Pedro Sánchez: "Necesitaré al menos un mes y yo voy en serio"

Tono presidencial, amplia sonrisa y discurso de investidura recitando su programa... y a Cervantes: "A cualquier mal, buen ánimo repara".

Ketty Garat

Encerrado en su despacho del edificio del Congreso, esperaba noticias mientras seguía por televisión la rueda de prensa de Mariano Rajoy. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ya lo sabía. Y así se vislumbraba en la sonrisa que esbozaba ampliamente al salir de la sala, acompañado por sus más fieles escuderos, César Luena y Antonio Hernando.

Una sonrisa -posado incluido- que exhibía más ampliamente si cabe en la rueda de prensa posterior para anunciar aceptaba la propuesta del rey Felipe VI de intentar formar gobierno tras la "espantada" del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. "Le agradezco de corazón al Rey", dijo Sánchez al tiempo que intentaba trasmitir un "mensaje de confianza a todos los españoles" y un "nuevo tiempo político en España".

Tras revestirse de un halo presidencial, "el PSOE asume su responsabilidad con España", dijo ser "muy consciente del desafío" que afronta, y "del inmenso honor que representa el recibir este encargo, de las dificultades que entraña". Y tras recitar los cuatro ejes de su programa de gobierno desde la igualdad al desafío secesionista, añadió una cita más: "A lo largo de mi vida, y de mi trayectoria política, nunca he olvidado una cita de Cervantes: que 'a cualquier mal, buen ánimo repara'".

Rueda de prensa en la que volvió a no descartar un Gobierno de coalición con Podemos. Ni siquiera quiso decir, como sí hacía en campaña, si prefería o no un Gobierno monocolor. Lo que sí señaló es que "la formación de Gobierno no es un fin en sí mismo", que "no se trata de sillones, sino de soluciones", y que antes de decidir "con quién" puede llegar a acuerdo políticos "viene el para qué".

"Sorprendido" con una pregunta de LD

Momento en que fue preguntado por Libertad Digital si estaría dispuesto a ceder la presidencia del Gobierno si "lo importante son las políticas y no los sillones". "Bueno, eso es una pregunta que no me esperaba... Hombre estoy aquí en el atril, aceptando el encargo del Rey... deme usted algo de credibilidad a ver si lo consigo".

Un crédito que exige quien está convencido de que su pacto de Gobierno verá la luz pese a las dificultades y siguiendo el mantra de mirar "tanto a derecha como a izquierda". Esto es, Ciudadanos y Podemos. Sánchez también habló de los plazos que necesita: "Al menos un mes", el "mismo tiempo en que ha estado Rajoy de presidente en funciones".

La negociación

Este mismo miércoles se iniciarán las negociaciones con la duda de quién será el interlocutor preferente. A la vista de los desplantes y enfados con Pablo Iglesias, fuentes del PSOE señalan que será Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, como ya ocurrió en las anteriores llamadas tras declinar Rajoy su investidura. A las 11:00 habrá también una reunión de la Ejecutiva en Ferraz para iniciar este periodo de negociación.

La base sobre la que negociará el PSOE serán los cuatro desafíos principales a los que, a su juicio, se enfrenta España: la "desigualdad económica" entre los más ricos y los más pobres; "la crisis de convivencia de Cataluña" y su desafío separatista; la falta de oportunidades de empleo; y "la crisis de confianza de los ciudadanos con sus instituciones".

Tras criticar que "desde la noche del 20D el señor Rajoy no ha hecho ningún esfuerzo por conseguir una mayoría", ha dicho que el PSOE "está dispuesto a sacar a España de la situación de bloqueo en que la ha colocado el PP" y que va a tender la mano a esta formación política para pactar asuntos de Estado, entre los que ha citado el terrorismo o el desafío secesionista en Cataluña.

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