Carmena saca pecho de su gestión y abronca al PP en un agrio debate sobre el estado de Madrid

"Usted ya no es jueza, es política, y las críticas no son desacato, señoría, son nuestra obligación", le espetaba Aguirre.

Olivia Moya

Cinco horas de debate sobre el estado de la ciudad de Madrid. Un debate que se caracterizó por dos aspectos fundamentales: el larguísimo discurso pronunciado por la alcaldesa [más de dos de esas cinco horas estuvieron monopolizadas por ella], en donde sacó pecho por la gestión de este año al frente del Ayuntamiento de la capital, con apenas autocrítica; y el duro alegato de la oposición –PP y Ciudadanos- que les costó a los primeros una dura reprimenda de Manuela Carmena.

"Me encuentro orgullosa de lo que hemos hecho yo y mi equipo. Es verdad, ha sido un gran cambio. […] Creo que hemos hecho una buena labor y Madrid está mejor que como la encontramos", comenzó este martes diciendo la regidora, que destacó cuatro puntos por encima del resto: cercanía, transparencia, participación y cumplimiento de la Memoria Histórica. Sí, aquello que tanta polémica ha levantado, incluso entre los suyos. Pero Carmena quiso destacarlo como un logro de su gobierno del que sentirse orgullosa, a pesar también de que la labor del comisionado apenas ha comenzado.

Precisamente a cuento de este asunto vino una de las dos principales puyas que la alcaldesa lanzó al Partido Popular. Y es que las palabras cargadas de intenciones casi desaparecían en el tono amable, dulce y educado que empleó al comienzo Carmena. "Para este Gobierno demócrata y con valores, es fundamental que sus calles hablen de democracia", espetó. El segundo dardo que dedicó Carmena a los populares vino en el turno de réplica, tras un durísimo discurso de Esperanza Aguirre que molestó mucho a la regidora. "Las organizaciones empresariales están muy contentas con este equipo y les digo por qué: porque saben que es un equipo limpio, saben que no hay que pagar para conseguir nada".

La portavoz popular le recriminó este comentario, a lo que Carmena a su vez le respondió negando que se refiriera al PP. "Si han entendido otra cosa… Entiendo que ustedes se sientan aludidos", espetó.

"Enmienda a la totalidad" a Ahora Madrid

Esperanza Aguirre reiteró este martes que los madrileños presentaron en las elecciones del pasado 26 de junio una "enmienda a la totalidad" a la gestión de Ahora Madrid. En estas últimas elecciones generales votaron en la ciudad un total de 1.740.000 vecinos, y 367.000 apoyaron a Unidos Podemos, mientras que en las municipales "votaron 100.000 vecinos menos, y un total de 547.000, el 33,6%, lo hicieron por las candidaturas de lo que ahora es Unidos Podemos", comparó.

El PP tuvo mayoría absoluta en la ciudad en seis ocasiones, "porque Madrid estaba en la punta de lanza del crecimiento de toda España". Por ello, Aguirre indicó que Ahora Madrid "ha cosechado un suspenso sin paliativos en su gestión de estos doce meses". La portavoz del PP en el Consistorio madrileño aseguró que "está claro que Madrid no es que se pare, es que retrocede". "Ahí están las desnudas cifras del desempleo, donde por primera vez el paro en Madrid es más alto que el de la Comunidad", indicó.

Respecto a la limpieza, la portavoz popular reseñó que "la basura se come las calles de Lavapiés". "Mire cómo está nuestra ciudad; limpien Lavapiés porque la basura se come el barrio".

Esperanza Aguirre acusó al Gobierno municipal de no tener un programa, sino que solo "querían el Ayuntamiento como plataforma de la propaganda". "No pretenda que nos creamos que no es de ningún partido, ya que por primera vez en la historia una alcaldesa y dos concejales han sido expedientados por la Junta Electoral Central por propaganada hacia Unidos Podemos", le espetó.

