Ciudadanos no ve ningún obstáculo "insalvable" para el pacto con Sánchez

Rivera pide relajar el cumplimiento del déficit hasta 2017 obligado por el "agujero" presupuestario del PP

Mariano Alonso

Pocas horas después de que los socialistas hiciesen público el documento de bases para un acuerdo remitido a las fuerzas políticas, Albert Rivera ha medido las formas y las palabras de su acercamiento a Pedro Sánchez. El líder centrista, que comparecía en rueda de prensa tras presidir la Ejecutiva de su partido celebrada este lunes en Madrid, aseguraba no haber leído aún el texto del PSOE, que alguno de los principales asesores de su grupo parlamentario tenía a esa hora impreso y subrayado. Pero lo primero que hacía era anunciar un acuerdo del órgano directivo de su partido "que nuestro equipo económico [el que encabeza Luis Garicano] nos ha pedido debatir" para relajar el cumplimiento del objetivo de déficit, de tal manera que se cumpliría con el 3%, sí, pero no este año sino en 2017, un posición en sintonía con la de los socialistas. A cambio, aseguraba: "Ciudadanos propondrá una serie de reformas estructurales, evitar los recortes y la subida de impuestos". Rivera aboga por "un plan serio, en dos años y no en uno" que justifica por el "agujero" dejado en las cuentas públicas por el PP. Según fuentes de la dirección centrista, lo importante es "salir de la zona de vigilancia" de Bruselas para tener cuanto antes autonomía en materia económica.

Lo segundo que ha hecho Rivera es aclarar su postura en materia hidráulica, después de la manifestación del domingo en Tarragona contra el plan de cuenca del Ebro aprobado por el Gobierno de la que sólo se ausentaron el PP y Ciudadanos. En un claro intento de evitar aparecer alineado con los populares, Rivera aboga por "un plan estratégico para nuestras políticas hidráulicas, la solución es tener un plan estratégico con parámetros técnicos, respetar caudales ecológicos, respetar los regadíos, aprovechar el agua" y denuncia que "la política hidrológica se haya hecho a golpe de programa electoral o de oposición y pancarta".

Síntomas de acercamiento que se confirmaban pocas horas después en el segundo encuentro celebrado en el Congreso de los Diputados entre los equipos negociadores de socialistas y centristas. Ambos se han emplazado al próximo lunes para llegar con las propuestas programáticas más avanzadas, aunque el portavoz adjunto centrista, José Manuel Villegas, afirmaba que no hay "obstáculos insalvables". Al equipo de Ciudadanos se incorporaba su portavoz económico Toni Roldan, un independiente firme partidario del contrato único y el complemento salarial, las dos medidas estrella del programa económico que Garicano, también en el equipo negociador, se encargó de coordinar, Eso sí, Villegas advierte que al final del camino Pedro Sánchez tendrá que deshojar la margarita y decidir si quiere más a Rivera o a Pablo Iglesias: "Si los documentos que hemos presentado sirven para un acuerdo entre PSOE y Ciudadanos, difícilmente servirán para un acuerdo con Podemos. Seguimos creyendo que somos incompatibles".

La "lógica aritmética"

Pese a la buena sintonía en materia económica, Rivera ha dejado claro que "si nos sentamos es para encontrar una hoja de ruta, un acuerdo de Gobierno" y le ha advertido a Sánchez que "formar Gobierno no es sumar escaños".

El líder de Ciudadanos ha criticado igualmente, preguntado por los "mimbres" que dice ver el secretario general del PSOE, la "lógica de dos escaños por aquí, otros tres por otro lado, a ver si alguien se abstiene… Que no cuenten con nosotros para la lógica aritmética". Una palabras que parecen sugerir el acuerdo a tres con el PP como única salida, que Rivera podrá volver a plantearle a Mariano Rajoy el jueves, en el segundo encuentro que ambos mantendrán desde las elecciones del pasado 20 de diciembre.

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