo el mundo, leche. De todos modos, "a nadie se les escapa que hay un nuevo intento de forzar al líder del PSOE a mover ficha. Algo cargado de lógica porque sin la abstención socialista vamos directos a otras elecciones. A día de hoy eso lo sabe cualquier ciudadano". Vale, pues que añadan a Sánchez al grupo porque creo que anda de cañitas por los chiringuitos de Almería. Arcadi Espada analiza el último movimiento de Rivera y dice que "el futuro determinará el valor de la iniciativa", que depende de si el PP acepta y el PSOE se suma. "Si los dos hechos se producen Rivera habrá obtenido un indiscutible éxito político", dice uno de los padres de Ciudadanos. Eso sí, las seis condiciones le parecen una chorrada. Lo de la ley electoral, "su influencia sobre el juego de mayorías y minorías es insignificante". La limitación de mandatos le parece "a priori una buena idea, sobre todo si no se entra en el detalle". Lo de los indultos, "una benéfica idea" pero tampoco para tirar cohetes porque "para acertar de pleno solo hay dos posibilidades y deben ser genéricas: o suprimirlo o aceptar que lo rija el depende". Tampoco está conforme con los aforamientos porque "importan poco" y la comisión de Bárcenas es una estupidez porque "no solo son inútiles sino que facilitan la segmentación de la verdad, entre lo político y lo jurídico". Mira, ahí estamos de acuerdo. Pero en fin, dice, "bien sabido es que lo de Rivera fue una de esas cosas que se hacen con las palabras. Donde no importaba la veracidad y coherencia del Sí sino la acción que suponía el Sí". Que padre tan severo eres, Arcadi, vas a crearle un problema psicológico a tu criatura. Consuela a Rivera Vicente Lozano, que dice que "ha abierto una vía para que se forme gobierno en España" y "hay que aplaudir el movimiento de Rivera (…) Rivera actúa con sentido de estado" y "los seis puntos de la oferta suponen un compromiso importante de cambio político". Remata Anson. "Tarde, demasiado tarde", dice. Se referirá a la fecha de la convocatoria de la ejecutiva del PP, dirán. Pues no, resulta que "Albert Rivera ha propuesto en la segunda semana de agosto lo que debió plantear la primera semana de julio". Le hubiera dado igual, acuérdate de que estaba el puente de Santiago de por medio y ese tampoco se lo iba a perder Rajoy. Y es que, según el titular de El Mundo "Rajoy juega con los tiempos". Pues a jugar al chiquibolas, majo.

El País dice que "Rajoy y Rivera planean la sesión de investidura a fines de agosto". "El presidente esperará una semana para responder a las condiciones de Ciudadanos", que es malo precipitarse. Igual que en el editorial de ayer, en el de hoy halaga a Ciudadanos y presiona al PP en lugar de al PSOE, al que ignora completamente. "Todo el esfuerzo hasta ahora ha sido de Ciudadanos. Ha llegado el turno del PP (...) El mérito de haber desbloqueado la situación ha sido de Ciudadanos". ¿Se habrá afiliado Cebrián a Ciudadanos? Pero no todo el monte es orégano para Rivera. Dice Juan Cruz que esperaba con gran expectación la intervención de Rivera y al final fue "vaselina y pachanga, narcisismo". Qué poco dura la alegría en la casa del pobre, Albert.

ABC está con El Mundo. "Rajoy dilata los plazos a la espera de la 'colaboración ' de Sánchez". Pero no le critica por ello, porque lo de la gran urgencia para dentro de una semana es "puro Rajoy", ca uno es ca uno, oye. Como los buenos amigos, Bieito Rubido trata de suavizarle el trago al PP. "El PP tiene que encajar con realismo una situación para la que no estaba preparado: la de pactar con el partido que le ha hecho un drenaje de votos con un discurso de cohesión y unidad nacional (...) Si embargo, los populares pueden decir que han logrado dejar la cabeza de Rajoy en su sitio y transformar la abstención de Ciudadanos en un más que probable sí", que no es moco de pavo. "Con inteligencia práctica por ambas partes, esta negociación puede ser un éxito compartido, sin vencedores ni vencidos". Los columnistas son algo más críticos. Mayte Alcaraz, nada sospechosa de ser antiRajoy, le da dos sonoras bofetadas. "El Comité ejecutivo del PP se tendría que haber celebrado en horas: gobierno ya, dijo Rajoy". E Ignacio Camacho dice ya sabemos que hay mucho postureo, "pero tampoco hay que exagerar. La política como teatro ha de observar cierta verosimilitud so pena de caer en una comedia bufa".

La Razón dice que "Rajoy y Rivera buscan una investidura para final de agosto" y "Sánchez desconecta". ¿Sánchez? ¿Y Rajoy no? Marhuenda nos toma por idiotas para variar y dice que es que "es necesario que las seis condiciones sean estudiadas en profundidad" y por eso se toma su tiempo. Marhuenda, no nos tomes el pelo, que los que no nos vamos de puente no estamos para chanzas. Dice La Razón que no es que Rajoy se pire de vacas. "Como ya hemos dicho en otro momento, la melodía suena bien, pero hay que escribir correctamente la partitura. Y , sobre todo, evitar que esa música, sin duda pegadiza, se convierta en un himno de grandes principios". Vamos, que Rajoy se va a pasar la semana en Pontevedra componiendo canciones. 

La Vanguardia no puede esperar una semana. "Rajoy asume las condiciones de C's para ir la investidura" y se acabó. Dice el editorial que de todos modos "la pelota está en el tejado del PSOE", que "es preciso apelar a su sentido de Estado" y que "el PSOE está abocado a buscar y hallar una posición menos rígida". Lo mismo habría que hacer caso a la sugerencia de Ussía en La Razón. "Rajoy y Rivera deben bajar hasta Vera o Mojácar para negociar con Sánchez en el chiringuito". Que las penas con vino son menos penas.

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