"La sacarina de un proyecto que amarga la vida"

"Llegaron sin soluciones a los grandes problemas, y el primer día demostraron que no tenían ideas pero tampoco ánimo constructivo; solo querían demostrar que la gestión del PP había sido un desastre, y por eso la única propuesta era la de los 25.000 niños hambrientos, que la realidad se ha encargado de destrozar", puntualizó.

En este sentido, Aguirre indicó que "el ánimo de la revancha" contra el PP "estaba también detrás de esa comisión de investigación" o de la "fulminación" de la interventora del Estado en el Ayuntamiento de Madrid. "Se han fulminado a la interventora por ser independiente, y por no ser afín".

Aguirre también criticó la propuesta de bajar el IBI "a los barrios que votan a Podemos". "Es una muestra de la viejísima política, ya que retrotrae a los años de la Ilustración; entonces se llamaba caciquismo, hoy se llama sectarismo, y afán de comprar voluntades", manifestó.

En definitiva, Aguirre definió a Carmena como la "sacarina de un proyecto que amarga la vida a cualquier ciudadano que quiera invertir" en la capital.

Muy enfadada, en un tono desconocido hasta el momento, Carmena espetó a Aguirre: "¿De verdad es lo que ustedes quieren?, ¿falta de rigor?, ¿poco deseo de encontrar una manera de trabajar todos juntos? Los ciudadanos tienen derecho a otra forma de hacer política" Y añadió: "Están ustedes acostumbrados a actuar en política de la forma opuesta a lo que la sociedad quiere de nosotros".

"Cuando se está en el Gobierno hay que escuchar las críticas de la oposición. Lamento decirle que hay cosas con las que no estoy de acuerdo", contestó Aguirre cuando le volvió a llegar su segundo y último turno. "Usted ya no es juez, es política. Las críticas no son desacato, señoría, son nuestra obligación", le indicó.

"Vendieron cosas que no iban a poder hacer"

Por su parte, la portavoz de Ciudadanos compartió la denuncia de Aguirre sobre la necesidad de la crítica por parte de la oposición. "La oposición es muy necesaria" y tiene como finalidad "controlar al Gobierno", le recordó a Carmena, de quien dijo que había realizado una intervención que se asemejaba a "un discurso de investidura, anunciando proyectos"; y la finalidad de este debate era "valorar qué se ha hecho en la ciudad de Madrid" durante el último año.

Begoña Villacís afeó que "no han cumplido sus objetivos" y que "vendieron cosas que sabían que no podían hacer". Para ello sacó a relucir el programa electoral con el que Ahora Madrid se presentó a las elecciones municipales de 2015 para, punto por punto, afearles su incumplimiento. Salvo en uno de ellos: el que hacía referencia a la Operación Chamartín. En aquel documento prometían que "impulsarían su paralización" y con eso han cumplido.

Recordó Villacís, entre otras cuestiones, los cargos puestos a dedo, los viajes de partido pagados con dinero público o la artimaña de Ahora Madrid para que el Ayuntamiento financie actos partidistas. "Vinieron a acabar con la casta…", recordó la portavoz de la formación centrista. "Los madrileños merecen tener un gobierno ejemplar y un gobierno ejemplar no acoge a delincuentes como Bódalo o Alfon", espetó.

"No se puede gobernar una ciudad a base de propaganda y eslóganes", dijo.

Por último, la portavoz del PSOE criticó la lentitud del nuevo Ejecutivo a la hora de poner en marcha reformas que los socialistas consideran importantes. "Hace poco más de un año los madrileños expresaron en las urnas su voluntad de cambio; trece meses después, para la mayoría de los ciudadanos, ese cambio aún no ha llegado. Existe el riesgo de que la ilusión "se convierta en frustración, porque más allá de gestos, de intenciones o políticas puestas en marcha, los madrileños no pueden decir que su vida haya cambiado sustancialmente".

Por supuesto, los jurados vecinales que quiere instaurar Manuela Carmena también dieron mucho que hablar y lograron la censura unánime de la oposición.

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