El abad de Montserrat deserta del separatismo y alerta de la "división" social

Josep Maria Soler advierte ahora sobre el peligro de fractura en Cataluña: "La cuerda está más tensa que antes y tiene consecuencias a nivel humano".

Pablo Planas (Barcelona)

El movimiento separatista ha perdido el favor de uno de sus miembros más relevantes y referenciales, el abad de Montserrat, Josep Maria Soler. Confeso partidario del "derecho a decidir", afecto al nacionalismo y defensor de las políticas lingüísticas, educativas y sociales de la Generalidad, ya no lo tiene tan claro como antes.

En una entrevista en el diario Regió 7 de Manresa, Soler declara que "me preocupa la situación de Cataluña, veo la dificultad de sumar y me viene a la cabeza una frase de San Benito, patrón de Europa: dice que no debemos buscar lo que nos conviene a nosotros o a nuestro grupo, sino lo que conviene a la colectividad, a la mayoría. Y eso nos falta". "Me preocupa -añade- el peligro de crear una división dentro de la sociedad y la solución pasa por el mismo consejo de San Benito, buscar más el bien común".


Advertencia a los separatistas
 

En plena escalada dialéctica del separatismo de cara a calentar el próximo Onze de Setembre, con la desobediencia como lema, Soler lanza una severa advertencia: "La cuerda está más tensa que antes. La situación me preocupa porque tiene consecuencias a nivel humano, de prestación de servicios sociales. ¿Cuál es es el mensaje de Montserrat? Sentaos, hablad y buscad lo que conviene al conjunto más que lo que puede ser un interés de parte".

Un "mensaje benedictino" sobre las "consecuencias a nivel humano" dirigido a las fuerzas separatistas y que ahonda en la fractura social que los nacionalistas siempre han negado.

Hasta el presente, Soler se había mostrado partidario de la independencia de Cataluña y había llegado a declarar que "la doctrina social de la Iglesia reconoce Cataluña como nación".

A continuación