Rivera se ofrece como celestino de PP y PSOE pero excluye a Rajoy del acuerdo

El líder centrista habla de un "nuevo Gobierno" que liderará una "nueva era de regeneración".

Mariano Alonso

Albert Rivera comienza a hablar como quien ya estuviera en el Gobierno. El líder de Ciudadanos ha presidido este sábado en Madrid una reunión de trabajo con los principales portavoces autonómicos de su partido sobre la manera de combatir la corrupción, aunque su cabeza está más pendiente del pacto con el PSOE que su equipo de negociadores ultima este mismo sábado, tras haber terminado el viernes a altas horas de la noche en el Congreso de los Diputados. En una intervención abierta ante los suyos, Rivera ha hablado sin tapujos del "nuevo Gobierno" como el que encabezará "una nueva era en la regeneración". Las medidas de regeneración democrática son, precisamente, las primeras en las que el partido centrista ha alcanzado un acuerdo con los socialistas. Un afán en el que, como ha vuelto a quedar de manifiesto, Mariano Rajoy no puede ser un adecuado compañero de viaje pues, según ha reiterado Rivera, "quien no sabe limpiar su casa no puede luchar contra la corrupción".

Sin embargo, el veto no se extiende al PP, con el que Ciudadanos cuenta para apuntalar la investidura de Pedro Sánchez y con el que no en vano el equipo de Ciudadanos podría comenzar a negociar la próxima semana. Rivera ha vuelto a ofrecerse como el perfecto celestino entre las dos principales fuerzas políticas de España, de las que ha dicho que "ni siquiera se saludan" aunque ha pedido a populares y socialistas que entonen "el mea culpa" como condición previa para sentarse a negociar, un mensaje que sólo puede entenderse dirigido a la calle Génova, dado lo avanzado de las negociaciones con el PSOE.

Como novedad, Rivera se ha comprometido a llevar una acción conjunta en los parlamentos autonómicos y también en el Congreso de los Diputados para fomentar las comisiones de investigación por corrupción, que según la propuesta de Ciudadanos se podrían poner en marcha con apenas un tercio de los votos de cada cámara. Además, Rivera ha anunciado que abogarán porque en las conclusiones se puedan emitir votos particulares discrepantes a los de la mayoría. A la espera de que se concrete la propuesta, lo cierto es que tanto en la cámara baja como en algunos parlamentos autonómicos ya existe, y se ha practicado, esa posibilidad.

En la misma sala de la quinta planta de la sede de Ciudadanos, con vistas a La Ventas, se reunirá el domingo la Ejecutiva del partido, para lidiar con las negociaciones con el PSOE, que podrían prolongarse incluso hasta el martes aunque no más allá, dado lo apretado del calendario para el debate de investidura que comenzará el 2 de marzo. Como ha contado Libertad Digital, el principal escollo para el acuerdo es la materia fiscal, en la que se está empleando a fondo Francisco de la Torre, presidente de la Comisión de Presupuestos y miembro destacado del equipo económico de Ciudadanos. Las posturas se acercan y el acuerdo final, curiosamente, podría estar en el actual status quo tributario, tras la bajada del IRPF realizada en otoño por el Gobierno Rajoy.

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