Los separatistas redoblan sus ataques a España y afirman que aún es franquista

Aprovechan el 18 de julio para equiparar la democracia con el franquismo y arremeter contra la Transición.

Pablo Planas (Barcelona)

Los nacionalistas y la izquierda municipal barcelonesa han decidido convertir el ochenta aniversario del comienzo de la Guerra Civil en una operación para desacreditar a España y acusar a las instituciones democráticas de ser continuadoras y depositarias del franquismo.

Uno de los primeros en abrir fuego ha sido el eurodiputado convergente Ramon Tremosa, que anoche afirmó en las redes sociales que "la Guerra Civil fue y es una guerra de España contra Cataluña".

Esas palabras han encontrado acomodo en dos "discursos" del "ministro de Exteriores" de la Generalidad, Raül Romeva, quien ante los micrófonos de la radio oficial autonómica ha asegurado que "las estructuras de Estado están controladas, y lo vivimos diariamente respecto al proceso, por los que ganaron la guerra; y eso es un drama".

Romeva, encargado de los actos y exposiciones de la Generalidad en calidad de consejero de Relaciones Institucionales, ha publicado además en el diario nacionalista Ara un artículo en el que desacredita el paso de la dictadura a la democracia en España: "Hay que tener presente que la Transición se hizo a partir de un proceso de reforma iniciado desde la legalidad institucional de la dictadura (...) Uno de los déficits más graves de la Transición fue la institucionalización de la desmemoria colectiva", afirma Romeva.

"La guerra está viva"

Más sorprendente resulta un párrafo en el que compara la Guerra Civil con los conflictos bélicos actuales: "Han pasado ochenta años, sí, pero la guerra todavía está viva. La guerra, como concepto genérico más allá de nuestras fronteras, no ha acabado. No sólo no lo ha hecho en nuestra memoria, sino tampoco en la cotidianeidad de centenares de miles de personas que todavía hoy padecen las consecuencias de la crueldad alrededor del mundo o huyen. La guerra que nosotros recordamos ahora es la guerra que ellos viven hoy".

Por su parte, Ada Colau ha emitido un bando que obliga a "celebrar" el 18 de julio en todos los distritos de la ciudad con la lectura de un poema y la interpretación del Himno de la Alegría. Pero el gran acto será el cambio de placas de la plaza Lluçhmajor, en el distrito de Nou Barris, que a partir de ahora se llamará plaza de la República, tal como se decidió el pasado 14 de abril, fecha de proclamación de la República. Este acto será presidido por el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello.

Encuentros con el Rey y actos republicanos

Se da la circunstancia de que la alcaldesa Colau ha cumplimentado este lunes por la mañana al Rey Felipe VI, que ha presidido la entrega de despachos a los nuevos jueces de la Escuela Judicial de Barcelona. En el acto también estuvo presente el presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont. La agenda del president incluye su presencia por la tarde en el concierto conmemorativo del Palau de la Música.

Así pues, las líneas maestras de la celebración son que España es franquista, que la guerra fue contra Cataluña y que la guerra no ha terminado.

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