La "purga y persecución" que le espera al PP si permite un gobierno PSOE-Podemos

Pontevedra, un avance de lo que puede pasar si Podemos llega al gobierno mientras Pedro sigue mareando la perdiz.

Pilar Díez

El Mundo dice que "la respuesta a los escándalos de corrupción fractura al PP". ¿Qué respuesta?, se preguntarán. Porque no será ese silencio sepulcral de ayer cuando Rajoy les dijo que no se pusieran histéricos. Mientras, "Sánchez se cita en secreto con Rivera a la vez que negocia en público con la izquierda". Ten cuidado, Rivera, que la que se exhibe en público suele ser la oficial, las citas en secreto siempre son con la amante. Según Raúl del Pozo, que como Pedro Sánchez le hace a todo, sólo les une una cosa, "hacer un desahucio en La Moncloa y que se pire Mariano Rajoy". En sus conversaciones con el PP le han dicho que Rajoy "defenderá su victoria hasta el final. Si no pudieron echar a Rajoy cuando el Congreso de Valencia, menos lo van a lograr ahora, después de haber ganado las elecciones por siete puntos. Los militantes del PP no son tontos. Ni Albert Rivera ni Pablo Iglesias tienen detrás de sí una organización tan sólida y potente como el PP". Bueno, eso ya lo veremos. También ganó en muchos ayuntamientos y comunidades y mira dónde están. La izquierda se pasa por el forro a esa sólida organización. Su contacto en Podemos le ha dicho a Raúl que "ya nadie quiere elecciones. Sería escapar del trueno para ir al relámpago y temen el hastío de la ciudadanía", no vaya a ser que acaben despertando de una vez y descubran quién es Podemos. Y en el PSOE le han dicho que "los partidos están encastillados, pero tendrán que ceder". Ni hablar de elecciones, este es el plan: "Si no es el 5 de marzo, será más tarde. Hay dos meses. Habrá gobierno y puede haber pactos; tendremos que dar algún ministerio a Podemos, pero eso de darles la Vicepresidencia es de locos". Ya, eso dicen ahora, veremos cuando Pablo les apriete las clavijas.

El País se inventa que "Podemos cede y acepta que el PSOE negocie con Ciudadanos" pero que "Sánchez se reúne en secreto con Rivera". ¿Y si tiene el permiso de Pablo por qué se reúne en secreto? Podemos ha salido como un rayo a desmentirles, que ni de coña, que eso de acostarse con los dos ni hablar, no son tan liberales. El editorial dice que todo este baile de reuniones esta muy bien, pero que "las dificultades siguen siendo grandes". Que "para que Pedro Sánchez sea investido" sólo con Ciudadanos "hace falta que le apoyen o se abstengan el PP o Podemos", y eso no se lo creen ni ellos. Que la aritmética ni se inmuta por muy guapos y jóvenes que sean Pedro y Albert. Eso sí, están dejando la política monísima, "han creado una dinámica que cambia el rumbo derrotista de la política española hacia la inexorable repetición de las elecciones por exceso de bloqueos mutuos. Bienvenidos sean los intentos de explorar las combinaciones posibles en el tiempo que queda hacia las votaciones de investidura". Pero que tampoco mareen levantando falsas "expectativas. Este país necesita un pacto muy serio y un gobierno estable, no gestos destinados a la galería ni frivolidades tácticas". Y lo dice alguien que conoce bien al PSOE, Albert, andate con ojo.

ABC abre, incrédulo, con que "Puigdemont da la bienvenida a los ministros de España". Dice el editorial que Sánchez está haciendo "malabarismo político de imposible resolución", que "una cosa es que apure todas las bazas posibles para lograr los apoyos que necesita y otra que negocie con unos y con otros, y con todos a la vez, sin rumbo definitivo y fiable", dice y no le falta razón. "La única alternativa factible a este escenario es la incorporación del PP para lograr un pacto". Una novedad apenas perceptible. El nombre de Rajoy no aparece en todo el editorial. Jaime González habla del impresentable espectáculo de ayer en Pontevedra. Esto se debe a "la fábrica de revancha, odio e inquina que la extrema izquierda mantiene abierta, y a pleno rendimiento desde que alcanzó el poder municipal con el apoyo del PSOE. En realidad, todos los que no pasan por el aro progresista son personas non gratas". Y como haya acuerdo Sánchez-Iglesias "la fábrica de la izquierda extrema va a elevar su producción hasta que el aire se nos vuelva irrespirable". Ignacio Camacho centra sus advertencias en los propios peperos. "Esto es lo que le espera al PP y por extensión a toda la derecha española, si progresa a escala nacional el acuerdo frentepopulista: una criminalización con tintes excluyentes, una proscripción moral, un destierro político. Una purga, una deportación". Así que ya sabes, Rajoy, lo que os espera como no impidas ese pacto. Edurne Uriarte es una valiente y dice que pedir que el PP se abstenga para que Podemos no llegue al poder es "efecto del miedo". Uf, como estos lleguen al poder va a saber el PP lo que es el miedo.

La Razón dice que "el PSOE ultima en secreto el pacto naranja mientras reúne a Podemos en la sala roja". "El líder de los socialistas y el de Ciudadanos jugaron al despiste y se vieron con sus equipos en el Congreso". Qué chiquillos, qué ricura, cómo se divierten. Editorializa sobre la vergüenza del "circo de Pontevedra". Dice que la "persecución obsesiva que está sufriendo Rajoy es una muestra más de la intolerancia que practica la izquierda". Sí, como sea verdad que él ha sido el inventor de Podemos se va a enterar de lo que es bueno. Frankenstein a su lado va a ser un cuento de niños. Dice Marhuenda que lo sucedido ayer en Pontevedra "entra en el ámbito de lo personal, incluso de la persecución. Estamos ante una forma de escrache emocional, en la que en vez de utilizar la fuerza física, el insulto, la amenaza y el amedrentamiento del adversario, se emplea un arma más sutil y perversa: incitar al odio en tu propia tierra". "Ha aparecido un tic totalitario preocupante y parece que han actuado más como un tribunal que como una institución pública". Muy cierto, Marhuenda, díselo a su padrino Ferreras tú que le ves a menudo. Y dice sobre los pactos que "parece que Pedro Sánchez no tiene un dato fundamental: el PP fue el partido ganador en las pasadas elecciones". Parece que a La Razón también le falta un dato fundamental. Que esto es una monarquía parlamentaria y Rajoy no tiene apoyos para ser investido. En su mano está dejar el gobierno en manos de esos que tanto miedo les da, que los va a perseguir y escrachear, o cerrarles el paso. Aunque claro, Rajoy tiene escoltas.

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